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Caso Tradex

Tradex prometió beneficios del 74,6% hasta tres días antes de que Daswani se fugara

Varios testigos que demandan al inversor y a su socio evidencian irregularidades en la firma de los contratos de préstamo

El inversor al que le ofrecieron el 74,6% de beneficio, en su declaración en el juicio.

El inversor al que le ofrecieron el 74,6% de beneficio, en su declaración en el juicio. / El Día

Miguel Ángel Autero

Miguel Ángel Autero

Santa Cruz de Tenerife

Hasta un 74,6% de beneficios llegaron a prometer las dos personas que formaban parte de Pomares-Daswani S.L., la sociedad mercantil que estaba detrás de Tradex, una plataforma de inversión por trading que presuntamente estafó millones de euros a ahorradores y pequeños capitalistas de Tenerife y de la Península entre 2021 y 2022. Mukesh Daswani D. y Francisco Imobach Pomares formaron esa sociedad que prometía beneficios desorbitados a corto plazo a todo aquel que se dejó convencer: entre un 30 y un 50% de beneficio en dos meses.

A pesar de ese disparate de beneficio por depósito, un rendimiento bursátil superlativo que podría hacer saltar las alarmas a la mayoría de ahorradores, convenció a al menos un inversor que firmó un contrato de préstamo personal con Tradex mediante el cual entregaba 52.800 euros a cambio de obtener ese beneficio del 74,6% en dos meses. No tuvo que esperar tanto para sufrir el engaño, en tan solo tres días descubrió que la agencia de trading en la que confió era un chiringuito financiero, un entramado fraudulento basado en una estafa piramidal con el clásico sistema Ponzi de fondo. Mukesh Daswani desapareció con su dinero y con el de más de un centenar y medio de inversores que le entregaron cerca de tres millones de euros para que se los multiplicara con los beneficios que prometía.

En este juicio que se sigue en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife, la Fiscalía solicita que se imponga una pena de 12 años de prisión a Daswani como presunto autor de un delito de estafa agravada y otro de frustración de la ejecución [alzamiento de bienes]; para Francisco Imobach Pomares reclama una pena de nueve años de prisión. También está acusada como presunta autora de un delito de estafa a título lucrativo la expareja de Daswani para la que el Ministerio Público pide como pena que devuelva los más de 327.000 euros de los que disfrutó por transferencias, regalos, viajes y estancias en hoteles de lujo sufragado con dinero defraudado a los clientes de Tradex. Como responsabilidad civil, la Fiscalía reclama que devuelvan las cantidades defraudadas.

Andrés Velasco, fiscal de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife que dirige la acusación pública en este caso, puso la lupa durante la declaración de la víctima que había suscrito ese contrato único con un porcentaje tan elevado de rendimiento. Así, el representante del Ministerio Público incidió en preguntarle en qué términos se produjo la firma: «Nos ha llamado la atención porque es el único documento que avala un beneficio del 74,6%».

El testigo explicó que había firmado una operación anterior de 35.000 euros y a los dos meses tenía los beneficios prometidos. Su hermana y un amigo habían invertido en Tradex también, así que no desconfió, expuso. Tras invertir esa cantidad, Imobach le daba cumplida cuenta a través de Whatsapp de cómo iba su inversión con pantallazos de las operaciones. Todas las informaciones que recibió mostraban ganancias del capital invertido, niguna de ellas apuntaba a pérdidas o estancamiento. Lo cierto es que todos los inversores que han declarado en la vista oral recibían esos pantallazos, pero ninguno de ellos sabe decir si respondían a acciones de inverión real o eran fruto de simulaciones.

Confió hasta el final

El testigo manifestó que a los dos meses de la firma del contrato quiso retirar el dinero y «no había problemas para que lo hiciera», aseguró. Sin embargo, mantuvo una conversación con Francisco Imobach P. sobre las operaciones y la oportunidad de multiplicar beneficios. «No me obligó a reinvertir en otra operación, me animé yo mismo y más cuando el porcentaje de beneficio pasaba del 50% al 74,6%», recordó.

Hasta la sesión de ayer, muchos de los inversores que firmaban por segunda o tercera vez un contrato de préstamo reconocían un beneficio del 50% en el primer contrato y luego un 30%. como máximo.

Otro de los estafados que declaró este lunes pasado fue el apoderado de unos laboratorios clínicos que invirtió 20.000 euros y recuperó 30.000 en una operación en la que no consta el contrato. Luego firmó la entrega de 80.000 euros, de la que sí hay documento, con un compromiso de beneficio del 30%. «Hice la transferencia a una cuenta a nombre de Pomares Daswani SL, que luego se transfirieron a otra cuenta personal a nombre de Daswani», dijo.

También declaró un inversor que, nada más sentarse en la sala, quiso aclarar que no había firmado y, por lo tanto, tampoco había perdido 30.000 euros como aparece en las actuaciones de la causa. El contrato está cumplimentado a su nombre con la entrega de 30.000 euros, pero no está firmado. «Fueron solo 3.000 euros», aseguró el testigo que reconoció a preguntas del fiscal que fue empleado de Tradex y llevaba las redes sociales de la mercantil.

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