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Borrasca

Antonio Molina, vecino de El Pris afectado por la borrasca Therese: "Nos vimos muy apurados, el agua pasaba por encima de los coches"

Antonio Molina, propietario de una vivienda en El Pris, relata cómo el agua arrancó tapas metálicas y convirtió su garaje en un lodazal, aunque agradece la ayuda vecinal

Antonio Molina cuenta la horrible noche vivida en El Pris

Andrés Gutiérrez

Almudena Cruz

Almudena Cruz

Tacoronte

Los vecinos de la localidad costera de El Pris, en Tacoronte, vivieron durante la tarde-noche del pasado martes día 24 de marzo uno de los peores días de su vida. Primero se fue la luz en buena parte del pueblo. Después, en apenas unos minutos, sus habitantes vieron cómo el agua lo llenaba todo: viviendas, garajes y los caminos que serpentean por las intrincadas laderas que cobijan sus casas. La borrasca Therese, que se ha paseado por el Archipiélago desde hace una semana, descargó con toda su intensidad en este municipio del norte de la Isla.

En apenas un par de horas, aproximadamente a partir de las 19:00, más de 60 litros por metro cuadrado cayeron en la zona y convirtieron a este municipio en un río cuyo torrente desembocó, inevitablemente, en la costa. Allí esperaban, prácticamente indefensos, los habitantes de El Pris y Mesa del Mar.

Este miércoles, una vez pasado lo peor de la tormenta, el sol volvió a brillar en el pueblo. Therese, eso sí, dejó a su paso un desolador paisaje de barro, piedras y múltiples desperfectos. Además de haber afrontado juntos los momentos de más nervios, todos los vecinos de El Pris coinciden en una cosa: las obras de canalización de las aguas pluviales para desviarlas de su cauce natural realizadas durante el acondicionamiento de unas extensas fincas agrícolas en la zona de San Juan son, en buena medida, las responsables de que sus casas se hayan inundado.

El primer embate, en la calle El Pescador

Uno de los primeros en sufrir el embate del agua fue Antonio Molina, propietario junto a su esposa de una vivienda unifamiliar en la calle El Pescador número 19. Por la entrada de su vivienda pasa, soterrada, una de esas canalizaciones encargadas de evacuar el agua de la lluvia. La intensidad de la lluvia fue tal que el agua arrancó de cuajo una de las tapas metálicas que está junto a su casa. Después, y en muy poco espacio de tiempo, todo se llenó de piedras y barro.

Un coche como barrera

"Una cosa es contártelo ahora y otra cosa es vivirlo", explicó mientras trataba de limpiar su garaje. "Nos vimos muy apurados, el agua pasada por encima de los coches", añadió. Molina y su familia tiraron de sangre fría e ingenio para proteger su vivienda, aunque son conscientes de que lo más importante es que no haya daños personales que lamentar. Usaron uno de sus coches, un pequeño Toyota Yaris plateado, de escudo protector. Le añadieron unos tablones de madera con el que consiguieron, al menos en parte, desviar el torrente de agua que impactaba directamente contra su garaje.

Así ha afectado el temporal a El Pris, en Tacoronte

Así ha afectado el temporal a El Pris, en Tacoronte / Andrés Gutiérrez

Diez vecinos ayudando

"Usamos un coche porque no teníamos otra cosa. Los primeros que llegaron fueron los de Protección Civil y venían sin herramientas", lamentó. Por suerte, continuó explicando, su vivienda no tiene ningún piso subterráneo y el agua que se coló en el garaje por la puerta delantera fue saliendo por la trasera. "Gracias a los vecinos que nos ayudaron podemos decir que los daños no han sido tan graves. Más de diez personas vinieron a achicar agua".

"Aquí hoy no ha dormido nadie"

Tanto él como su mujer vivieron momentos de mucha tensión, al igual que su hijo que ya no vive con ellos pero que se trasladó a la zona desde que pudo. "Los bomberos no llegaron hasta por la noche y se pusieron a achicar el agua, aquí hoy no ha dormido nadie. Todo, todo, era barro".

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