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Las lluvias ponen en riesgo la próxima cosecha de papas en la Isla

La tierra está muy empapada y obliga a concentrar la siembra, lo que afecta a la producción en el Norte donde los agricultores temen más precipitaciones

Un agricultor con la guataca en una finca de papas de Icod el Alto, Los Realejos

Un agricultor con la guataca en una finca de papas de Icod el Alto, Los Realejos / Arturo Jiménez

Santa Cruz de Tenerife

Las lluvias de finales de diciembre y comienzos de enero encharcan la tierra y ponen en riesgo la cosecha de papas en Tenerife, porque las condiciones obligan a concentrar la siembra y la recogida, lo que afectará a la producción en el Norte, el semillero de la Isla. Allí, los agricultores temen que todavía se produzcan más precipitaciones fuertes en lo que queda de invierno y la próxima primavera. El cultivo más consumido en Canarias se ahoga, el proceso se ralentiza y eso puede afectar a los precios para el consumidor.

Temor de los expertos

Los expertos advierten que el encharcamiento de los terrenos retrasa la siembra de la papa. Así lo valora Manuel Reyes, presidente de la cooperativa Las Medianías, en el municipio de San Juan de la Rambla. Subraya que «el encharcamiento que presentan las huertas está provocando un retraso en la siembra de las papas y puede acarrear, de seguir esta situación, una concentración de las cosechas extratemprana y temprana que podrían afectar a los precios en origen de esta campaña».

"Atropellar" la tierra

Reyes explica que, bajo estas condiciones, en las que el suelo está tan empapado, si se ara la tierra se contribuye a lo que se conoce en el argot como «atropellarla». Este término define el proceso que ocurre cuando una vez seco, el suelo se compacta creando escorrentías y dificultando el riego, la entrada de oxígeno a la planta, el crecimiento de las raíces y la absorción de agua y nutrientes hasta el punto de dejarlo improductivo durante largos periodos de tiempo, además de favorecer la proliferación de plagas tan dañinas como la polilla guatemalteca.

Buen manejo del suelo

El presidente de esta cooperativa, con una larga experiencia en el cultivo que le viene de familia, cree «fundamental un buen manejo del suelo, que es nuestro principal tesoro». En términos generales, apunta, «mucha agua le afecta a la cosecha de la papa». Ahora se siembra con la tierra mojada tras varios días de lluvia y, subraya Reyes, «la papa se queda encharcada, se puede podrir y originar bastante pérdida de cosecha». Por eso, los agricultores del norte de Tenerife miran al cielo, pero, paradójicamente, no para que llueva por la sequía sino porque no lo haga con excesiva fuerza. Porque, valora Reyes para concluir, «como dice el refrán, llueve sobre mojado».

El hongo Mildiu

Al encharcamiento se añade el grave problema, cuando la papa está desarrollándose y ya tiene brotes debajo, de la presencia del hongo Mildiu, que suele tener bastante incidencia, sobre todo en el norte, cuando hay condiciones de humedad y calor. Lo que hace prácticamente es quemar la planta, algo que ya ocurrió el año pasado.

Posible acumulación de kilos

Ángela Delgado, presidenta de Asaga, señala que «el agua siempre viene bien al campo», pero la continuidad de las lluvias ha hecho que «la siembra de la cosecha de papas en el norte se haya tenido que retrasar». Se siembra desde hace una semana cuando en las zonas bajas, costeras o de medianías, debió comenzar a primeros o a mitad de diciembre. Las intensas lluvias originan que en todo el norte se plante a la vez en lugar de escalonadamente, como es normal, y se haya trasladado el inicio del proceso a finales de enero. Eso puede tener repercusiones en las recogidas al producirse todas en julio y agosto, y no desde mayo, lo habitual. Podría darse una acumulación de kilos esos meses y caer los precios.

Problemas con las semillas

Delgado reconoce que «puede haber también problemas de pudrición de la semilla o de mala germinación y eso puede conllevar problemas». Insiste la bióloga agrícola en que «faltan cinco meses y saber cómo estará entonces el mercado resulta muy complicado a día de hoy». Además, el sur no ha tenido ese problema de lluvias tan fuertes y persistentes. Sin embargo, la concentración del periodo de siembra puede afectar a la producción en el norte , donde los productores temen más precipitaciones fuertes todavía.

La Isla semillero

Tenerife, la Isla semillero de papas de Canarias, ha visto aminorada la superficie del cultivo en una década. De 2.711 hectáreas en 2013 ha pasado a las 2.257 registradas en 2023.

Cámaras en Benijos

El Cabildo de Tenerife invertirá 1,2 millones en las nuevas cámaras frigoríficas del complejo agrícola de Benijos, en La Orotava. La recepción de la obra de la edificación rehabilitada de las naves está prevista para el próximo dia 26. Luego se colocarían las cámaras. El BOP del pasado lunes publicó el anuncio del plazo de veinte días hábiles para presentar alegaciones.

Plazo de siete meses

El consejero de Sector Primario, Valentín González asegura que, con esta actuación, que tiene un plazo de ejecución de siete meses, «concluiremos con la rehabilitación de esta infraestructura, dando respuesta a una demanda histórica de los agricultores de esta comarca». Una zona donde el cultivo tiene un importante arraigo económico, muy ligado también a las tradiciones y la cultura.

Dos millones de kilos

La nueva infraestructura tendrá capacidad para almacenar dos millones de kilos de papas. La iniciativa incluye el desarrollo de tres proyectos: la rehabilitación de las naves para la recepción, procesado, almacenaje y comercialización de papas; la renovación de las cámaras frigoríficas y la rehabilitación y reforma de la instalación eléctrica de baja tensión y unificación de suministros para el complejo agroindustrial de Benijos. El objetivo es poner a disposición de los agricultores un lugar adecuado donde albergar la cosecha de papas, dándoles un mayor margen de negociación en la venta y comercialización de la producción local.

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