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El estanco García Morato de la capital tinerfeña se estrena por todo lo alto con el tercer premio de la Lotería de Navidad: “En los barrios pequeños también toca”

La administración se hace por primera vez con uno de los números afortunados y reparte suerte con cuatro décimos a vecinos del barrio de El Toscal

La Lotería de Navidad reparte suerte en Santa Cruz de Tenerife

El Día

Santa Cruz de Tenerife

Hace poco más de tres años que Jesús Pérez se lanzó a la aventura de repartir ilusión. En 2021 fue despedido de su anterior trabajo como administrativo. Y un año después ya estaba tras el mostrador del estanco García Morato, en el barrio de El Toscal. Un espacio que siempre ha guardado un lugar especial en la capital tinerfeña. En medio de esta nueva travesía, la situación se complicaba por momentos. “Nos ha costado mucho sacar el negocio adelante y la verdad es que ha sido un tiempo complicado”, confiesa. Pero al final, la magia de la Navidad siempre toca la puerta de quienes más lo necesitan. Pérez ha logrado hoy repartir suerte a varios vecinos de El Toscal con el tercer premio de La Lotería de Navidad. Ahora, en la entrada de este pequeño local luce el tradicional cartel con el décimo premiado, el 90693.

Ante los nervios, Pérez al principio pensaba que solo había vendido un décimo. Pero tras una llamada de confirmación, la cifra ascendía hasta los 4 boletos. Unos 200.000 euros a repartir entre los afortnados. “Se lo hemos vendido a personas del barrio, que al final son el 80% de nuestros clientes”, asegura. Un hito que no solo marca los ojos rojos de emoción de este administrador local, sino que también servirá, según cuenta, para que los vecinos confíen en que los premios pueden tocar en los barrios humildes. “Es el empujón que necesitábamos y espero que ahora la gente se lo crea más”, comenta. Para él, la verdadera suerte está en esos pequeños negocios de a pie que venden números. “Yo trabajo 80 horas a la semana y lo que intento transmitir con este premio es que los receptores pequeños también reparten suerte”.

Consulta el mapa de los premios de la Lotería de Navidad en Tenerife.

Él mismo se lo decía a los primeros clientes que venían al estanco a felicitarlo y, de paso, a comprar de la misma mano que este año ha repartido la suerte. Ahora, la siguiente apuesta está en la lotería de El Niño. Aunque las ganas de Pérez siempre han sido las mismas. “Mi ilusión ha estado siempre presente, es la misma de todos los días”, señala. A las cinco de la mañana, este administrador se levanta para sacar su negocio adelante y a las siete ocupa su puesto de trabajo. “Quiero que las personas entiendan el esfuerzo que supone para nosotros”, revela.

Historia del estanco

Los 50.000 euros del tercer premio pueden parecer poco, pero para él es la vida y suponen un espaldarazo para mantener el receptor. Lo recibió del que fue toda una institución en el barrio de El Toscal Felipe Machín. O como todos lo conocen, Felipe el del estanco. Hace 35 años, en 1990, Machín pasó de empleado de la mítica Doña Antonia a ser el dueño de la que hoy es la casa de la suerte, con el apoyo inestimable del azar. Además, se convirtió en todo un símbolo del barrio chicharrero hasta su jubilación en 2022. Ahora, el estanco vuelve a dar fortuna, en este caso a su nuevo propietario. El estanco también está compuesto por una multitienda, aunque no está teniendo el mismo éxito que la administración. "Es lo que más me está costando levantar, espero que ahora venga más gente a visitarla", cuenta Pérez.

Durante estos tres años, el emprendedor ha tenido que afrontar varios obstáculos. "Venía de un despido y de toda una vida ejerciendo una profesión que no guarda relación con mi puesto actual", aclara. Pérez invirtió mucho dinero en el estanco García Morato y se tuvo que reinventar en muchos aspectos. "La carga de trabajo ha ido creciendo en los últimos años, con la esperanza de sacar adelante al negocio, y eso también ha pasado factura a mi salud", detalla. Y es que este tinerfeño padece varias cardiopatías a las que no les viene nada bien el estrés ocasionado por el trabajo.

"Cuando me llamaron para darme la noticia a penas me lo podía creer, fue una sensación indescriptible porque nunca había vivido algo así. Y menos darle un premio a nadie", detalla. Y es que este tercer premio es el empujón que le faltaba al estanco García Morato para que remonte la situación en la que se encontraba y así convertirse, al fin, en ese lugar de suerte y confianza para los vecinos de la capital tinerfeña. En especial, para las personas del barrio de El Toscal.

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