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Contrarreloj para cerrar las últimas compras de Reyes

Los más rezagados, y también los detallistas, recorren arriba y abajo la calle Castillo de Santa Cruz para cumplir con las peticiones de cada uno de los miembros de la familia

Leticia Dorta Lemus

Leticia Dorta Lemus

Santa Cruz de Tenerife

"Solo a ti se te ocurre bajar en coche. Nosotros bajamos caminando. Esto está petado de gente comprando", se oye una voz femenina en una conversación telefónica que comienza a bajar la céntrica calle Castillo de Santa Cruz. La cercanía de los Reyes Magos de Oriente activa la contrarreloj para cerrar las últimas compras y deseos antes de su llegada. La marabunta consumista transitaba la vía llenando de cabezas la zona comercial abierta más popular de la capital tinerfeña. Bolsas, papeles de regalo, casetas en los que empaquetar las compras y también, no podía faltar, el buzón de cartas en la plaza de Candelaria para que sus Majestades lleguen a tiempo.

Rezagados y detallistas

Los más rezagados, y también los detallistas, recorrían arriba y abajo una de las emblemáticas calles comerciales de Tenerife para cumplir con las peticiones de cada uno de los miembros de la familia. Pero, sobre todo, con la ilusión de satisfacer los deseos de los más pequeños. Sobre las 12:00 horas del mediodía y con lluvias intermitentes y débiles, la gente comenzó a salir aún más avisando de una intensa jornada de compras. Las tiendas y comercios abren con horarios excepcionales y con el objetivo de cerrar esta campaña navideña con la mejor facturación posible. Algunos adelantan las rebajas y ofrecen descuentos y saldos, plasmados en los grandes carteles de los escaparates, que benefician a los compradores tardíos.

El mejor aliado: la previsión

Y la gente no falla refrendando el dato aportado recientemente por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) que estima que los canarios se gastan casi el 30% de su sueldo solo en regalos navideños. Más aún, cuando se va con prisa y sin previsión, teniendo menos tiempo y opciones para pensar y elegir. Algo que ocurrió en el primer domingo de 2026. Aunque no es el caso de Teresa Delgado Fariña: "No, hoy compré dos boberías. En realidad vine a desayunar con mi hermana. Hay que comprar con previsión porque si no te gastas mucho dinero", apostilla la vecina de Santa Cruz.

Jornada de compras en Santa Cruz de Tenerife.

Jornada de compras en Santa Cruz de Tenerife. / María Pisaca

Ella estaba esperando a que le empaquetaran esas dos boberías en el puesto habilitado por el Ayuntamiento de Santa Cruz. Alba González atiende con una gran sonrisa a la gente que se acerca para ahorrarse, al menos, la tarea de envolver los presentes. Un papel corporativo, que recuerda que se compró en la zona comercial abierta de la ciudad, llena las mesas de las carpas habilitadas durante el 3 y 4 de enero. "La verdad es que los días han estado animados y la gente bastante agradable a pesar de ser sus últimas compras. Ha habido mucho movimiento", confiesa González mientras hace los últimos pliegues de los regalos de las hermanas. Atenderá a miles de personas, ya que su turno de trabajo comenzó a las 11:00 horas de la mañana y se prolongaba hasta las 20:00 horas de este domingo 4 de enero.

"Absolutamente todo para última hora"

En el lado totalmente opuesto a la previsión, están los que lo dejan todo, "absolutamente todo", para última hora. Es el caso de Eva García, también de la capital y quien porta unas cinco bolsas con los regalos de sus tres hijos. "Soy de las que lo deja todo para el final", promete. "Estoy todo el día trabajando y con los tres niños, no me da la vida. Por eso lo dejo todo para el final", aclara de manera tranquila a pesar de estar en el tiempo de descuento. Asegura llevarlo bien porque está encontrando lo que busca, uno de los mayores temores de los que se arriesgan a la última hora. "Si tienes dinero, encuentras. Tengo un poder adquisitivo medio y quizás por eso consigo lo que quiero", razona. García está dando con precios asequibles por las rebajas adelantadas: "Hay un montón de descuentos aunque es un poco locura. Si en tu vida hay caos normalmente, te da igual".

Conciliación familiar y laboral

Isaac Hernández Afonso viene a comprar a la calle Castillo de Santa Cruz desde Garachico. ¿La razón?: "Para dejar a mi hija con sus abuelos, que viven aquí, y poder salir con mi pareja. Aunque ella está por un lado y yo por otro", sonríe y descubre que hay regalos que ella no puede ver. La conciliación familiar lo empuja a recorrer más de 50 kilómetros para hacer las compras con tranquilidad. Además, el trabajo motiva que el garachiquense haya dejado algunos presentes para última hora. "Me quedan algunos detalles como una manta para el perro, algunos libros y los de un familiar en concreto", anuncia su listado de tareas como paje real. Lo principal para Hernández Afonso "es tener la idea en la mente e ir a por ello. De todas maneras, me quedan detalles. Si no se consiguen, no pasa nada", dice. En cuanto a las rebajas anticipadas, el de Garachico se muestra un tanto incrédulo: "¿Crees que realmente son rebajas?", deja en el aire risueño.

Detalles especiales

Más allá de la calle Castillo, la plaza del Príncipe acoge la feria de 'Artesanía en Reyes' organizada por el Cabildo de Tenerife. El propio consejero de Comercio, Efraín Medina, hace de paje real adquiriendo algún último detalle allí e invita a no perdérsela. Del 2 al 5 de enero, 46 artesanos se dan cita en el emblemático punto de la ciudad ofreciendo regalos de otro valor y con más pausa.

La gente observa cada uno de los puestos en busca de un detalle especial y que no pueda encontrarse en cualquier tienda de una gran superficie. Es lo que busca Cayetano Cordovés. "Me faltan detalles de última hora, pero es una tradición. Creo que el ambiente navideño te incita a buscar algo siempre el último día. Aunque tengas todo, siempre buscas el detallito", afirma el novelero. Le gusta acercarse a ferias como las que se ubican en la plaza del Príncipe o en la plaza del Adelantado, en La Laguna, para "ponerle la guinda al pastel de los regalos. Quiera o no, siempre busco cosas diferentes. Por ejemplo, ya tenía el regalo para una persona, pero al salir hoy y acercarme aquí ya le encontré un detallito especial", argumenta dejando entrever que le ilusiona mucho el hecho de regalar.

Comercio local versus grandes superficies

La lucha entre el comercio local y las grandes superficies se acentúa mucho más en Navidad. La guerra de precios, la comodidad y disponibilidad o, incluso, la meteorología pueden inclinar la balanza de un lado o de otro. Son factores muy determinantes en las compras de última hora en Navidad, debido a las prisas y el estrés de conseguir el regalo deseado lo más rápido posible. Sin embargo, hay gente que tiene muy claro que en estas fechas, pase lo que pase, hay que apoyar al pequeño y mediano comercio de Santa Cruz.

Mérito a la resistencia

Teresa Delgado Fariña no duda ni un instante: "Hay que apoyar al comercio local. Acabamos de comprar en una tienda de ropa masculina de por aquí que lleva 30 años abierta. Felicitamos al dueño por resistir tanto tiempo abierta. Tiene mucho mérito". Explica que estaba muy bien de precio, desmintiendo el mito de que adquirir en pequeños negocios sale caro. "Compramos todo en las tiendas de esta zona comercial abierta, porque si dejamos que todo se lo lleven las grandes superficies, las tiendas tradicionales desaparecen", advierte.

Comodidad para aparcar

A Isaac Hernández Afonso le es "indiferente. Aunque tal cual estaban los centros comerciales estos días, creo que para aparcar estaba más fácil ahora mismo en el centro de una ciudad que en una gran superficie", compara el garachiquense. La prisa es determinante para él y la comodidad, también.

"Dejar las perras en el centro de Santa Cruz"

Eva García lo dice con alegría: "Siempre vengo a comprar aquí, a dejar las perras en el centro de Santa Cruz". Tiene claro que las posibilidades comerciales que ofrece una gran superficie de la capital también están en la céntrica calle Castillo. "Las tiendas son prácticamente las mismas, así que te mueves un poco y consigues lo que buscas", confronta.

Evitar los centros comerciales

Cordovés evita "los centros comerciales. Esta Navidad no he visitado ninguno. Todo lo que hemos comprado es en 'tienditas', en comercio local", justifica. Por su trabajo viaja mucho y se llevó una auténtica decepción al comprobar que en otro país existen exactamente las mismas tiendas que aquí. "Iba buscando un negocio en el que poder adquirir algo distinto, pero no fue posible. No pude comprar nada diferente", lamenta y habla de globalización.

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