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La 'Operación nevada' conduce al Teide en guagua a miles de tinerfeños

Los tres puntos de acceso al parque nacional se llenan de gente ansiosa por ver la nieve, incluidos muchos niños, en una jornada festiva que supone el ensayo general respecto a la movilidad en el nuevo Plan Rector

Operación nevada en el Parque Nacional del Teide

Andrés Gutiérrez

Santa Cruz de Tenerife

La 'Operación nevada' condujo este sábado al Parque Nacional del Teide en guagua a miles de tinerfeños. Ya eran 1.200 a las 15:00 horas, cuando restaban tres para cerrar la jornada. Satisfacción del Cabildo de Tenerife al hacer balance y una sensación de alegría con tintes de emoción para la mayoría de las personas que subieron gratis a ver la nieve, incluidos muchos niños. Una jornada festiva que supone un ensayo general para el plan de movilidad a desarrollar dentro del nuevo Plan Rector de Uso y Gestión, el PRUG.

Las huellas de Emilia

Dio igual que en zonas como Izaña ya no quedaran muchas huellas del paso de la borrasca Emilia en forma de nieve, pero sí hielo, escarcha o, técnicamente, graupel (entre granizo y nieve en polvo). Pese a todo, no faltaron los muñecos propios de la Navidad, intensas batallas de bolas y lanzadas por las laderas -aunque fueran más bien de tierra- con distintos recursos, de tablas a esterillas. Todo un clásico pero sin colapso de vehículos en los márgenes de la carretera, porque durante ocho horas, de diez a seis, se impidió el paso de coches y motos desde los tres accesos cortados.

Excepciones

No se podía subir en transporte particular, salvo excepciones como las de las emergencias o los trabajadores del dispositivo. Y algún privilegiado, con Lourdes al volante, que también estaba en sus labores, en este caso dar cuenta de lo que pasaba. En una extensión de 190 kilómetros cuadrados las distancias se hacen enormes, más aún si se va cargando con neveras, mochilas o bolsas como corresponde al retrato del buen novelero que es el tinerfeño y el canario. De todas las edades y condición física en una especie de peregrinación a lo 'walking dead' con el objetivo fijo de encontrar la nieve. Se entiende que alguno intentara hacer dedo a los pocos coches autorizados, entre el vacilón y la necesidad.

Preguntas

"¿Cómo va lo del Teide? ¿Se puede subir en coche?". Diana es vecina de Ofra y lo preguntaba la noche de viernes, día anterior del operativo, que continúa mañana domingo, a un conocido que trabaja en el Cabildo. Al final se arrepintió y no subió este sábado. Si lo hubiera hecho tendría que decidirse por alguno de los puntos habilitados para ello. Desde Vilaflor, con llegada al Teleférico; con partida en La Esperanza y final en el cruce de Izaña y, por último, de Aguamansa, en la entrada a la Caldera de La Orotava, con final en El Portillo Alto.

El más joven

Darien, con apenas cuatro meses, fue este sábado el más joven en subirse a una de las primeras guaguas en Aguamansa. Sus padres, Marcos Canino y MIreia Bencomo, junto a su tía paterna, Raquel, y su hermano de 7 años, Tiago, lo llevaron en el cochecito desde Icod de los Vinos, donde residen, hasta La Caldera de La Orotava, espacio reservado al aparcamiento. Darien podrá presumir de que con esa corta edad ya subió al Teide a ver la nieve, aunque en el momento de la llegada al entorno de El Portillo y Siete Cañadas dormía plácidamente.

La emoción del momento

La familia no iba a pasar mucho rato en la zona, pero mostraba su emoción por el momento. Consideran que cerrar para controlar el aforo está bien, pero apuntan la necesidad de habilitar más posibilidades para los del país. El viaje en guagua -las tres primeras- no les resultó del todo cómodo, porque llegaron muy temprano a Aguamansa y no salió hasta las diez, pero lo aguantaron bien y estaban ansiosos de disfrutar de la nieve. En un ratito, el viaje de vuelta.

Desde Los Realejos

Miguel Pérez viene desde Los Realejos con toda su familia tras dejar el coche en La Caldera. Está contento de pasar un día en el Teide, aunque ya ha visto otras nevadas. Explica que "somos ocho, de entre nueve y 44 años; nuestra idea es disfrutar aunque no haya mucha nieve". La medida de acceder en guagua le parece "genial, muy acertada, sobre todo para la gente de aquí".

Otra opinión

Pero no todo el mundo vio tan positivo el cierre de los accesos al parque nacional. Por ejemplo, Elena, con más de tres décadas de experiencia profesional en la zona, se quejaba en el restaurante El Portillo de "siete días sin apenas clientes, salvo para usar el baño". Insistía en que desde el fin de semana anterior "ni guaguas de turismo ni excursionistas en moto", que son sus principales clientes. Mañana tenían una reserva para 200 personas del Imserso y la han tenido que suspender. Su compañero Javier González ratificaba que "están siendo días duros. En los negocios prácticamente no hacemos nada, porque quien sube ya lo lleva casi todo a cuestas y apenas consumen. Solo quieren ir al servicio y traer una cuba aquí para la limpieza ya nos sale muy caro".

Gente en busca de la nieve en el Parque Nacional del Teide.

Gente en busca de la nieve en el Parque Nacional del Teide. / Andrés Gutiérrez

Sorpresa

Ambos se sorprenden cuando se les advierte de que en el operativo del fin de semana se abre la posibilidad de acceder al transporte discrecional de viajero, por Vilaflor y en la franja entre las diez de la mañana y las seis de la tarde. En este sentido, la Asociación de Operadores de Espacios Naturales de Tenerife (Aoente) emitió un comunicado respaldando la decisión del Cabildo de autorizar de forma excepcional el acceso de estas guaguas de turismo.

Crítica

Otra visión crítica es la de senderistas habituales como los orotavenses Adán y Alberto Arocha, hermanos, y su primo Daniel Arocha. Paran a tomar un café en El Portillo -a 6 grados- tras recorrer 12 kilómetros desde La Caldera donde dejaron el coche. Adán explica: "Bajamos el sendero que va a dar a la pista de Benijos. Hicimos sus cuatro kilómetros y después subimos el de Gran Recorrido (GR) hasta aquí".

Buena idea, pero...

La idea de las guaguas lanzaderas les parece "bien, sobre todo si se compara con los bloqueos de los coches aparcados de cualquiera manera, una imagen pésima". Sin embargo, "que nos cierren no nos gusta. Al menos al de aquí mientras suba con control, no me parece correcto. Pagamos un poco justos por pecadores". Se preguntan: "¿Y si subimos en bicicleta, qué pasa?". Creen que habría que modular la medida, además de acostumbrarse.

Nunca habían visto la nieve

En el otro lado queda la gente que nunca había visto la nieve, sobe todo latinos, residentes o no. Como los venezolanos Marilyn Jorge y Carlos Andrés Betencourt y sus hijos, Abraham, de 18 años, y Aitor, de 11. No paran de jugar con lo que ya es escarcha y Marilyn lo resume con una frase: "Esto es una bendición". Han dado media vuelta a la Isla en guagua con el trayecto Intercambiador de Santa Cruz-Estación de La Orotava-Aguamansa-El Portillo, pero "ha valido la pena". Todavía más porque este mismo domingo regresan a su país.

El Teide nevado visto desde el cielo

El Día

Guaguas llenas

Las guaguas que vienen del sur, desde Vilaflor, también están llenas. Muy cerca de la base del Teleférico un grupo de ocho personas de todas las edades juegan con la nieve y no paran de hacerse fotos. Forman parte de la misma familia, con distintos grados de consanguineidad, y se nota que disfrutan. Son colombianos de San Andrés del Sur y Cali, "la capital de la salsa", aclara una joven. Se han pegado otra paliza en coche y en guagua. Salieron de su vivienda en La Cuesta, en el límite entre Santa Cruz y La Laguna, a las siete y media de la mañana para recorrer la TF-1, acceder a Vilaflor y desde allí llegar al Parque Nacional del Teide. Tampoco habían visto nunca la nieve y se les nota felices.

Foco latino

El foco latino en primera persona de una jornada tan especial lo completa la pareja que forman David Ayala, salvadoreño, y la cubana Tania, ambos con décadas de residencia en Canarias. Con la bucólica estampa del Roque de Guajara de fondo cuentan, mientras toman un tentempié, que residen y trabajan en San Sebastián de La Gomera. Cogieron el primer barco del sábado a Tenerife y vuelven a la Isla Colombina en el último.

Excursión al Teide

En medio de esta jornada de excursión al Teide que combina coche privado y guagua pública, David, previa referencia a su famoso presidente Bukele, relata que "pensaba que iba a estar habilitada la carretera, pero al final nos enteramos de que salía la guagua de Vilaflor y allí dejamos el coche". Les gustó la experiencia de esos 25 minutos con Titsa. Esperaban más nieve porque al Teide se le ve 'cargado' desde La Gomera, pero "ha estado muy bien", subrayan. Y rematan: "Es muy bonito, incluso estamos pasando calor porque vinimos cargados de ropa, parecemos cebollas".

La óptica del trabajador

Luis es chófer de Titsa y está hoy de servicio. Defiende el control y el acceso en transporte público al parque nacional porque lo contrario sería "el caos de antes, cada vez que nevaba". Recuerda otras ocasiones, cuando bajaban las temperaturas y los coches aparcados en los márgenes de la vía se enganchaban. Las grúas "tenían que actuar hasta de madrugada para sacarlos de esa trampa". A las 11:30, junto a sus compañeros chóferes, habían llevado ya diez guaguas llenas de pasajeros desde Aguamansa.

Buen balance

"Todo ha salido muy bien". Así valoraban desde el Cabildo de Tenerife a media tarde de este sábado la jornada vivida este sábado en el Parque Nacional del Teide. "La gente nos dice que es una oportunidad de poder subir para colectivos como los mayores". No hubo ningún incidente digno de mención, salvo algún mareo producto del mal de altura. Había zonas con mucha nieve como las Minas de San José, Montaña Blanca o la cara norte del Roque de Guajara, aunque se hizo necesario caminar un poco porque en otras como Izaña ya era más hielo que otra cosa. La reflexión es que "todos estamos contentos, los trabajadores en el operativo -unos dos centenares- , los miles de usuarios y, también, los responsables de los restaurantes de la zona". Además, "la mayoría fueron personas del país, residentes en la Isla".

El éxito de la iniciativa, del que se hizo eco en sus redes sociales la presidenta insular, Rosa Dávila, lo demuestran imágenes como las captadas desde el helicóptero Brifor. La 'Operación nevada' transcurrió como una jornada de disfrute de la nieve, ordenada y segura con base en el transporte público gratuito para todos los visitantes del parque nacional.

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