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Anaga y el Teide abren el videoclip del himno de la visita del papa a España

Bajo la dirección del productor artístico y lagunero Pablo Cebrián, el himno combina fuerza coral y producción contemporánea con el objetivo de conectar tanto con el público joven como con la tradición eclesial

Vídeo: Extracto del videoclip de 'Alza la mirada', el himno oficial del Viaje Apostólico del Papa León XIV a España / Imagen: Un momento de la grabación en la Catedral de La Laguna del himno del viaje del papa a España en junio.

El Día

Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

Los paisajes de Anaga y el Teide protagonizan las primeras imágenes del videoclip de “Alza la mirada”, el himno oficial del Viaje Apostólico del Papa León XIV a España, una producción que aspira a convertirse en símbolo de unidad de la Iglesia en el país.Y como colofón, la grabación del himno en la Catedral de La Laguna, con imagen del Cristo moreno.

El proyecto, impulsado por la plataforma VIVAFE, reúne al denominado Gran Coro de Voces Católicas, integrado por más de 1.700 voluntarios procedentes de las archidiócesis de Madrid y Barcelona, así como de las diócesis de Gran Canaria y Tenerife.

Grabación simultánea en cuatro catedrales

La grabación del himno tuvo lugar el pasado 21 de marzo de forma simultánea en cuatro enclaves emblemáticos: la Catedral de la Almudena, la Basílica de la Sagrada Familia, la Catedral de La Laguna y la Catedral de Gran Canaria. Una fórmula que no solo responde a criterios técnicos, sino a una clara intención simbólica: representar la universalidad de la Iglesia a través de una sola voz coral.

Bajo la dirección artística y musical del productor Pablo Cebrián, la composición combina fuerza coral, producción contemporánea y profundidad espiritual, en un equilibrio que busca conectar tanto con el público joven como con la tradición eclesial.

Un himno sin protagonismos individuales

En la autoría han participado once compositores vinculados a distintas realidades de la música católica en España, entre ellos integrantes de Hakuna, miembros del grupo TUYO, así como los sacerdotes Toño Casado y Jaime Salmonero, además de otros músicos como Marcos Ricbour y Javi Caño.

Uno de los rasgos distintivos del proyecto es su planteamiento colectivo. No hay una única voz protagonista, sino múltiples solistas y un enfoque coral que refuerza la idea de comunidad. El objetivo, según sus impulsores, es que el himno no pertenezca a un artista concreto, sino a toda la Iglesia.

Una experiencia vivida desde dentro

En Tenerife, la dirección musical estuvo a cargo de Estefanía Benedicto, quien coordinó a decenas de voluntarios en la Catedral de La Laguna. La experiencia, según relata, estuvo marcada por la entrega colectiva y la ausencia de protagonismos.

La grabación se desarrolló en un ambiente de convivencia y colaboración, donde participantes de distintas edades y procedencias aprendieron e interpretaron el himno en el mismo momento, sin ensayo previo. “Todo fluyó con naturalidad”, resume, destacando la implicación tanto de técnicos como de los propios coristas.

Un “Pentecostés” musical en Tenerife

La jornada en La Laguna se prolongó durante casi cinco horas, en las que se sucedieron ensayo y grabación en un ambiente que muchos participantes describieron como una experiencia de unidad y fe compartida.

El proceso reunió a miembros de diferentes coros, movimientos y parroquias, configurando una imagen que algunos no dudaron en definir como un auténtico “Pentecostés” a nivel local, en el que personas desconocidas trabajaron juntas con un objetivo común.

Más allá de la música: un legado social y espiritual

El himno nace con una doble vocación. Por un lado, acompañar uno de los momentos más relevantes para la Iglesia en España, como es la visita del Papa. Por otro, dejar un legado duradero, tanto musical como social.

En este sentido, los ingresos generados por su reproducción se destinarán a obras sociales de la Iglesia, reforzando así el carácter solidario del proyecto.

Además, “Alza la mirada” se concibe también como una herramienta espiritual: una canción que, más allá de los actos oficiales, pueda servir como recurso de oración y encuentro personal.

Un ensayo de la visita papal

La compleja organización de la grabación —con participación masiva, coordinación simultánea y despliegue técnico en varios puntos del país— ha funcionado, en la práctica, como un ensayo general del propio viaje del Papa a España.

La respuesta de los voluntarios, la logística y la implicación de las diócesis anticipan el alcance de una visita que se prevé histórica, especialmente en Canarias, donde será la primera vez que un pontífice incluya el archipiélago en su agenda.

En ese contexto, el himno no solo pone banda sonora al viaje, sino que refleja el espíritu con el que se prepara: unidad, participación y una clara vocación de trascender más allá del acontecimiento puntual.

Estefanía Benedicto, directora de la grabación en Tenerife del himno de la visita del papa a España.

Estefanía Benedicto, directora de la grabación en Tenerife del himno de la visita del papa a España. / Arturo Jiménez

Estefanía Benedicto: “El himno no busca protagonistas, sino representar a toda la Iglesia”

La directora de la grabación en Tenerife del himno del viaje del Papa a España, Estefanía Benedicto, define su participación en el proyecto como una experiencia “totalmente inesperada”, marcada desde el inicio por un fuerte componente colectivo y espiritual.

Según explica, “Alza la mirada” nace con una clara vocación de unidad, en coherencia con el carácter universal de la Iglesia. Esa intención no solo se refleja en la letra, sino también en el propio proceso de grabación, realizado de forma simultánea en distintas catedrales del país. “Se ha querido unificar, incluir pequeños guiños en el acento y en la forma de interpretar que representen a cada lugar”, señala.

Un proyecto sin protagonismos

Benedicto subraya que uno de los pilares del himno es la ausencia de protagonismos individuales. Aunque el proyecto cuenta con la dirección creativa de Pablo Cebrián, insiste en que la obra está concebida para que “no brille nadie en concreto”.

En esta línea, destaca la presencia de múltiples solistas y un enfoque coral que refuerza la idea de comunidad: “El himno es de toda la Iglesia, porque el Papa representa precisamente eso, la Iglesia universal”.

Entrega y ambiente durante la grabación

La responsable musical en Tenerife pone el acento en la actitud de los მონაწილantes, a quienes describe como clave en el resultado final. Relata que, pese a las dificultades —como aprender el himno en el mismo momento de la grabación—, todo el proceso se desarrolló con naturalidad.

“Nadie sabía a lo que iba, ni cuánto tiempo iba a estar, y aun así todo fluyó. Hubo entrega total, sin una mala cara, con un ambiente muy positivo”, explica. La sesión se prolongó más de lo previsto, pero tanto técnicos como coristas mantuvieron la implicación hasta el final.

Una vivencia de fe compartida

Más allá del aspecto musical, Benedicto interpreta la experiencia como un proceso espiritual compartido. Asegura que muchos participantes le trasladaron posteriormente haber vivido momentos significativos de fe durante la grabación.

“Todos hemos sido instrumentos para que esto salga adelante”, afirma, convencida de que el proyecto responde a algo que trasciende lo puramente artístico.

Un himno con vocación de permanencia

Para la directora, el valor del himno no se limita a su papel durante la visita papal. Considera que puede convertirse en un recurso duradero, incluso en el ámbito personal: “No es solo una canción; puede servir para rezar, para encontrarte con Dios en lo cotidiano”.

Benedicto concluye que el resultado final refleja tanto el trabajo realizado como la actitud de quienes han participado en él. “Cuando las cosas se hacen así, se nota”, resume, convencida de que el himno marcará una diferencia dentro del repertorio reciente de la música religiosa en España.

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