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El paso de la borrasca Therese en primera persona: "Esto era como un río"

Carmen León, vecina de la calle La Salema, relata cómo el agua entró en su casa, donde nació y creció, obligándola a sacar el agua sin cesar mientras temía un incendio

Almudena Cruz

Almudena Cruz

Tacoronte

Tacoronte, y concretamente las localidades de El Pris y Mesa del Mar, sufrieron el embate de la borrasca Therese a su paso por Canarias. El pasado martes, a partir de las 19:00 horas, una lluvia intensa en un periodo corto de tiempo -unas dos horas- provocó una riada que alcanzó de lleno a los vecinos de estos barrios costeros. Muchos culpan a unas nuevas obras de canalización de las secuelas de esta tormenta, que obligó al desalojo preventivo de una treintena de vecinos.

En la calle La Salema número 24, vive otra de las afectadas por las consecuencias de estas inundaciones. Carmen León nació, como sus cuatro hermanos, en la misma casita que el martes por la noche colapsó y empezó a verter agua a través de los enchufes de la cocina, un lugar en el que pese a los destrozos de la tormenta aún se respira un profundo cariño por el detalle. Por ese mismo motivo sostiene que lo sucedido esta semana "no es normal".

Así ha afectado el temporal a El Pris, en Tacoronte

Así ha afectado el temporal a El Pris, en Tacoronte / Andrés Gutiérrez

"Estaba en casa de un familiar esperando a que pasara lo peor de la lluvia, cuando intenté pasar por el camino ya no había forma de llegar a la puerta", explicó afectada mientras atendía a los técnicos del Ayuntamiento, que se desplazaron hasta su vivienda para comprobar los desperfectos y tratar de restablecer el suministro de agua y luz.

El susto en el cuerpo

"Estoy nerviosa y asustada, entre mi hijo y mi hermano hemos ido poco a poco sacando toda el agua. Pero limpiábamos y no dejaba de llover, cuanta más agua sacábamos más entraba de nuevo", relató.

Pese tener aún el susto en el cuerpo y seguir sin agua y sin luz, León empleó parte de su tiempo en disculparse por no poder ofrecer "ni un cafecito". "Una cosa es explicar lo que pasó y otra verlo. Esto era como un río y temí que la casa se pegara fuego".

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