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El Parque Nacional del Teide se blinda: la mitad de visitantes, recorridos en guagua y más ecotasas

El Cabildo anuncia un paquete de medidas para sacar los coches y que la ruta se realice en transporte colectivo

Transferencia de competencias del Parque Nacional del Teide

María Pisaca

Santa Cruz de Tenerife

El Parque Nacional del Teide reducirá sus visitantes a la mitad, se recorrerá principalmente en guagua, contará con nuevas ecotasas y habrá que reservar hasta para los miradores. O dicho en otras palabras: el espacio protegido que está en la memoria colectiva de los tinerfeños, lugar de excursiones en coche y uso libre, pasará a la historia. Llega ahora el ‘modelo Timanfaya’, con recorridos circulares y un mayor control. Y ese cambio de paradigma, según anuncia el Cabildo, se producirá en un plazo corto. Las anteriores son las conclusiones que se pueden extraer del acto de transferencia de competencias de este espacio natural a la institución insular, cuya firma tuvo lugar en la mañana de este jueves en el Centro de Visitantes de Cañada Blanca.

La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, llegó a calificar durante la ceremonia las actuaciones previstas de «revolución de la movilidad», y avanzó más medidas y de mayor entidad de lo que cabía esperar. La primera de ellas es que se pretende reducir la presión de visitantes sobre el Parque en un 50%. Se busca, sostienen desde el gobierno tinerfeño, garantizar la conservación a largo plazo y mejorar la experiencia de los visitantes.

28 guaguas y cuatro puntos de salida

Dávila expresa que se trabaja para que «las guaguas lanzadera y rutas circulares sean la manera en que se haga la visita». En concreto, habrá una red de transporte público de 28 guaguas y cuatro puntos de salida: Puerto de la Cruz, La Laguna, Costa Adeje y Puerto de Santiago. Desde allí partirán las rutas en dirección a El Teide y sus pasajeros harán transbordo a los recorridos circulares. Estos últimos tendrán una frecuencia aproximada de 20 minutos y una capacidad anual de un millón de personas. El servicio será gratuito para residentes en Tenerife y tendrá un coste aproximado de 7 euros para visitantes. Si bien habrá cupos y franjas horarias, Rosa Dávila llama a la calma: se va a «priorizar la visita de los tinerfeños».

Además, precisa que no habrá ‘parkings’ disuasorios próximos a este espacio protegido. Y es que la intención es que cada visitante salga en transporte público desde los cuatro lugares de referencia. Otra posibilidad es la de recorrer El Teide en guaguas privadas. A mayor abundamiento, los estacionamientos en el interior del Parque Nacional se reducirán a unos 500 y será necesario reservar. El objetivo es que su uso –gratuito para los residentes en Tenerife y con ecotasa para los turistas– sea residual.

Posibilidad de cerrar la carretera

Para darle cobertura jurídico-administrativa a esas limitaciones, el miércoles –aunque no se conoció hasta este jueves– se aprobó que la carretera que atraviesa El Teide (TF-21) deje de ser insular entre Boca Tauce y El Portillo y se integre en el Parque. «Eso permite implantar limitaciones en los accesos, de manera que se puedan ir pagando ecotasas por acceder y por disfrutar de los distintos servicios del Parque Nacional del Teide», puntualiza la político nacionalista. «Serán unas ecotasas para los turistas, no así para los tinerfeños, para los que la visita seguirá siendo gratuita siempre», trata de tranquilizar Dávila también a ese respecto.

¿Y cuáles serán los plazos para aplicarlo? Los agentes de Medio Ambiente ya pueden realizar actuaciones de retirada de vehículos y de sanción «porque ya no es una carretera que tenga que tener necesariamente el control de la Guardia Civil de Tráfico». En cuanto a la ordenación por franjas horarias, días y sistema de reservas, se está trabajando en la implantación. Según la información aportada este jueves, se espera que el próximo verano se ponga en marcha un sistema de control en miradores y zonas de alta afluencia como Chipeque, los Roques de García o las Minas de San José, que requerirá de reserva para acceder. Posteriormente, a finales de año se prevé la implantación de un mecanismo de control de accesos en las principales entradas a El Teide (La Esperanza, La Orotava y Vilaflor-Chío). La fecha clave, no obstante, será 2027, cuando el Cabildo estima que se pondrá en funcionamiento la red de transporte de 28 guaguas.

Firma e izado de bandera en un acto para la historia

«Ya no hay marcha atrás», bromeó la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila (CC), en el momento de la firma de la transferencia de competencias del Parque Nacional del Teide, el más visitado de Europa. Le acompañaba el consejero de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias, Mariano Hernández Zapata (PP), sobre una tarima junto al Centro de Visitantes de Cañada Blanca y al Parador. Despliegue político en el techo de España. No estuvieron allí, en cambio, los colectivos ecologistas con presencia en el Patronato del Parque (ACBC y ATAN), que se sienten «ninguneados» y están disconformes con la transferencia. Y de la rúbrica al izado de la bandera de Tenerife, que se quedó inmóvil ante la falta de viento. Las cosas del directo. «¡Soplen!», propuso alguien. Le siguió el descubrimiento de una placa para que el acto quedase para la posteridad. «El pueblo de Tenerife recibe El Teide y asume su cuidado con orgullo y compromiso», reza el rótulo. La siguiente parada estuvo en el salón de actos del Centro de Visitantes. Pasaron por el micrófono Dávila; Zapata; el alcalde de La Orotava, Francisco Linares; el consejero de Presidencia del Cabildo de Tenerife, José Miguel Ruano, y el director-conservador del Parque Nacional, José Luis Martín Esquivel. «El Teide es memoria, identidad, pertenencia», dijo la primera. Comienza una nueva etapa.

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