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Cinco horas para innovar: el reto que impulsa el talento tecnológico tinerfeño

Estudiantes del IES Las Galletas, CIFP César Manrique e IES San Juan de la Rambla participan en el Hackathon, donde formaron equipos para resolver desafíos tecnológicos y optar a un premio de 1.000 euros

El equipo Mont Blanc durante la búsqueda de ideas

El equipo Mont Blanc durante la búsqueda de ideas / Arturo Jiménez

Santa Cruz de Tenerife

El Auditorio de Santa Cruz se transformó este viernes en un hervidero de ideas. Casi 44 alumnos de Formación Profesional (FP) se reunieron desde primera hora de la mañana para enfrentarse a un Hackathon tecnológico organizado por Proexca y el Gobierno de Canarias. El alumnado contaba con cinco horas para crear un prototipo tecnológico capaz de dar respuesta a uno de los cuatro desafíos planteados y optar al premio final de 1.000 euros para el equipo ganador. 

Un hackathon es un encuentro donde participan varias personas, en esta ocasión alumnos del IES Las Galletas, CIFP César Manrique y IES San Juan de la Rambla, para resolver un problema técnico en el menor tiempo posible empleando herramientas informáticas. La clave del evento consiste en trabajar en equipo para diseñar un producto, servicio o modelo de negocio innovador

Aunque los participantes venían con los grupos ya creados, los equipos fueron mezclados al llegar, dando lugar a nuevos con nombres de montañas como Mont Blanc, Everest, Kilimanjaro, Teide, Gran Paraíso o Aneto. Una dinámica que les obligó a colaborar con desconocidos desde el primer minuto.

Nueva experiencia

Para muchos, era un escenario totalmente nuevo. "Es una experiencia diferente para ellos", afirma la profesora Elena Guillén, del IES Las Galletas, que acudió con cuatro alumnos de la asignatura Itinerario personal para la empleabilidad (IPE). "Están acostumbrados a trabajar individualmente con el ordenador. Esto les va a ayudar muchísimo". 

La opinión era compartida en el resto de centros. Abraham Sánchez, profesor del IES César Manrique, acudió con un número de alumnos más numeroso: 19 chicos y chicas de los ciclos de Desarrollo de aplicaciones web y Administración de sistemas informáticos en red. "No hemos realizado ninguna preparación especial, son conocimientos que han adquirido en clase", señala. 

Alumnado pensando ideas para su prototipo

El alumnado pensando ideas para su prototipo / Arturo Jiménez

Al alumnado de Sánchez no hizo falta obligarle a apuntarse al Hackathon, sino que lo hicieron por voluntad propia. Asegura que no se suelen realizar muchas actividades extraescolares en ciclos de informática, y que para ellos fue un "por fin podemos salir del aula". En el IES San Juan de la Rambla ocurre lo mismo: "Nos presentaron la actividad. Se animaron y quisieron venir", cuentan los docentes Arturo Jiménez y Rayco Guerra.

Más allá de la motivación, los profesores valoraban lo que este tipo de desafíos aporta a la Formación Profesional. Los cuatro coinciden en que la iniciativa les ayuda a aprender a relacionarse, la comunicación asertiva y a llevar sus propias ideas a cabo. Además, uno de los grandes beneficios es el refuerzo de las soft skills, es decir, ganar competencias como la comunicación, el liderazgo, el trabajo en equipo y la resolución de ideas. "A veces son tímidos. Les cuesta trabajar en grupo y actividades así les empujan a liderar, cooperar y tomar decisiones", apunta Sánchez. 

Los retos

El desafío se centraba en prototipar soluciones tecnológicas para impulsar el talento desde Canarias hacia el mundo. Los proyectos debían usar nuevas tecnologías (Inteligencia Artificial, Big Data, realidad aumentada, videojuegos, automatización…); que la solución sea extrapolable a otros territorios internacionales; el desarrollo se debe realizar con personas que vivan en el Archipiélago; y también debe ayudar a que el talento joven canario elija este territorio para el desarrollo de su carrera profesional

Los cuatro retos disponibles iban desde posicionar a Canarias en sectores emergentes, modernizar sectores tradicionales como la agricultura o la energía, aprovechar el sector turístico para crear nuevas ideas hasta conectar a jóvenes de las Islas con empresas internacionales. La gran mayoría se inclinó por el tercer reto, centrado en turismo y diversificación. 

Primeras ideas

El grupo Mont Blanc, formado por cuatro estudiantes del IES César Manrique y uno del IES San Juan de la Rambla, optó por el primer reto. Una de sus ideas más comentadas fue crear una aplicación de inteligencia artificial vinculada a drones para la detección temprana de incendios forestales. "Queríamos algo útil, escalable y rápido de probar", explica uno de sus integrantes mientras apunta más ideas "por si acaso hacen falta".

El grupo Kilimanjaro eligió el reto 2, orientado a la modernización de sectores tradicionales. Integrado por alumnado del CIFP César Manrique y el IES San Juan de la Rambla plantearon un escape room tecnológico con elementos narrativos y visuales disruptivos. Su idea busca mezclar animación, aprendizaje y creatividad para generar experiencias que puedan aplicarse a distintos sectores.

A partir de las 14:00 horas comenzó la presentación de los prototipos ante el jurado compuesto por Carmen Cabello, coordinadora de Emprendimiento del Gobierno de Canarias; Oswaldo Brito, presidente del Clúster Tecnológico; y Juan Luis Lorenzo, director de Marketing, Comunicación y Datos de Proexca. Tras las exposiciones, el equipo Kilimanjaro se alzó con el premio de 1.000 euros.

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