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Nace una asociación vecinal de afectados por las termitas en Tenerife para frenar la plaga más silenciosa de la isla

Tacoronte vuelve a ser epicentro de la alerta por termitas subterráneas en la zona de La Caridad

Termitas devorando madera.

Termitas devorando madera. / Filipe Fortes

Santa Cruz de Tenerife

No hacen ruido, pero avanzan y cuando alguien se da cuenta, ya han dañado estructuras, cultivos, madera, tejados. La amenaza de las termitas subterráneas en Tenerife no es nueva, pero su persistencia ha forjado una nueva respuesta ciudadana: los vecinos afectados se han unido.

Fue en una reunión celebrada en Tacoronte el 11 de diciembre, donde una treintena de personas decidió dar un paso al frente. Nació así la Asociación de Afectados por Termitas Subterráneas, una plataforma vecinal que busca vigilancia, coordinación y acción ante una plaga que se resiste a desaparecer y que, una vez más, vuelve a poner en jaque a zonas como La Caridad, donde se detectó un nuevo foco activo en noviembre.

Una plaga que no se rinde

La especie Reticulitermes flavipes, introducida en Tenerife, está considerada una de las más destructivas del mundo por su capacidad para consumir madera desde el interior. Desde su detección en 2017 en Tacoronte, ha obligado a crear planes de erradicación que ya suman casi 800.000 metros cuadrados tratados en cinco municipios: La Laguna, Tacoronte, Adeje, Arona y Santiago del Teide.

El nuevo foco en La Caridad afecta a una superficie potencial de 200.000 metros cuadrados y, según estimaciones de los técnicos, podría llevar activo al menos cuatro años.

Juan Pestano, jefe de grupo de Tragsatec, la empresa encargada del tratamiento, explica que “el proyecto se encontraba en un momento estable, con las superficies tratadas en reducción, hasta que saltó la alarma en noviembre”. A partir de ahí, el plan técnico tuvo que reorientarse para contener cuanto antes el nuevo brote.

Una asociación con función preventiva

Los vecinos ya han presentado la documentación para formalizar la asociación ante la Consejería de Presidencia del Gobierno de Canarias y esperan ser inscritos en el registro oficial. Aunque el trámite legal aún no se ha completado, el colectivo ya está funcionando de facto.

“Estamos absolutamente asustados”, reconocieron durante la reunión. Además de informar y vigilar, la asociación busca ser interlocutora con las administraciones y evitar errores como el depósito de restos de madera y poda en zonas cercanas al foco, algo que podría agravar la situación.

También han solicitado una reunión con Blanca Pérez, responsable del Área de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife, para pedir mayor celeridad en los proyectos de transformación de la madera afectada por los incendios forestales, otra posible vía de propagación.

La termita afecta al 0,3 % de la isla

Aunque el porcentaje parezca bajo, el alcance territorial de la plaga es significativo: se estima que la termita podría afectar hasta seis millones de metros cuadrados en Tenerife, el 0,3 % de toda la isla.

En total, se han instalado más de 21.500 estaciones de erradicación para controlar su avance, siendo Tacoronte el municipio con más dispositivos (más de 10.000). En Santiago del Teide, en cambio, hay apenas 425.

Los tratamientos incluyen perimetrajes, cebos y trampas diseñados para que las termitas lleven el veneno al interior del nido. El plazo medio para controlar cada área oscila entre seis y nueve meses, aunque algunas zonas llevan años bajo control constante.

Diferencias morfológicas entre un individuo de hormiga voladora y una termita alada.

Diferencias morfológicas entre un individuo de hormiga voladora y una termita alada. / Suiter et al. 2009

Recomendaciones para los vecinos

Desde Tragsatec insisten en que es clave la colaboración ciudadana. “Es importante que los vecinos estén alerta y se pongan en contacto con nosotros por las vías habilitadas”, señala Pestano. Entre las recomendaciones destacan:

  • Revisar jardines, trasteros y zonas con humedad
  • Informar de cualquier presencia sospechosa
  • Evitar acumulación de restos vegetales en fincas o solares
  • Permitir el acceso a viviendas para inspección preventiva

Un trabajo lento, pero constante

El servicio de erradicación de termitas fue declarado “esencial” en 2020, en plena pandemia, y su duración se ha estimado entre cinco y diez años más. Aunque hay zonas limpias desde hace tiempo, el objetivo no es solo eliminar los focos visibles, sino prevenir rebrotes y mantener la estabilidad a largo plazo.

La creación de esta nueva asociación vecinal marca un punto de inflexión en la lucha contra una de las plagas más silenciosas pero persistentes de Canarias. No se trata solo de exterminar insectos, sino de proteger el patrimonio urbano y rural, y construir una red de apoyo mutuo frente a una amenaza que no entiende de fronteras ni de materiales.

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