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Elesbaan Perera, la motosierra que limpia el monte para evitar incendios

El bombero forestal trabaja en la primera línea del operativo de prevención que acaba de comenzar para quitar combustible al fuego

Elesbaan Perea, en plena faena en los montes de Tenerife.

Elesbaan Perea, en plena faena en los montes de Tenerife. / El Día

Santa Cruz de Tenerife

Los bomberos forestales de Tenerife inician el periodo de prevención de los incendios para cumplir la tesis de que se apagan en verano y se evitan en invierno. En esta época del año los motosierristas ocupan la primera línea de un trabajo especial que tiene un antes y un después desde el gran incendio de 2023 que quemó 14.000 hectáreas de masa vegetal en 12 municipios de la Isla. Uno de ellos es Elasbaan Perera López (Tegueste, 1977), un bombero forestal y motosierrista del Cabildo con casi tres décadas de experiencia en la defensa de la naturaleza canaria, pues también ha desarrollado su labor en El Hierro y La Palma. Aboga por la profesionalización del sector público para afrontar catástrofes como la de hace dos años.

Tiene una planta física que impone de entrada, pero rápidamente muestra toda la nobleza de su condición de exluchador del deporte vernáculo de Canarias, la pasión que siente por los espacios naturales y un concepto de la vida en el que sobresale su apuesta por la solidaridad que le lleva a buscar siempre lo mejor para sus compañeros, centrado ahora en la jubilación anticipada.

Había que empezar por el peculiar nombre de Elesbaan: «Mi padre era innovador en su época, me tuvieron muy jóvenes, con 17 años, y les gustó el nombre. Es asirio, está en la Biblia y, por lo que he podido averiguar, era un rey etíope». Elesbaan practicó desde niño la lucha canaria. Le viene de familia porque, dice con orgullo, «mi bisabuelo era el pollo de Tegueste, Manuel Perera». Ya no lucha «porque los años van pesando y para evitar lesiones, pero mantenemos una buena preparación física». De hecho, apunta, «tenemos un preparador físico en el Cabildo que nos ayuda y nos orienta sobre qué ejercicios hay que hacer».

Elesbaan Perera López, en el medio natural de la Isla

Elesbaan Perera López, en el medio natural de la Isla / El Día

Trayectoria

Se considera bombero forestal porque no existe como tal la categoría de motosierrista. Comenzó en el curso 1999-2000 a estudiar en su municipio natal un ciclo formativo de grado medio de Formación Profesional como técnico de trabajo forestal y conservación del medio natural. A partir de ahí, explica, «empecé a trabajar en campañas de incendios con la empresa Tragsa durante 13 años». Eso le abre puertas y entra como bombero en la Refinería, donde estuvo dos años. Luego llega una etapa de un lustro en el Cabildo de El Hierro de donde retorna al de Tenerife en 2018, hasta la fecha, vinculado siempre al trabajo en los montes entre la formación, la práctica y la intervención en algunos siniestros ocurridos en distintas islas como, por ejemplo, La Palma.

Los bomberos forestales se organizan en brigadas como la Brifor de Tenerife. Un equipo de trabajadores que se conforma para actuar en la prevención, extinción y vigilancia de incendios en el monte. Recuerda Elasbaan que «nuestro trabajo principal en el invierno es la prevención». Y ahí juegan un papel fundamental los motosierristas que cortan troncos, hacen trochas, acarreos o clareos. De junio a noviembre aprieta más el calor y «pasamos a hacer labores más disuasorias y de vigilancia en los montes», equipados con una autobomba distinta maquinaria y un equipo bastante pesado.

Ha estado en incendios importantes como los de Garafía y Mazo o el de Chío en 2007, pero el del verano de hace dos años en los montes de la Isla «nos marcó un poco a todos y supuso un antes y un después». Argumenta que «las administraciones se han debido dar cuenta de que hace falta personal y, si es posible, propio». Perera considera que «este es un trabajo de y para profesionales», porque «una empresa realiza una encomienda y la desarrolla bien o mal, pero sin una continuidad en el tiempo del trabajador».

Con tres décadas de experiencia, el teguestero asegura que el incendio de 2023 "fue un antes y un después"

Recuerda que el perfil de quien opta a estos encargos suele ser estudiantil, el de alguien que viene a trabajar durante una campaña de cuatro meses de verano. En mi opinión, tienen que ser profesionales formados porque la ciudadanía de Tenerife se merece un personal preparado y a la altura de la respuesta que debemos dar».

Un motosierrista ocupa la primera línea contra el fuego forestal. Se encarga básicamente de hacer los tratamientos selvícolas preventivos, fajas auxiliares, tronchas y líneas de defensa. Elasbaan cuenta que «entramos coordinadamente a un fuego con un jefe de grupo que siempre va a estar en contacto por emisora con los diferentes dispositivos, medios y recursos que hay. Nos marca unas directrices que cumplimos».

Ha habido algún momento delicado en el monte porque «se traga mucho humo y me he visto apurado, aunque nunca hasta el punto de tener que decir me voy de aquí porque esto me come». Subraya: «Trabajo con equipos que velan por nuestra seguridad».

Brigadas

El Cabildo de Tenerife cuenta con 15 brigadas cada una con diez componentes, de los cuales dos son motosierristas. En conjunto son 30, «pocos», valora Elasbaan, quien adelanta que «viene una ampliación». Se refiere al compromiso de la consejera, Blanca Pérez, de ampliar la plantilla para la campaña que viene. Serán dos motosierristas más por equipo hasta duplicar cifra actual.

Perera recuerda que «estamos sometidos a un continuo estrés y se pueden perder hasta dos o tres kilos en una jornada». Para defender el criterio de que «hay que estar en forma», pone el ejemplo de un operativo, «en verano, a casi 40 grados, en ladera y con todo el equipo puesto, incluidas botas, a lo que se suma una máquina en la mano que pesa de seis a 12 kilos».

Este teguestero reivindica la figura profesional del bombero forestal. Para cumplir con la tarea entiende clave una formación adecuada al tiempo que reitera la necesidad de más medios, sobre todo recursos humanos, en un trabajo «de alto riesgo» que «debe ser público». Este ‘hombre fuerte’ del monte no quiere que vuelva a arder Tenerife y para eso trabaja duro en la primera línea de la prevención. Esta es la época de estar en alerta para que el fuego no prenda al calor del verano.

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