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Accidentes de parapente en Tenerife: la falta de normas y controles pone en riesgo la seguridad de los vuelos

El Gobierno de Canarias convoca a la federación de esta actividad deportiva para mejorar la seguridad tras 11 siniestros graves en un año con tres fallecidos

Imagen de archivo de tres parapentes sobrevolando Tenerife.

Imagen de archivo de tres parapentes sobrevolando Tenerife. / E. D.

Daniel Millet

Daniel Millet

Santa Cruz de Tenerife

El incremento de accidentes graves de parapente en Tenerife destapa la falta total de normas y controles para garantizar la seguridad de esta actividad deportiva. Lo reconoce la Federación Canaria de Deportes Aéreos, cuyos responsables acaban de ser convocados por el Gobierno de Canarias en busca de una solución a un problema que ha hecho saltar todas las alarmas.

El último episodio de esta larga lista de siniestros ocurrió el pasado 6 de marzo. Un parapente biplaza, cuyo piloto se dedicaba a ofrecer vuelos desde la plataforma de lanzamiento de Taucho, en los altos de Adeje, hacia la costa de este municipio se precipitó sobre unas piedras en plena maniobra de aterrizaje en la playa de La Enramada. La joven de 28 años que iba con el monitor falleció tres días después como consecuencia de las graves heridas.

Es la tercera persona que pierde la vida en estos aparatos de vuelo libre sin motor en la Isla en un año. En total, desde febrero de 2025 se han producido 11 accidentes graves de parapentes, con el saldo de tres muertos y nueve heridos. No se recuerda un balance tan nefasto desde que empezó a practicarse esta disciplina en Tenerife hace más de 30 años.

Sergio Castañeda, que fue presidente de la Comisión Técnica de la Federación Canaria de Deportes Aéreos durante 17 años y practicante de esta modalidad, admite que las cifras son preocupantes. Apunta dos razones: la ausencia de normas y personal que vigile esta actividad cuando pasa de la parcela deportiva a la comercial y turística, y el gran incremento de amantes de los vuelos que acuden a las decenas de plataformas de lanzamiento que hay en los altos de Tenerife.

Cualquiera puede acudir a uno de estos puntos con un parapente, tenga o no la habilitación que da la Federación, y lanzarse a las costas de la Isla. Castañeda admite que incluso algunos practicantes se saltan la única restricción vigente: sobrevolar lugares en los que está prohibida esta actividad como el Observatorio de Astrofísica de Izaña o el Parque Nacional del Teide. También está prohibido en los dos aeropuertos de la Isla.

Castañeda explica que la Federación tiene normas «muy claras y estrictas» a la hora de conceder los permisos para pilotar un parapente. «Incluso se hace un seguimiento para garantizar el reciclaje continuo, a través de una prueba que se celebra cada cinco años», detalla el que fuera responsable de la Comisión Técnica y que sigue siendo miembro de la junta directiva, para añadir: «Las titulaciones se dan una vez se supera un examen exigente».

Los vacíos llegan cuando esas personas abandonan el control federativo y ofrecen vuelos como una experiencia turística. Y también afectan a aquellos practicantes que, habiendo pasado o no por una federación, se aficionan a esta disciplina y realizan lanzamientos al margen de las competiciones oficiales, entre ellos isleños o turistas que viajan a Tenerife con el principal propósito de disfrutar del cielo de la Isla y de inmejorables panorámicas. «No existe protocolo ni personal que controle en las plataformas de lanzamiento si esas personas tienen titulación o poseen seguro de responsabilidad civil y cobertura sanitaria», subraya.

Los equipos de emergencia atienden a los ocupantes del parapente que se desplomó el 6 de marzo de 2026 cuando aterrizaba en la playa de La Enramada, en Adeje.

Los equipos de emergencia atienden a los ocupantes del parapente que se desplomó el 6 de marzo de 2026 cuando aterrizaba en la playa de La Enramada, en Adeje. / E. D.

En internet existen múltiples posibilidades de contratar un vuelo en parapente como si de una excursión cualquiera se tratara, a pesar del alto peligro que conlleva. La actividad se concentra entre octubre y marzo, en la temporada alta turística, y aunque hay decenas de lugares para tirarse, los principales son cinco: La Corona (Los Realejos), Montaña de Anocheza (Güímar), Taucho (Adeje), Izaña (Parque Nacional del Teide) y Tierra del Trigo (entre El Tanque y Los Silos).

Un vuelo a 180 euros

Los precios oscilan entre los 180 y los 90 euros por lanzamiento, siempre en compañía de un monitor en un aparato biplaza. Solo en una de las webs más seguidas con ofertas relacionadas con experiencias en la naturaleza hay 28 opciones en la Isla. Tenerife se ha consolidado como un paraíso de estos vuelos libres sin motor. Pero tiene un inconveniente: su orografía. Las corrientes de aire que se generan en los barrancos pueden desestabilizar estas aeronaves con cierta facilidad.

De entre los múltiples puntos donde aterrizar sobresale uno: la costa de Adeje. De los 11 accidentes graves que se han producido en un año en la Isla, siete ocurrieron en este municipio en pleno corazón turístico, considerado el mejor del país y uno de los mejores de Europa para el parapente. No es de extrañar que dos de los tres siniestros mortales fueran en Adeje.

El Ayuntamiento adejero admite su preocupación por esta alta siniestralidad y solicita medidas urgentes. Fuentes oficiales del gobierno municipal revelan que al producirse decenas de miles de vuelos al año sobre su territorio, «las probabilidades de accidentes se disparan». «Es una actividad compleja porque está entre la práctica deportiva y el turismo activo que, además, afecta a algo tan sensible como el uso de espacios aéreos regulados y controlados por Aviación Civil», detalla un portavoz.

Adeje exige medidas urgentes

El Ayuntamiento sureño remarca que mantiene conexión «permanente» con las empresas legalmente constituidas y con la Federación de Deportes Aéreos para «intentar hacer un seguimiento de la actividad». Pero reconoce que «no es sencillo» porque sus competencias son «limitadas» y, además, «muchas empresas ni siquiera están radicadas en el municipio».

«Llevamos tiempo estudiando nuestra capacidad legal y técnica para actuar en este asunto y valorar una regulación», explica el gobierno adejero, que matiza: «En cualquier caso, eso dependería de las administraciones insulares, regionales y nacionales, que deberían tomar cartas en el asunto para normalizar la situación».

En cuanto a los rescates y las actuaciones del 112, la Policía Local de Adeje se moviliza cada vez que es requerida por el centro coordinador de emergencias. «Es cierto que son recursos que se movilizan, que hay que detraer de otras actuaciones y que nos obligan a un esfuerzo de coordinación con otros cuerpos de seguridad», concluye el Ayuntamiento, que lamenta el fallecimiento de la joven italiana de 28 años en el último accidente.

La Dirección de Seguridad y Emergencias del Gobierno canario prefiere no pronunciarse hasta abordar la situación con la Federación Canaria de Deportes Aéreos. Ya ha convocado a sus responsables a una reunión para analizar la situación. Estudia qué consejerías tendrían competencias y qué medidas se pueden adoptar para incrementar la seguridad de esta práctica.

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