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Preocupación por la salud del obispo emérito de Tenerife

El estado de salud de Bernardo Álvarez se ha agravado en las últimas y tiene restringidas las visitas y las llamadas telefónicas

Bernardo Álvarez, durante su último acto oficial.

Bernardo Álvarez, durante su último acto oficial. / Arturo Jiménez

D.N.

Santa Cruz de Tenerife

La salud del obispo emérito de Tenerife, Bernardo Álvarez Afonso, ha empeorado en las últimas horas. Las noticias sobre su retroceso físico circularon este sábado durante todo el día hasta el punto de que la diócesis de Canarias difundió un mensaje a través de las redes sociales en base a las informaciones que venían circulando desde las últimas horas de la noche del pasado viernes.

«A continuación del comunicado de ayer [por el pasado viernes], y con el fin de darles información actualizada del estado de salud de nuestro querido obispo emérito, siento informar que las noticas no son tan buenas como quisiéramos: sigue ingresado, han aparecido complicaciones serias... por lo que su estado es delicado», comentan de manera breve justo antes de hacer un llamamiento a la comunidad cristiana. «Reiteramos la invitación de ayer [por el viernes] a rezar por Don Bernardo, también en nuestras celebraciones, quien ciertamente no está para recibir visitas ni atender el teléfono, como sé que muchos de ustedes y tantas personas quisieran. Gracias por la comprensión», concluye en avance de la diócesis de Canarias.

Bernado Álvarez, nacido en el municipio palmero de Breña Alta el 29 de julio de 1949, ejerció de obispo de la diócesis nivariense entre los años 2005 y 2024, justo cuando presentó su renuncia al papa Francisco aquejado de una larga enfermedad. A partir de esa fecha se abrió un plazo en el que el pontífice aceptó su baja voluntaria y se iniciaron los trámites para la elección del grancanario Eloy Alberto Santiago como nuevo obispo de Tenerife.

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