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Patrimonio Histórico

Hallado un antiguo cañón en las obras del anexo al Palacio Insular de Tenerife

La pieza, probablemente del siglo XVI, permanece en la zona mientras se diseña su traslado al Castillo de San Cristóbal, donde quedará expuesta

Encuentran un antiguo cañón en las obras del anexo del Cabildo de Tenerife

El Día

Santa Cruz de Tenerife

En el transcurso de las obras para rehabilitar el edificio anexo al Cabildo de Tenerife se produjo el hallazgo de un antiguo cañón que, a falta de datar definitivamente su origen debido al deterioro que presenta, los primeros datos lo sitúan en la segunda mitad del siglo XVI al tratarse de una pieza de hierro de unos tres metros de largo y casi tres toneladas de peso. Será trasladado y expuesto en el Centro de Interpretación del Castillo de San Cristóbal, a 500 metros del solar en el que apareció, una vez culminen los trabajos de conservación, limpieza y restauración así como la operación logística necesaria para su desplazamiento.

El descubrimiento se produjo el pasado enero durante los trabajos de movimiento de tierras que se ejecutan en el entorno del Palacio Insular, inmueble declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Así lo confirmó la inspección realizada por personal del área de Patrimonio Histórico. La aparición del cañón despierta interés tanto por su posible valor patrimonial como por la incógnita que todavía rodea su origen, tarea que le corresponde al Museo de Historia, cuyos técnicos elaborarán un informe.

Protegido sobre el terreno

La falta de concreción de su fecha de construcción obliga a actuar con cautela y a centrar los esfuerzos en su correcta conservación, hasta que los estudios técnicos permitan definir su cronología y procedencia. Mientras se aclaran dudas, el cañón permanece en el mismo lugar en el que fue localizado, cubierto y sometido a un proceso constante de humectación para evitar un deterioro acelerado tras su exposición a las nuevas condiciones ambientales del exterior, después de permanecer varios siglos enterrado.

Cañón encontrado en las obras que se llevan a cabo en el edificio anexo al Palacio Insular.

Cañón encontrado en las obras que se llevan a cabo en el edificio anexo al Palacio Insular. / El Día

También comenzaron ya las primeras tareas de limpieza, pues el cañón presenta abundantes incrustaciones de roca y conchas adheridas a su superficie, fruto del tiempo que permaneció sepultado. El Organismo Autónomo de Museos y Centros, adscrito a la Consejería Insular de Cultura, se ha hecho cargo del cañón y coordina tanto el tratamiento de conservación como el lugar de su exposición. Su responsable, José Carlos Acha, adelanta que la previsión es ubicar la pieza en el cercano Centro de Interpretación del Castillo de San Cristóbal (derribado en 1928), en la plaza de España, donde ya tiene reservado un espacio concreto dentro de la sala dedicada a la artillería.

Los expertos no descartan que la pieza de artillería, de enorme peso, pueda tener un destacado valor histórico

No se trata de una ubicación menor. En ese mismo espacio se exhiben otros elementos de gran relevancia histórica vinculados al pasado defensivo de la capital tinerfeña, entre ellos el célebre cañón Tigre, al que la tradición atribuye un papel decisivo en la derrota de las tropas inglesas comandadas por Horacio Nelson durante el fallido intento de conquista de la Isla del 25 de julio de 1797. La incorporación futura de la nueva pieza reforzará así el discurso museográfico del centro y ampliará el patrimonio histórico expuesto al público.

Un traslado complejo

Sin embargo, antes de que eso ocurra será necesario resolver un importante reto técnico. Acha explica que se trata de «un cañón de enorme peso, miles de kilos (casi tres toneladas)», una circunstancia que obliga a preparar con detalle cada fase del traslado. De esa tarea se encarga la empresa ASCH, responsable de la reforma del anexo, que ya trabaja en la elaboración de un plan específico para mover la pieza con todas las garantías. Aunque la distancia entre el punto del hallazgo y el centro de interpretación apenas ronda los 500 metros, el desplazamiento requiere estudiar con precisión el itinerario, evaluar posibles afecciones y definir los medios materiales necesarios para la operación, entre ellos grúas, palés, camiones y sistemas de sujeción adecuados. Sin olvidar la seguridad que debe correr a cargo de cuerpos policiales para garantizarla durante el recorrido. Todo ello tendrá, como es lógico, un coste económico que la empresa está calculando en estos momentos, antes de informar al Organismo de Museos y Centros.

Dos personas pasan por delante del anexo al Cabildo de Tenerife

Dos personas pasan por delante del anexo al Cabildo de Tenerife / Andrés Gutiérrez

En paralelo a la planificación logística, continúan los trabajos de restauración superficial. Los especialistas avanzan en la retirada manual de las incrustaciones adheridas al metal, una labor delicada que debe desarrollarse con prudencia para no comprometer la integridad de la pieza. Entre las técnicas que podrían acelerar este proceso figura la electrólisis, un procedimiento especializado que permite intervenir sobre metales arqueológicos y eliminar productos de corrosión de forma más eficaz. No obstante, esa opción implicaría trasladar el cañón a la Península para someterlo a tratamiento en un laboratorio específico, una alternativa que por ahora se descarta.

El hallazgo no constituye un episodio aislado en la capital tinerfeña. El propio José Carlos Acha recuerda otros descubrimientos similares registrados en los últimos años. Entre ellos figura la aparición en 2011 de un cañón del siglo XIX en la calle Barranquillo, actual Imeldo Serís, así como la localización, en febrero de 2016, de seis piezas de hierro vinculadas a la época del ataque de Nelson durante las obras de la Vía Litoral. Estos precedentes refuerzan la idea de que el subsuelo de Santa Cruz de Tenerife sigue conservando vestigios de las distintas etapas de su rico pasado militar y portuario.

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