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Medio Natural

El Cabildo de Tenerife recurre a la seguridad privada en el Parque Nacional del Teide

Once guardas rurales se despliegan desde el 1 de abril en los puntos claves del espacio natural protegido como apoyo de los agentes de medioambiente

Santa Cruz de Tenerife

El Cabildo de Tenerife recurre a la seguridad privada para reforzar el control y la vigilancia en el Parque Nacional del Teide. Once guardias rurales se desplegarán a partir del 1 de abril en los puntos clave del espacio natural protegido más emblemático de Canarias que cada año visitan cinco millones de personas, la mayoría turistas.

El contrato de servicios, ahora en licitación, especifica en su pliego de condiciones, fechado el 7 de noviembre de 2025 y ya aprobado por el Consejo de gobierno insular, que la empresa adjudicataria debe estar autorizada por el Ministerio del Interior. Los guardas rurales se distribuirán uno en La Rambleta, dos en la cima de Montaña Blanca, cuatro itinerantes por los 190 kilómetros cuadrados del parque con dos vehículos todoterreno en turno de tarde de 16:00 a 00:00 horas y dos de noche con otro vehículo entre las 00:00 y las 09:00 horas. Además, dos guardas prestarán otro servicio itinerante con un vehículo de las doce de la noche a las nueve de la mañana entre el 1 de abril y el 30 de septiembre.

El pliego especifica las funciones de los guardas rurales como apoyo a los agentes de medioambiente del Cabildo y de acuerdo con las instrucciones de las fuerzas y cuerpos de seguridad. El servicio contará con un sistema de control para verificar que se presta conforme al encargo. Al inicio y al final de la jornada,los guardas, que contaran con puntos de control, reportarán al Cecopin insular el parte diario. La adjudicataria debe garantizar cuantas personas son necesarias para el servicio, además de presentar un informe mensual de actuaciones e incidencias.

El servicio se prestará durante tres años, prorrogables dos más. El coste previsto es de 31,5 euros/hora por guardia rural con 111.717 horas de servicio. Esto permite calcular un presupuesto total de 3.766.421 de euros. La distribución anual será de 875.858 euros en 2026; 1.255.140 en 2027; la misma cantidad anterior en 2028 y, por último, 379.282 euros en 2029.

El papel del guarda rural

La consejera de Medio Natural del Cabildo de Tenerife, Blanca Pérez, recuerda que los guardas rurales empezaron a actuar en el Parque Nacional del Teide desde noviembre del año pasado a través de la modificación de una encomienda con Gesplan que ya existía. En concreto, a partir de la primera regulación de acceso a la cumbre.

Pérez reconoce que no son agentes de la autoridad pero también advierte de que «la nueva regulación hay que aplicarla y poner a quien la haga cumplir». El papel del guarda rural «está en el sendero comprobando documentación y permisos». También por la noche.

Pérez asegura que «a partir de la fecha de su llegada los botellones han desaparecido del Parque Nacional del Teide». La razón es que hasta ese momento después de las tres de la tarde solo había un informador en su amplia extensión. Sentencia la consejera que «no vamos a suplir a los agentes de medio ambiente, son auxiliares».

Admite la consejera que se trata de seguridad privada «pero ya lo era en noviembre y toda la vida en el caso de los guardas rurales de gestión cinegética» comenta, siempre «bajo el control de la Guardia Civil y con funciones propias y muy concretas».

Blanca Pérez señala que «hasta que no cubramos las plazas no teníamos nadie en el parque por la tarde y necesitamos garantizar la seguridad y la protección». Sin la transferencia de las competencias en la gestión (las han recibido con el inicio del año) «no podíamos aumentar la plantilla». Añade que «incluso con la ampliación del número de agentes medioambientales es imposible cubrir las necesidades». Valora que el cometido de los agentes no es estar en un sendero las 24 horas del día controlando quién sube y si lleva la documentación. Eso es lo que hace la Guarda Rural formada por vigilantes que no son agentes de la autoridad y carecen por lo tanto de capacidad sancionadora. Si hay una infracción avisan a los agentes del Cabildo o a la Guardia Civil.

Los sindicatos argumentan que la encomienda a Gesplan de la gestión en las áreas recreativas insulares y el despliegue de seguridad privada en el Teide «demuestran una apuesta por lo privado frente a lo público». La consejera ratifica que «la apuesta es por el sistema público de prevención y extinción de incendios, así como de la gestión en el medio ambiente». Recuerda que los miembros del operativo de incendios no tienen una Relación de Puestos de Trabajo (RPT) «así que tenemos que hacerla» asegura Pérez. Pero mientras se diseña «hay que tener gente para garantizar el servicio».

La voz de los profesionales

Medio Natural anunció el aumento, a partir de este mes, del número de agentes de Medioambiente en el Parque Nacional del Teide. Pasarán de dos a siete efectivos para llegar durante el año a los trece tras la transferencia plena de competencias al Cabildo. El área presentó a los profesionales el nuevo modelo de vigilancia y control de los espacios naturales de la Isla que integra el parque nacional y la Corona Forestal como un solo ámbito de actuación. Los agentes tendrán a su cargo como personal auxiliar a los guardas rurales, así como informadores y educadores. Trabajarán coordinados con los cuerpos de seguridad.

José Ángel Castro, agente con tres décadas de experiencia, ejerce desde hace unos meses como jefe en el Teide. Subraya que «nunca vi tantas mejoras en el parque como con este gobierno insular y lo agradecemos». Incide en que «con las competencias completas transferidas es posible sacar más plazas de agentes». Además, añade, «optan por incrementar la vigilancia con guardas rurales».. Para Castro «es positivo en este momento de transición porque llegan para cubrir los servicios a los que, por carencias de personal, no llegábamos como son los nocturnos o el control en el acceso al estratovolcán». Le pone un sobresaliente a un servicio que «era necesario ». Señala que «su labor nos deja también mucho más tiempo para realizar nuestras funciones». Castro concluye que «algunas medidas pueden ser impopulares de entrada, pero a la larga le darán la razón a la consejería».

La visión sindical

Antonio Mengual, representante del sindicato CGT en el Cabildo de Tenerife, denuncia en un amplio informe que se extracta una «nueva contratación de personal a empresas externas». Considera que esto «tergiversa intencionadamente los conceptos ante la ciudadanía». Argumenta que «el Parque Nacional del Teide es todo menos una finca rústica y privada». Allí, subraya, «cabe exclusivamente el desarrollo de vigilancia, policía y custodia a funcionarios públicos con carácter de autoridad, los cuerpos de seguridad y los agentes de Medio Ambiente y Forestales». Sentencia que «con el dinero empleado en contratar este servicio se podría aumentar el número de plazas de agentes».

Mengual entiende que «el modelo que intenta imponer el Cabildo sería similar a establecer servicios de vigilancia privada en el parque García Sanabria o Las Teresitas». El representante sindical concluye: «Siguen intentando mermar lo público porque la Guardería Rural tiene sus funciones y ámbito de trabajo, pero no en un parque nacional como en este caso el del Teide».

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