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El fuego de las candelas ilumina «el camino hacia la fe» en la víspera de la Virgen de Candelaria

Tras un año sin salir por el mal tiempo, la procesión de la luz y el sigilo recorrió las principales calles de la Villa Mariana acompañada de miles de fieles

Procesión de la luz en las fiestas de Candelaria

Andrés Gutiérrez

Leticia Dorta Lemus

Leticia Dorta Lemus

La luz de las candelas ilumina «el camino hacia la fe» este domingo 1 de febrero, en la víspera de la celebración de la Virgen de Candelaria. Miles de fieles y devotos -más de 5.000 personas según la previsión de la Policía Local- se concentran en torno a una de las citas más espirituales en el calendario religioso de Canarias. A diferencia de la festividad desarrollada en agosto, la del 1 de febrero en la Villa Mariana ensancha el alma de los devotos para realizar con humildad la petición más habitual a La Morenita: tener buena salud.

Alumbrar el camino y las promesas

Tras un año en blanco por el mal tiempo, la Virgen de Candelaria sale de nuevo a la calle en torno a las 21:05 horas acompañada de la solemnidad de las luces en plástico, velones u otros utensilios que cumplieron la misma función: alumbrar el camino y las promesas. También ilumina la luna, que luce en su mayor plenitud y en un estado de gracia adecuado para la ocasión. El cielo despejado juega un papel fundamental adornando aún más una de las noches más especiales del año en Candelaria.

La primera para el obispo Eloy Santiago Santiago

La eucaristía comienza en torno a las 19:35 horas. El prior Dailos José Melo González oficia la liturgia. Este día de Candelaria, lunes 2 de febrero, es la primera de esta festividad para el obispo Eloy Alberto Santiago Santiago. Melo dice que «encender y bendecir las candelas es un gesto sencillo, pero profundo. Es dejar que la luz de Cristo ilumine lo más profundo de nuestra vida». La misa gira en torno al momento bíblico en el que María y José llevaron a Jesús al templo de Jerusalén. De nuevo, alude a la sencillez de ese momento. Además, el prior define a la Virgen de Candelaria como la figura en la que «encontrar consuelo y esperanza en los momentos difíciles. Ha sido para Canarias una luz encendida en medio del océano».

Desde Icod El Alto vienen dos guaguas llenas de devotos. Cleopatra Talavera Felipe y Rosi Rodríguez ocupan dos de los asientos. «Es una tradición que tenemos un gran grupo de personas», comentaron. Para una de ellas es la primera vez y para la otra la quinta. En lo que sí coinciden es en pedir «salud. Después de eso viene todo lo demás», argumentan.

La protagonista de todos los comentarios

La misa cuenta con la música del Orfeón de La Paz de La Laguna. La Basílica luce llena y no hay ni un solo sitio para sentarse. La Morenita corona la celebración siendo la protagonista de todos los comentarios. «Mírala, qué preciosa está», se oye en la entrada del templo.

Momento de solidaridad

A medida que se acerca el final del solemne rito, el fuego comienza a aparecer. Primero, en el altar, con el encendido de las correspondientes velas. Y luego, entre los asistentes a la misa. Prender las candelas es uno de los momentos más especiales de toda la jornada de víspera. La confraternidad y la solidaridad se personifican en todos y cada uno de los feligreses que se prestan ayuda para pasarse, unos a otros, la luz de la esperanza que contiene deseos y promesas.

El momento de salir a la calle

La emoción se desborda cuando llega el momento de salir a la calle. Los gritos celebrando a la Virgen de todos los canarios suenan con la espontaneidad propia de la devoción. Alguna garganta tiembla y vibra, pero la fe no falla en ningún momento.

Vivir un momento único

Al comenzar el recorrido de la procesión comienza una de las batallas más antiguas de todos los tiempos: la luz contra la oscuridad. Los rostros de los devotos, tímidamente alumbrados por las discretas candelas, reflejan la ilusión de vivir un momento único. La celebración de este año ofrece una imagen inusual por las obras de remodelación de la plaza de la Basílica de Candelaria. La actuación ocupa más de la mitad de la superficie y se eliminó la escalera que estaba situada en el frente del pórtico.

Loli Valeriano y Marta Acosta son unas de las encargadas de vender las velas con la imagen de la Virgen de Candelaria. «Pedimos salud, es lo que queremos para todos. Teniendo salud, tenemos de todo», apuntan.

Sobriedad y solemnidad

Durante la procesión se dio otra lucha pretérita más: el silencio contra el ruido. Más allá del elemento lumínico, la procesión de la víspera de febrero de La Morenita se caracteriza por la sobriedad y la solemnidad. Contrasta con la celebración, de carácter más popular, del 15 de agosto. Aquí, reinan el sigilo y el susurro dando paso y protagonismo a la meditación.

Miles de fieles

La gran imagen que ofrece la noche, con los rostros de los asistentes iluminados de manera discreta y la luz destacada de la Virgen de Candelaria, es uno de los comentarios más habituales en las bocas de los que asisten a este recorrido procesional por las calles Obispo Pérez Cáceres y Los Príncipes, dos de las principales vías del municipio de Candelaria. Hasta allí llegan fieles de todas partes de Tenerife que no se pierden la efeméride de la Villa Mariana.

No hay otra parecida en Canarias

La marabunta de luz dibuja un mar inusual: lleno de pequeñas señales luminosas. No es fácil encontrar una procesión como esta en algún otro punto del Archipiélago. Tampoco lo es faltar a una cita como esta, ya que una vez que se acompaña a ‘La Morenita’ en un día como ayer, siempre se quiere repetir.

A pie desde Santa Úrsula

Marce Díaz y Úrsula González son de las pocas personas que llegan a Candelaria a pie. Desde Santa Úrsula y acompañados por sus perros Pancho y Cata, realizan la habitual peregrinación que se desarrolla con mayor asistencia el 15 de agosto. «Creo que hoy es mejor día porque en agosto no sabremos si podremos hacerlo por el calor», avisan. Salieron a las 13:00 horas y llegaron a la Basílica en torno a las 19:15 horas. «Se echa de menos que arreglen el antiguo camino desde Acentejo a Candelaria», denuncian.

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