Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La Cueva del Viento: un tubo volcánico único a nivel mundial

Con sus 18,5 kilómetros de longitud, es la más grande de Europa y la sexta del mundo

Interior de la Cueva del Viento.

Interior de la Cueva del Viento. / Juan Sergio Socorro Hernandez

Santa Cruz de Tenerife

Los espacios naturales de Tenerife cuentan con una excepcional belleza. Playas, montañas, flora autóctona, acantilados o volcanes han dado lugar a que la isla sea un paraíso para quien la visita. 

Pero hay otros, igualmente bellos aunque más escondidos, que guardan bajo sus entrañas la historia de una isla que está marcada por las erupciones volcánicas

Un claro ejemplo es la Cueva del Viento, en Icod de los Vinos, que no solo es reseñable por sus características físicas, sino también por todo lo que posee en su interior. 

Única en Europa

La Cueva del Viento es un espacio único en Europa, gracias a su tubo volcánico. Con sus 18,5 kilómetros conocidos, ostenta el título de ser el sexto más grande del mundo -los otros se encuentran en el archipiélago de Hawái- y el primero de Europa

Sin embargo, aunque no de forma oficial, existen espeleólogos que hablan de que su longitud podría rondar los 50 kilómetros.

Interior de la Cueva del Viento, el mayor tubo volcánico de Europa.

Interior de la Cueva del Viento, el mayor tubo volcánico de Europa. / E. D.

¿Cómo se formó la Cueva del Viento?

Con estas características, es normal que la Cueva del Viento se haya convertido en una visita imprescindible para muchos. Pero, más allá de sus características físicas, sería importante saber cómo se originó este espacio. 

La conservadora de Paleontología y Geología del Museo de Naturaleza y Arqueología (MUNA) y responsable científico de la Cueva del Viento, Esther Martín González, explica a este periódico que se originó hace unos 27.000 años a partir de las coladas de las erupciones del estratovolcán Pico Viejo. “Dos de los factores más importantes para que se puedan generar tubos volcánicos es que haya cierta pendiente y lava fluida”, afirma. Y, en este caso, ambos confluyeron originando esta cueva de especial relevancia en Icod de los Vinos. Aun así, el origen de este espacio natural se debe, según matiza la experta, a “probablemente varias erupciones dentro de un corto espacio de tiempo”, lo que provocaría diferentes pisos dentro de lo que es el sistema de la Cueva del Viento.

Una visita al interior

El interior de la cueva es una muestra, precisamente, de cómo esas erupciones cambiaron el paisaje creando un espacio con una enorme red laberíntica de pasajes subterráneos que dan lugar a diferentes galerías y cuevas

De hecho, la entrada se hace por el conocido como jameo -entrada natural a los tubos volcánicos- de Sobrado Superior y se recorre el tramo visitable, explica Martín. 

Interior de la Cueva del Viento.

Interior de la Cueva del Viento. / MUNA

Este espacio conecta con la zona de conservación, en la que hay un punto de acceso restringido, donde se encuentran la mayoría de las especies que caracterizan esa zona.

Posteriormente, se pasa a la sima de la Vieja, una galería vertical de 17 metros de profundidad. Una de las curiosidades de este espacio es que es la única galería de la cueva que se desarrolla en vertical, ya que el resto son horizontales. Y, desde el fondo de esta sima partiría lo que se conoce como Sobrado inferior, una galería de unos tres kilómetros en dirección norte y que llega hasta el barrio del Amparo. 

Un tubo volcánico más joven de lo que parece

Otra de las curiosidades del tubo volcánico de la Cueva del Viento es que es más joven de lo que parece. De esta manera, su coloración, provocada por las filtraciones del exterior, hace que, estéticamente, este espacio parezca más antiguo de lo que realmente es, explica Esther Martín. Sin embargo, aclara, un tubo de 27.000 años “es muy moderno”. 

En este sentido, hay que tener en cuenta que en Canarias existen tubos volcánicos de más de 300.000 años que están muy bien conservados. “Un tubo volcánico de un millón de años se suele conservar bastante bien”, agrega Martín.

Una red laberíntica

Con todas estas características, es normal que la Cueva del Viento sea una de las más importantes a nivel mundial. Pero también lo es, geomorfológicamente hablando, por ser una cueva en laberinto con, al menos, tres pisos de galerías que se interconectan unas con otras formando una red laberíntica, “algo que no es muy común”, afirma la experta.

“La Cueva del Viento ocupa una gran superficie subterránea y, además, a diferentes alturas, lo que la hace prácticamente única a nivel mundial”, agrega.

Excursión a la cueva

La visita a la Cueva del Viento se hace de forma regulada a través de la página web cuevadelviento.net. En concreto, se pueden visitar 200 metros de los 18,5 kilómetros existentes, una pequeña muestra que permite hacerse una idea sobre el ecosistema existente tanto en el interior como en el exterior del tubo volcánico. Y, para ello, todas las visitas se realizan en grupos reducidos de 15 personas con una guía interpretada.

De esta manera, los asistentes pueden experimentar, en aproximadamente dos horas y media, lo que supone visitar el interior de un tubo volcánico.

Ordenación

La Cueva del Viento es Zona de Especial Conservación de la Red Europea y el Plan Rector de Uso y Gestión de esa zona está, en estos momentos, actualizándose y adaptándose a la situación actual y la realidad de la zona.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents