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Los vecinos, hartos de las carreras ilegales de coches en la zona de Humboldt en La Orotava

La plataforma vecinal denuncia que las medidas aplicadas para obligar a reducir la velocidad son insuficientes por ineficaces

Pintada que incita a las carreras ilegales en un muro del entorno de Humboldt

Pintada que incita a las carreras ilegales en un muro del entorno de Humboldt / El Día

Leticia Dorta Lemus

Leticia Dorta Lemus

Los vecinos de Las Cuevas y del entorno de la carretera TF-21 en La Orotava están hartos de las carreras de coches ilegales en la zona del mirador de Humboldt. Los ruidos, explosiones y acelerones producidos por los vehículos a altas horas de la noche durante los fines de semana comenzaron a finales de 2024, cesaron en abril de 2025 y hace tres meses reaparecieron.

Es lo que cuentan miembros de la plataforma vecinal Humboldt que residen en la calle Taoro, justo encima de la TF-21, vía en la que se registran las carreras ilegales. El colectivo ciudadano denuncia que las medidas aplicadas en su momento para obligar a reducir la velocidad son insuficientes porque no son eficaces. Piden lomos de asno, pasos de peatones, semáforos o radares de tramo para erradicar de una vez por todas las carreras ilegales. "No vale con presencia policial, porque una vez que se van, vuelven las carreras", advierten los afectados.

Pasarse la pelota

Explican que el año pasado la Guardia Civil respondía muy bien ante las llamadas de los vecinos. Ahora, la benemérita asegura que no es un tema de su competencia, sino de la Policía Local. La TF-21 es una carretera insular, por lo que es titularidad del Cabildo de Tenerife y, por tanto, responsabilidad de la Guardia Civil, consideran los vecinos. "Se pasan la pelota de unos a otros y no solucionan nada", añade uno de los miembros de la plataforma cuya residencia se encuentra muy cerca de la vía.

En su caso, las carreras ilegales despiertan a su hijo asustándolo e, incluso, le provocan ataques de ansiedad a su pareja. "Todos los fines de semana ya sabemos lo que nos toca", se pronuncia resignado. "Por el día, ya pasa algún vehículo que da algún petardazo o acelerón. Lo mismo ocurre cuando se acerca la noche. Hasta que sobre las diez y media comienzan a concentrarse seis o siete vehículos en el apeadero del Mirador de Humboldt y comienzan las carreras", relata.

La dinámica de los participantes en estas carreras ilegales consiste en, una vez que reduce de forma notable el tránsito habitual de vehículos, ir hasta la farmacia de Las Cuevas y tomar como punto de salida el badén que se instaló el año pasado tras las quejas de la plataforma vecinal. "Ahí tienen la salida y muchas veces terminan subiendo por mi calle", señala. Además, emplean un sistema de avisos utilizando linternas para huir con seguridad.

Vítores y gritos de ánimo

En los vídeos aportados por los afectados se escuchan perfectamente los vítores y gritos de ánimo mientras las luces de los coches serpentean una vía que "invita a correr. No hay una sola línea continua en toda la carretera", destacan en la plataforma.

El concejal de Ordenación del Ayuntamiento de La Orotava, Narciso Pérez, asegura que ahora las carreras tienen lugar "fuera de la zona urbana. Las medidas que adoptamos desplazaron a los corredores hacia el mirador de Humboldt. Ese tramo es competencia de la Guardia Civil".

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