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Vía libre a la diversión en el IcePIT de Tenerife

El parque infantil se instala en el Recinto Ferial hasta el próximo cinco de enero, esperando la visita de más de 40.000 personas

Leticia Dorta Lemus

Leticia Dorta Lemus

"Otra vez, otra vez", se oye al salir de un gran castillo hinchable. Los niños disfrutan de la posibilidad de repetir sin hacer demasiada cola en las atracciones del IcePIT. Es una de las ventajas de acudir en la jornada de su apertura, este viernes 19 de diciembre, coincidiendo con la finalización de las clases. Hay vía libre a la diversión en los 18.000 metros cuadrados del Recinto Ferial de Santa Cruz de Tenerife.

El parque infantil tinerfeño se instala hasta el próximo cinco de enero de 2026 esperando la visita de más de 40.000 personas, la cifra que se alcanzó en 2024 y que, según el consejero de Industria del Cabildo de Tenerife y vicepresidente del Recinto Ferial, Manuel Fernández, "esperamos superar en esta edición". Explica que la mayor parte del volumen de asistentes estará en los primeros días del año.

34 años de PIT

La singular cuenta atrás, iniciada en el número 20, dio paso a la estampida de niños, padres, adolescentes y abuelos que esperaban la inauguración de la 34º edición del PIT. Aunque es el primer día, hay algo de cola para acceder y hacerse con una entrada. Solo hay una taquilla abierta, pero los hay previsores y llegan con la entrada anticipada. Así es más fácil acceder a la escalada, a los toros, los cochitos mochones, el laberinto del miedo, el tiovivo, una parte de talleres tecnológicos, la zona retro, al pintacaras, al pulpo o la pista de hielo. Estas son solo algunas de las atracciones lúdicas, deportivas y educativas que se despliegan a lo largo y ancho del recinto capitalino.

Entrar en el PIT el primer día muestra una imagen atípica. Las atracciones y actividades apenas funcionan y tampoco tienen cola, por lo que lanzarse a disfrutar de esta actividad es un acierto. Así lo piensan Yéssica Siverio Pérez y Abraham Toledo García, quienes deciden premiar a su hijo de siete años por aprobar todo. "Nos ahorramos las colas y la masificación. Lo recogimos en el colegio, almorzamos por ahí y vinimos directos", comenta la pareja santacrucera mientras el niño salta sin parar antes de que 'la barredora' lo golpee y lo lance a una mullida colchoneta. Su hermano, de nueve meses, está en el regazo de su madre. "Es tan pequeño que queremos librarnos de mucho jaleo. El hermano mayor seguramente venga algún día más de aquí a que acabe, pero no con nosotros", sonríe.

Lo retro es novedad

Una de las novedades de esta edición es la zona retro. Allí se instalaron futbolines, máquinas de vídeojuegos antiguos como el Pac-Man, también algunas de hockey de aire, otras máquinas recreativas como el pinball con cierto aire vintage y dispositivos en los que poder 'echarse una partida' al Mario Bros o el Street Fighter. "De lo que se trata es de que los niños conozcan los juegos de los que disfrutaron sus padres cuando eran niños y venían al PIT. Ya hay varias generaciones que han pasado por aquí y queríamos crear una zona de encuentro entre niños y adultos", cuenta Fernández. A Ketty Contino, una de las madres que se aventuró a ir al parque en su primera jornada, le parece "una idea estupenda que nuestros hijos conozcan los juegos con los que nosotros disfrutábamos. Hay que incluir a las anteriores generaciones en este parque. Así nosotros también nos divertimos al traerlos a ellos", dice mientras su niño le da con fuerza al futbolín.

El frenesí del pulpo

Comienzan a escucharse chillidos frenéticos. El pulpo ya funciona y también tiene cola. Es una de las atracciones que más llama la atención junto a la pista de hielo, situada en la planta inferior y que este año cumple diez ediciones. Decenas de patinadores, unos más hábiles que otros, surcan el hielo. La fila no es muy grande y entrar en la superficie es totalmente factible. Es uno de los mayores atractivos de este parque improvisado y helado, ya que permite la entrada de grandes y pequeños viéndose muchas estampas familiares.

La zona exterior del recinto ferial alberga varios circuitos: un tren navideño, uno de coches a pedales y también un espacio de obstáculos gestionado por el ejército. "Queremos aprovechar todo el espacio de la infraestructura y este año tenemos más actividades al aire libre", añade el consejero de Industria del Cabildo de Tenerife.

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