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Semáforos inteligentes y grúas exprés: el plan de Tenerife para reducir los atascos en la TF-5

El Cabildo reserva hasta cuatro millones de euros para regular los accesos más colapsados de la autopista, empezando por Guamasa y Padre Anchieta

Colas en la TF-5 a la altura de Los Rodeos.

Colas en la TF-5 a la altura de Los Rodeos.

Santa Cruz de Tenerife

La TF-5, símbolo diario de los atascos interminables del norte de Tenerife, podría estar ante uno de los cambios más importantes de su historia reciente. El Cabildo de Tenerife ha reservado hasta cuatro millones de euros en el presupuesto de este año para implantar semáforos inteligentes en algunos de los accesos más conflictivos de la autopista, una medida pensada para aliviar el colapso que soportan más de 100.000 vehículos cada día entre Tacoronte y Santa Cruz.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha estado evaluando esta misma semana la viabilidad del sistema con mediciones en horas punta en dos puntos negros del tráfico insular: el enlace de Guamasa y el entorno del Padre Anchieta, en La Laguna. A la espera del informe definitivo, el vicepresidente segundo del Cabildo, José Miguel Ruano, se muestra optimista y confía en que la implantación pueda comenzar este mismo año, aunque sea de forma parcial.

La idea es tan sencilla como revolucionaria para la TF-5: regular la entrada de vehículos a la autopista en tiempo real. Cuando la vía esté saturada, los semáforos dosificarán las incorporaciones para evitar el efecto embudo que termina colapsando todos los carriles. Cuando el tráfico fluya, el sistema permitirá un acceso más ágil.

Se trata de una tecnología conocida como Ramp Metering, ya utilizada en grandes ciudades europeas, que permite espaciar las incorporaciones y reducir los frenazos en cadena, uno de los grandes males de esta autopista.

La autopista TF-5 colapsada en sentido norte

La autopista TF-5 colapsada en sentido norte / Arturo Jiménez

Semáforos inteligentes… y grúas exprés

Los semáforos no llegarían solos. El plan del Cabildo incluye también la implantación de grúas exprés, capaces de retirar vehículos averiados o accidentados en cuestión de minutos, otro de los factores que dispara los atascos kilométricos en la TF-5. Ambas medidas dependen del visto bueno definitivo de la DGT.

Según Ruano, el coste del sistema oscila entre 1,8 y 4 millones de euros, en función del número de accesos en los que finalmente se instale y de si se amplía más allá de los primeros puntos piloto.

Tenerife, al límite de su movilidad

El propio vicepresidente reconoce la gravedad del problema: “Tenerife tiene un problema muy serio de movilidad. Tenemos casi un coche por habitante, una cifra muy superior a la media española”. Por eso, insiste en que los semáforos no son la solución definitiva, pero sí una herramienta capaz de aliviar el colapso diario mientras avanzan otras medidas estructurales recogidas en el Plan Insular de Movilidad.

En los próximos días está previsto un encuentro clave entre técnicos del Cabildo y de la DGT, donde se analizarán los datos recogidos esta semana y se decidirá en qué puntos concretos podría arrancar el sistema en 2026. Mientras tanto, la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, y el consejero de Carreteras, Dámaso Arteaga, ya han viajado a Madrid para cerrar los detalles con Tráfico. La medida, anunciada en varias ocasiones durante el último año, entra ahora en su fase más decisiva.

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