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La Laguna

La salud del obispo emérito de Tenerife es estable dentro de la gravedad

Los feligreses han rezado una oración este domingo en las iglesias de la Diócesis por su mejoría física

Bernardo Álvarez.

Bernardo Álvarez. / Delia Padrón

D. N.

Santa Cruz de Tenerife

El estado de salud del obispo emérito de Tenerife, Bernardo Álvarez, continúa siendo grave, aunque el pronóstico de las últimas 24 horas es estable.

Este domingo, en las iglesias de la diócesis Nivariense se pidió a los feligreses una oración por su mejoría física. No hubo comunicado oficial sobre su evolución y la última referencia de este tipo data de la mañana del sábado, cuando la diócesis de Tenerife informó a través de las redes sociales que «con el fin de darles información actualizada del estado de salud de nuestro querido obispo emérito, siento informar que las noticias no son tan buenas como quisiéramos: sigue ingresado, han aparecido complicaciones serias... por lo que su estado es delicado», se podía leer en una breve nota en la que no se hacía referencia a unos supuestos problemas respiratorios detectados ya en las últimas horas del pasado viernes que han agravado su situación.

Las insuficiencias respiratorias, unido a la grave enfermedad que sufre el religioso palmero, han generado un cuadro de salud muy complicado en las últimas 48 horas.

Bernardo Álvarez (Breña Alta, 1949) se convirtió en el segundo obispo canario, entre los años 2005 y 2024, que estuvo al frente de la diócesis de Tenerife después del ciclo que completó monseñor Domingo Pérez Cáceres (1947-1961). En junio de 2924 presentó su renuncia al papa Francisco por motivos de salud.

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