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El consumo de alcohol con otras drogas crece en Tenerife

El Proyecto Drago de Cáritas constata que el inicio en la ingesta se mantiene entre los 14 y 16 años, con una presencia al alza de las mujeres

Imagen de archivo de un botellón entre jóvenes

Imagen de archivo de un botellón entre jóvenes / El Día

Santa Cruz de Tenerife

Cáritas Tenerife constata un aumento en la Isla del alcoholismo unido al consumo de drogas como la cocaína. Así lo refleja el trabajo de Proyecto Drago que cumple 27 años y pone énfasis en la patología con motivo del Día Mundial sin Alcohol, que se celebra este sábado 15 de noviembre. El balance constata que aumenta el número de afectados, la mayoría de ellos hombres (59,4%), pero las mujeres ya superan el 40% (un 6% de aumento respecto a 2024). Los varones entre 56 y 65 años suman el 23,7% y las mujeres entre 46 y 55, el 13,1%. Asimismo, detecta que se mantiene el inicio del consumo entre los 14 (más los hombres, el 11,6%) y los 16 años (el 8,1% de ellas), que ya suman el 50,6% del total.

Situación

Los parados después de perder su trabajo (30,6)% son mayoría, seguidos de personas con contrato indefinido o autónomos (30%). Un 51,9% consume tabaco y un 11% cocaína. Sólo el 51% cuentan con apoyo familiar y el 23,1% viven solos. El 20% (6% mujeres y 14% hombres) se encuentran en exclusión social. Un 52% presenta Patología Dual con trastorno adictivo y psiquiátrico. Un dato positivo: el 43% de los tratados logró el alta terapéutica.

Equipo terapéutico

Rene Monasterio Morell, trabajadora social, es la coordinadora de Proyecto Drago, una unidad dedicada en exclusiva a la adicción al alcohol y sus consecuencias, en la que lleva 21 años. El equipo terapéutico lo completan una médico y una psicóloga. Explica que en los últimos años "hemos visto que el paciente llega con otros consumos asociados como el de cocaína". Esta sustancia le permite mantener los efectos de euforia y "no caer en el estado depresivo habitual". Por ello, "puede estar todo el día combinándolas".

Edades de inicio

Aunque la edad de inicio en el consumo se mantiene entre 14 y 16 años, "están llegando al programa personas de 50 o de 60" porque "la enfermedad, y el alcoholismo es una enfermedad, aparece al final, no en tres años como la cocaína, sino tras consumir toda una vida". Ahonda en que "los hombres toman menos conciencia porque el consumo está más socializado".

Siempre presente

La experta incide en el concepto de sociabilización: "El alcohol es la primera droga en el mundo y de la que menos percepción de riesgo se tiene". Recuerda que "está presente hasta en el cumpleaños de los niños, que se celebran siempre con alcohol porque no sabemos divertirnos sin él, cuando es todo lo contrario".

El equipo terapéutico de Proyecto Drago durante la presentación del informe

El equipo terapéutico de Proyecto Drago durante la presentación del informe / El Día

Sin percepción de riesgo

Monasterio Detalla que "el hombre, generalmente, bebe en la calle, en los bares", aunque también los hay con trastornos de salud que lo hacen en casa "para paliar la soledad o la angustia, pero la mayoría bebe socialmente con un consumo abusivo". Después de 20 o 30 bebiendo, "aparecen todos los síntomas de la enfermedad". Lo deja muy claro: "Es una enfermedad, no se trata de un estilo de vida".

Otras patologías

Además, el alcohol incide en otras patologías, "más de 200", apunta la coordinadora de Proyecto Drago antes de exponer que "desde que entra por la boca ya está relacionado con el trastorno digestivo y con casi todos los órganos". Y desmonta un mito: "Aunque la gente piensa que la diana del alcohol es el hígado, no es así, sino que corresponde el cerebro porque produce trastornos de conducta".

Jóvenes y débiles

Teniendo en cuenta que "el cerebro está madurando hasta los 25 años, más o menos", la trabajadora social sostiene que "todo ese alcohol que los jóvenes se beben, y pienso en los botellones, le hace un daño horroroso a sus neuronas". Llegan a Proyecto Drago "no por iniciativa propia, sino porque la familia los trae". Además, junto a las consecuencias físicas negativas que tiene el alcoholismo hay otras "legales", por lo que también hay jóvenes que se acercan al proyecto porque "se lo impone la justicia". En otros casos "llegan derivados de los servicios sanitarios, muchos desde hospitales y, en concreto, de especialidades digestivas o de salud mental".

Enfermedades

Los mayores acceden casi siempre a la unidad "porque su hígado está ya muy mal, pero es un órgano agradecido que se regenera solo. Lo cuidas, dejas de beber y se pone bien". Salvo los casos con "que terminan en una cirrosis hepática irreversible, si no paras". Es decir, la mayoría de los hombres llega a Proyecto Drago por la familia o por los recursos mencionados y en ellos, subraya Monasterio, "el consumo es más social". En el caso de la mujer, "consume alcohol de forma más privada e íntima, en casa y a escondidas, y lo hace como consecuencia de sus problemas".

Mujeres y consumo

Esta problemática no establece diferencias. Asegura que "en las adicciones no hay clases sociales y el alcohol tampoco las respeta. Aquí vienen personas normalizadas por sus trabajos, buenos o no tan buenos, y otras que son vulnerables. Hay de todo".

Doblemente mal

Insiste en que "las mujeres lo pasan doblemente mal" por dos razones. En primer lugar, el alcohol les hace mucho daño físicamente por su organismo "y lo toleran menos que los hombres"; en segundo, "por sus responsabilidades, los roles de madre y trabajadora a la vez; es decir, por el mero hecho de ser mujer".

Un 40% son ellas

La estadística de este año incluye un dato que le sorprende. De las 184 personas de 94 familias atendidas en el proyecto, "casi un 40% son mujeres cuando, una cifra que hace diez años era el 20%". En su análisis refleja que ellas "son más valientes y están pidiendo ayuda, gracias también a las campañas en hospitales y otros centros". Otro aspecto que resalta es que "la mayoría de las mujeres acuden solas, mientras a los hombres les acompañan la madre, una hija o un hijo. Ellas rara vez vienen con compañía, lo que lo hace más difícil todavía".

Este sábado, 15 de noviembre, es el Día Mundial sin alcohol. Cáritas y Proyecto Drago adelantan los datos de su informe sobre la Isla unos días y el martes 18 celebrarán un acto íntimo con los pacientes y sus familias.

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