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El cierre de la biblioteca de Puerto de la Cruz pone en jaque al club de lectura infantil

Los niños del colectivo se reúnen en la fachada de la instalación desde el pasado mes de agosto, fecha en la que se inundó el edificio

Los miembros del club de lectura infantil durante el último encuentro de 2025

Los miembros del club de lectura infantil durante el último encuentro de 2025 / El Día

Leticia Dorta Lemus

Leticia Dorta Lemus

El cierre de la biblioteca Tomás de Iriarte de Puerto de la Cruz pone en jaque al club de lectura infantil. Este grupo se reúne este viernes 19 de diciembre por última vez en el año sin saber cuál es su futuro en 2026. Sí celebrarán un encuentro en enero para disertar sobre el último libro que entregan, 'Alma de elefante', título de la obra que más de una decena de niños comentará en la que puede ser la sesión literaria final. Es la última entrega para trabajar en el seno del grupo.

Encuentros en la fachada

Los niños del colectivo se reúnen en la fachada de la instalación cultural desde el pasado mes de agosto, fecha en la que se inundó el edificio. Desde entonces, el club lector realiza las sesiones en la puerta de la biblioteca: "Es una manera de hacer presión y de que se nos vea. Si nos encontramos en alguna sala de otro edificio público, la gente no se entera de que la biblioteca está cerrada y que están dejando en la calle a tantas personas", declara uno de los impulsores del grupo infantil, Juan Pedro Marrero. También se plantearon reunirse en el Museo Arqueológico o en el castillo, pero "al final siempre es lo mismo: las familias traen a los niños y nos tenemos que quedar con su custodia", comenta. Reconoce que hay más aficionados a la lectura que se reúnen en otros espacios públicos facilitados por el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz.

Principal problema

El principal problema para la continuidad de los colectivos que usaban la biblioteca es que "no pueden acceder a los fondos para elegir las siguientes lecturas", explica. El club de lectura infantil se reunía en la tercera planta del edificio que no está abierta al público general, "en una habitación en la que pintamos un mural alusivo a literatura infantil. Ese es nuestro nido", añade el promotor.

Aunque la situación actual es "precaria", no ceden en su hábito lector. "Nos hemos visto varias veces desde que cerrara la biblioteca", confiesa Marrero. En la actividad de la última jornada del año, cada niño llevará su libro favorito sobre Navidad y leerá un extracto.

Hace ocho años

El club de lectura infantil surgió en marzo 2018, cuando Marrero seguía activo como profesor en La Vera. Junto a la bibliotecaria, Matilde Perera, organizaron una actividad de animación a la lectura y ocho años después el grupo sigue en activo. Los inicios contaron con 15 niños, una cifra que se mantiene en la actualidad e incluso existe lista de espera, que no pueden mover por el contexto de incertidumbre en el que se encuentran.

Para organizar un fórum literario se necesitan varios ejemplares del mismo libro, por lo que tiraron de los fondos bibliotecarios de varios centros educativos de la zona. Unos años más tarde, el consistorio portuense preparó una partida presupuestaria a través del área de Cultura para comprar títulos para el club y trabajar durante más de un año. Lamentablemente, leyeron todos esos libros. "Ahora mismo no tenemos fondos", afirma Marrero refiriéndose a libros y, también, a dinero.

Más perjudicados

Que la biblioteca Tomás de Iriarte de Puerto de la Cruz continúe cerrada compromete el futuro del club infantil, pero también la costumbre de los usuarios. "Nos enteramos de que las personas que acudían habitualmente se van a la biblioteca de La Orotava, Santa Úrsula, La Matanza o cualquier otro punto de Tenerife donde les puedan acoger. Tanto los jóvenes que estudian como las madres que tiraban del préstamo de libros para leérselos a los niños en casa han visto interrumpida su actividad por completo", narra. "La biblioteca es un servicio social que tiene que ver con la salud mental de las personas. Mueve muchas cosas", añade Marrero.

Sin novedades en las estanterías

En cuanto a la situación del edificio, el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz anunció que la biblioteca continuaría cerrada hasta el próximo año. Marrero no tiene novedades al respecto y cuenta cómo "no se ha tocado un solo libro de los más de 300 afectados y tampoco se ha hecho nada con los falsos techos que fueron dañó la inundación". Los usuarios de la biblioteca portuense "no entienden cómo este asunto va tan lento cuando se trata de una cuestión social", concluye.

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