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Movilidad

El tercer carril de la TF-5 incluirá tanques de tormentas, una solución pionera en Canarias para gestionar el agua de la lluvia

El proyecto costará 66,4 millones, ampliará la capacidad de la autopista TF–5 y reorganizará los accesos al Aeropuerto del Norte en sentido La Laguna

Retención de vehículos en la TF-5 en hora punta y en sentido a Santa Cruz.

Retención de vehículos en la TF-5 en hora punta y en sentido a Santa Cruz. / Arturo Jiménez

Santa Cruz de Tenerife

Las obras del tercer carril de la TF–5 entre Guamasa y el Aeropuerto Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna, en Los Rodeos, comenzarán antes del verano, una vez culmine el proceso de adjudicación de un proyecto con el que el Gobierno de Canarias y el Cabildo tinerfeño aspiran a aliviar uno de los principales puntos negros del tráfico en la Isla. La actuación, presentada ayer, está en licitación con un presupuesto de 66,4 millones de euros y un plazo de ejecución de 35 meses. Nueve empresas optan a ejecutar unos trabajos en este tramo de la autopista en sentido Santa Cruz.

La intervención se desarrollará entre los kilómetros 11 y 15 de la autopista del Norte para incrementar de forma notable la capacidad de la vía en un tramo especialmente tensionado y por el que circulan a diario unos 110.000 vehículos, con picos que alcanzan los 4.500 por hora. También contempla la remodelación de los enlaces de Guamasa y San Lázaro y la creación de un nuevo acceso directo al Aeropuerto Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna, una reordenación con la que se pretende separar los flujos de tráfico con origen y destino norte y sur. De esta manera, los vehículos procedentes del Puerto de la Cruz podrán entrar al aeropuerto sin necesidad de pasar por el enlace de San Lázaro, uno de los puntos que concentra mayores retenciones, señaló el director técnico de la obra, Emilio Grande.

El consejero de Obras Públicas del Gobierno canario, Pablo Rodríguez, explicó que la previsión es contar con la propuesta de adjudicación durante el mes próximo. A partir de ahí, si no se producen recursos, la intención es formalizar el contrato antes del verano e iniciar la obra en esa misma fecha. Adelantó que la próxima obra a acometer será el tercer carril en la otra autopista de la Isla, la del Sur, la TF-1.

La TF-5, la autopista del Norte, a la altura de Guamasa

La TF-5, la autopista del Norte, a la altura de Guamasa / Carsten W. Lauritsen / v

Corregir el efecto embudo

El proyecto persigue corregir el efecto embudo que se genera en este punto de la TF-5, especialmente en sentido descendente, por la incorporación de vehículos procedentes del entorno de La Laguna, Guamasa y la comarca noreste. Las administraciones implicadas sostienen que la nueva configuración permitirá ganar fluidez, mejorar la seguridad vial y aumentar hasta en un 50% la capacidad actual del tramo.

Uno de los aspectos en los que más insistieron los responsables de la actuación es que la ejecución deberá realizarse manteniendo la capacidad de la vía. Los pliegos recogen expresamente que no podrán perderse los actuales carriles en servicio, con el fin de minimizar la afección a los conductores durante el desarrollo de los trabajos, aunque se admite que una intervención de esta envergadura tendrá impacto sobre la circulación.

La obra requerirá, además, la expropiación de unos 8.000 metros cuadrados de suelo, si bien gran parte de la superficie afectada corresponde a dominio público y a terrenos de Aena. Esto obligará a formalizar un protocolo o convenio con el gestor aeroportuario para el uso de esos espacios. El coste estimado de tales expropiaciones ronda los 600.000 euros.

Estrategia más amplia

La presentación sirvió también para enmarcar el proyecto dentro de una estrategia más amplia para abordar los problemas estructurales de movilidad en Tenerife. En ese contexto, desde el Ayuntamiento de La Laguna se volvió a poner sobre la mesa la necesidad de impulsar otras actuaciones, como la variante de la TF-5, el soterramiento del trazado a su paso por el casco urbano y el doble túnel de la Gorgolana para mejorar la conexión con la comarca nordeste.

Pablo Rodríguez señaló que el Gobierno de Canarias ya ha encargado un estudio alternativo para analizar técnicamente el soterramiento, mientras que la variante de La Laguna no cuenta todavía con todos los condicionantes resueltos para poder salir a licitación. Por ese motivo, las administraciones han optado por priorizar un proyecto que sí está en condiciones de ejecutarse a corto plazo.

El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, enmarcó el proyecto en la necesidad de dar respuesta a «una de las principales demandas de la ciudadanía de Tenerife» y sostuvo que la actuación permitirá mejorar «la capacidad, la seguridad y la fluidez del tráfico en uno de los corredores con mayor intensidad de vehículos del Archipiélago». Añadió que el reto de la movilidad en la Isla exige una respuesta global.

La actuación requerirá expropiar unos 8.000 metros cuadrados, la mayoría de titularidad del ente estatal Aena

La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, calificó la presentación del proyecto como un «paso decisivo» fruto de la colaboración entre administraciones y subrayó que se trata de una infraestructura «crucial».

El vicepresidente de la Corporación insular, Lope Afonso, incidió en que la saturación de la TF–5 es un problema «conocido y padecido» por los tinerfeños y defendió que el proyecto contribuirá a reducir el impacto de las retenciones sobre actividad económica y servicios públicos.

El primer teniente de alcalde de La Laguna, Badel Albelo, celebró que el tercer carril de Guamasa al Tenerife Norte pueda contribuir a mejorar la movilidad en el área metropolitana, aunque insistió en la necesidad de mantener una planificación integral que incluya actuaciones pendientes como la variante y nuevas conexiones viarias hacia el nordeste.

Un tanque de tormentas pionero en Canarias

El proyecto del tercer carril de la TF-5 entre Guamasa y Los Rodeos incorpora una solución inédita hasta ahora en Canarias: varios tanques de tormentas para gestionar el agua de lluvia y reforzar la seguridad de la vía en episodios meteorológicos intensos. El gerente del Consejo Insular de Aguas de Tenerife, Javier Davara, explicó durante la presentación que esta medida responde a las características específicas del tramo comprendido entre Portezuelo y La Laguna, donde la red de drenaje tradicional no ofrece margen suficiente para asumir nuevos caudales. En este ámbito, precisó, los cauces existentes ya están muy limitados, por lo que no resultaba viable recurrir a una evacuación convencional del agua. La solución elegida pasa por construir depósitos subterráneos capaces de recoger y retener temporalmente la primera escorrentía de lluvia, tratarla y facilitar después su filtración o evacuación controlada. El sistema se completará con pozos filtrantes y otros elementos de drenaje para evitar sobrecargas en el barranco de Chamarta y en otros puntos sensibles del entorno lagunero. Davara defendió que esta infraestructura permitirá adaptar mejor la autopista a episodios de lluvias intensas y a un contexto de mayor vulnerabilidad asociado al cambio climático. Aunque este tipo de sistemas son habituales en otros entornos urbanos, será la primera vez que se implanten en una obra viaria de estas características en el Archipiélago.

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