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Caso Tradex: la Audiencia Provincial condena por estafa a Daswani a ocho años de prisión y absuelve a su socio Pomares

El juicio por la millonaria estafa a cientos de inversores de trading en Canarias ya tiene sentencia y fija distinta suerte para los investigados: ocho años de prisión al principal acusado y absolución a su socio

Imagen de archivo de Mukesh Daswani, el principal investigado por la estafa continuada a través de la firma Tradex.

Imagen de archivo de Mukesh Daswani, el principal investigado por la estafa continuada a través de la firma Tradex. / E.D.

Miguel Ángel Autero

Miguel Ángel Autero

Santa Cruz de Tenerife

La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha dictado sentencia en el conocido caso Tradex con distinta suerte para los investigados que se sentaron en el banquillo de los acusados durante los últimos meses. Mukesh Daswani es condenado a ocho años de prisión por un delito de estafa agravada, con multa de 24 meses a razón de 20 euros diarios y, como responsable civil, debe indemnizar a los perjudicados en más de 1,9 millones de euros más intereses. Al mismo tiempo, el tribunal le absuelve del delito continuado de frustración de la ejecución y alzamiento de bienes que le imputaban la Fiscalía y las acusaciones particulares.

La resolución judicial, notificada este jueves a las partes también absuelve a Francisco Imobach Pomares de todos los delitos que se le atribuían y deja igualmente absuelta a la mercantil Pomares & Daswani S.L. en cuanto a su responsabilidad penal, aunque esta sociedad deberá responder civilmente para resarcir a dos víctimas concretas. La sentencia mantiene además la prisión provisional de Daswani en caso de que el fallo sea recurrido en apelación.

En cuanto a Cecilia H., pareja sentimental de Daswani y acusada a título lucrativo, el tribunal la condena, pero con una notable rebaja sobre la cantidad a indemnizar a las víctimas: 34.000 euros, un 90% menos de lo reclamado por las acusaciones. Frente a las pretensiones de las acusaciones, que elevaban su participación a 327.501 euros, la Audiencia solo considera acreditada la recepción de un vehículo BMW M1 valorado en 34.000 euros, y por eso fija en esa cifra, y no en la solicitada por las acusaciones, el límite de su responsabilidad civil solidaria con Daswani.

Sociedad mercantil

La mercantil Pomares & Daswani SL, también queda absuelta de su responsabilidad penal, aunque tendrá que responder civilmente para resarcir a dos víctimas concretas al considerar que sus contratos fueron actos de ejecución del fraude desarrollado por Daswani.

La sentencia establece que Mukesh Daswani deberá indemnizar a las víctimas «no por las cifras reflejadas en cada uno de los contratos suscritos, ni por las rentabilidades prometidas, sino por el dinero efectivamente perdido como consecuencia de la estafa», al considerar «nulos esos contratos y derivar el resarcimiento directamente del delito».

Indemnizaciones

Además, la Sala incrementa en un 20% las cantidades dejadas de percibir para «compensar la privación del dinero, el deterioro patrimonial y la incertidumbre sufrida durante los cuatro años» que ha tardado en culminarse esta causa, de modo que la «suma total de las indemnizaciones fijadas para las víctimas asciende a 1.926.275 euros, a los que se debe añadir los intereses legales devengados.

La magistrada Esther Nereida García, ponente en este procedimiento, ha redactado a lo largo de 238 folios una sentencia que de forma pormenorizada relaciona a cada una de las 117 víctimas personadas en la causa con los contratos que cada una de ellas firmó con Daswani, con cláusulas y compromisos, y el dinero que entregaron y nunca les retornó.

Las pruebas

De mediados de 2021 a julio de 2022, Daswani se presentaba como gestor y asesor financiero independiente bajo la denominación comercial Tradex Assets Management y ofrecía a los clientes rentabilidades muy elevadas a dos meses, en muchos casos del 50%, si invertían en operaciones de «trading intradía» y «plus intradía» a través de la plataforma IG Market.

Daswani no solo ofrecía esas ganancias, sino que garantizaba la devolución del capital y del beneficio pactado, mientras reforzaba su imagen de solvencia con nuevas oficinas, presencia en redes sociales y eventos con inversores. A Daswani se sumaron colaboradores que captaban clientes a cambio de comisiones. «Un despliegue que servía para dar credibilidad al negocio y atraer nuevos inversores y dinero».

Colapso de la estafa piramidal

El tribunal deja claro que «el sistema era insostenible» y Daswani sabía, al menos desde febrero de 2022, que la estructura no podía mantenerse con las rentabilidades prometidas a unos inversores que no dejaban de aumentar. Pese a ello, señala el tribunal, siguió firmando contratos, aceptando nuevas aportaciones y renovando inversiones anteriores. La sentencia avala que «no todo el dinero se destinaba a operaciones financieras: una parte se incorporaba a su patrimonio y otra servía para pagar beneficios ficticios a los inversores para seguir aparentando que el negocio funcionaba y generar confianza a los clientes.

El tribunal sitúa el colapso de Tradex el 22 de julio de 2022, cuando «todo el entramado quedó al descubierto» en una reunión celebrada en una oficina de Tradex. Daswani reconoció que no tenía dinero para pagar a nadie y, dos días después, huyó a Emiratos Árabes Unidos, donde fue detenido meses después.

Absolución

Respecto a la absolución de Pomares, la Sala valora que Pomares «se apresurara a presentar la denuncia» cuando supo del pufo que le dejaba atrás Daswani. Y en cuanto a su responsabilidad penal, lo absuelve del delito de estafa, frustración de la ejecución y alzamiento de bienes.

El tribunal argumenta que, aunque hay pruebas de que Pomares ejerció como comercial y captaba inversores para Tradex de enero a julio de 2022, «no hay indicios suficientes que apunten a que conocía el engaño ideado por Daswani».

También sostiene que «no está acreditado que Pomares supiera que las cantidades entregadas por los clientes no se destinaran íntegramente a operaciones financieras». «Ni que conociera que parte de ese dinero se incorporaba al patrimonio de Mukesh Daswani o se empleara para pagar a otros inversores y sostener así la apariencia de normalidad del negocio», conclusión que no se desvirtúa cuando el tribunal se refiere luego a la constitución de la mercantil Pomares & Daswani SL, en abril de 2022, ya que dice que «no fue necesaria para poner en marcha la operativa de la estafa».

Las comisiones

«Si no hay estafa, tampoco hay frustración de la ejecución y alzamiento de bienes». Esto es lo que viene a decir la Audiencia al razonar que «no se le atribuyen esos dos delitos porque no puede ser deudor de unas víctimas estafadas si ha sido exonerado de esa estafa». El fallo remarca que Pomares percibía dinero por su labor en la captación de clientes, por lo que «no se puede acreditar que esos ingresos no respondieran a comisiones legítimas por su trabajo».

Sobre el dinero desviado a plataformas de criptoactivos, el tribunal señala que no pudo determinarse si fue Daswani o Pomares quien realizó algunas operaciones ni si el investigado ahora absuelto era titular de algunas cuentas.

Víctimas identificadas

Tradex, la sociedad mercantil liderada por Mukesh Daswani dedicada a las inversiones bursátiles a corto plazo, tenía perfectamente identificados a sus clientes por profesiones y capacidad inversora. Quien hizo esta aseveración durante una de las sesiones fue un policía nacional que perdió gran parte del dinero al entregarlo mediante contratos de préstamo personal a nombre de Mukesh Daswani.

El policía también captó clientes para que invirtieran en la marca que dirigía Daswani, al menos una decena de compañeros del Cuerpo. Como este policía, otros muchos actuaron como intermediarios para atraer clientes hacia el chiringuito trader de Mukesh Daswani: un abogado (que también fue estafado junto a una quincena de sus familiares y se personaron en el procedimiento judicial como acusación), un tatuador, un entrenador de baloncesto y hasta un peluquero, todos atrajeron a contactos para que invirtieran en un negocio que te hacía ganar el 50% de lo que invirtieras en dos meses, y podías recuperar todo el capital al término de esa fecha.

Algunos recuperaron la inversión más el rendimiento, otros no tuvieron tanta suerte y lo perdieron todo. Familias que entregaron 350.000 euros, ahorros de 20.000 euros y sociedades mercantiles que depositaron 100.000 euros de sus activos. Tradex se supo vender y muchos querían formar parte de ese negocio del que todo el mundo hablaba bien al principio.

Parecía ser un negocio más serio de lo que lo que se veía en las redes sociales con criptobros subidos en el capó de un Lambo. Pero no, aquí también había una obra de teatro orquestada con oficinas modernas en pleno centro de Santa Cruz, coches de lujo, joyas y casoplones para aparentar un estilo de vida de éxito que podía estar al alcance de la mano de muchos: solo tenías que invertir 10.000 euros como mínimo y esperar dos meses para recuperar 15.000. ¿Quién no habría picado en el anzuelo?

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