Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La historia de la nueva momia guanche que reclama Canarias: está en Viena, mide 1,68 y la vendió un médico gomero

Miguel Ángel Clavijo, director general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, visita los restos del aborigen tinerfeño en la capital austriaca e inicia los contactos para su restitución a Tenerife

Miguel Ángel Clavijo (primero por la izquierda), el pasado jueves ante la momia guanche que se encuentra en un museo de Viena.

Miguel Ángel Clavijo (primero por la izquierda), el pasado jueves ante la momia guanche que se encuentra en un museo de Viena. / E. D.

Daniel Millet

Daniel Millet

Santa Cruz de Tenerife

Entre los fondos del Weltmuseum (Museo de las Culturas del Mundo) de Viena hay un registro que tiene mucho que ver con la historia de Tenerife. Es el 32227. La ficha data del año 1889 y dice lo siguiente: «Momia de un hombre en posición decúbito supino, con los brazos cruzados al cuerpo y la cabeza vuelta hacia la derecha. Mide 168 centímetros de largo. Procedente de una cueva situada en la costa de Guía (en el suroeste de Tenerife), fue comprada el 15 de septiembre de 1889 al médico de San Sebastián de La Gomera Manuel Macías Fuerte, cuyo padre había encontrado la momia en el lugar mencionado».

Cuando han pasado 136 años de la llegada a la capital de Austria de los restos momificados de este guanche procedente del municipio tinerfeño de Guía de Isora, el Gobierno de Canarias ha iniciado los trámites para traerlos de vuelta a la Isla. El proceso lo acaba de abrir el director general de Patrimonio Cultural del Gobierno canario, Miguel Ángel Clavijo, tras una visita a Viena entre el martes y el viernes de esta semana. Pudo ver incluso la momia, de la que no hay una sola foto en internet. «Está guardada como oro en paño», revela. «Ha sido emocionante verla por primera vez. Conserva restos de la piel de cabra con la que recubrieron el cuerpo».

El Weltmuseum guarda en sus depósitos, además de la momia de Tenerife, una importante colección de piezas que pertenecieron a los primeros pobladores de Gran Canaria, entre la que hay cerámicas, cuentas de collares, ídolos y moldes de pintaderas. La intención del departamento que dirige Miguel Ángel Clavijo es recuperar también esta colección, que asegura posee «un gran valor» al estar compuesta por más de 200 restos que se hallan en «buen estado de conservación».

Detalle de una mano de la momia guanche que se encuentra en un museo de Viena.

Detalle de una mano de la momia guanche que se encuentra en un museo de Viena. / E. D.

La visita a la capital austriaca y el inicio de las conversaciones con el Weltmuseum sobre estos restos arqueológicos forman parte de un programa mayor que acaba de poner en marcha la Dirección General de Patrimonio Cultural, «el más ambicioso y apasionante», según Clavijo. El reto: recuperar todo ese legado de las primeras poblaciones que llegaron a Canarias procedentes del norte de África, probablemente desde el siglo VI antes de Cristo, y que se encuentra regado por el mundo, no solo en Viena.

El inicio de un gran proyecto

El proyecto se llama Legado Canario Disperso y es una iniciativa impulsada por el Gobierno de Canarias, en colaboración con universidades, museos y centros de investigación, destinada a localizar, documentar, estudiar y rescatar todo ese tesoro que salió de las Islas principalmente durante los siglos XIX y XX. Otra de las intenciones es cumplir con el mandato de la Ley 11/2019, que reconoce la necesidad de investigar, proteger y promover la restitución o la cooperación internacional para el conocimiento y la salvaguarda de este patrimonio.

La primera fase acaba de iniciarse en Viena, donde Clavijo ha celebrado reuniones con la Universidad de Viena, el Museo de Historia Natural (Naturhistorisches Museum) y el mencionado Weltmuseum que guarda la momia tinerfeña y la colección de Gran Canaria. «Estos encuentros permitirán establecer una colaboración científica e institucional para documentar piezas vinculadas a Canarias y conservadas en estas instituciones europeas, así como definir protocolos de cooperación para su estudio y difusión», explica Clavijo, que añade: «Legado Canario Disperso representa un paso decisivo hacia la recuperación simbólica y científica del patrimonio cultural canario en el contexto global, fortaleciendo los lazos entre la investigación, los museos y la acción pública en favor de la memoria histórica e identidad de Canarias».

La primera experiencia de este plan ha sido «muy satisfactoria», cuenta el director general del Ejecutivo regional nada más regresar de la capital austriaca. «Hemos recibido un trato excelente de los historiadores y gestores de los museos de Viena con los que nos hemos reunido», subraya. «Nos han mostrado todos los fondos que tienen que ver con la historia de las Islas y hemos podido comprobar que los cuidan de manera muy profesional».

El área del Ejecutivo regional pone en marcha con este viaje el proyecto Legado Canario Disperso

Gracias a estos contactos, investigadores de Canarias acudirán en los próximos meses al Weltmuseum para estudiar la momia y los objetos que posee, así como expertos austriacos vendrán a las Islas para visitar las colecciones del Museo de Naturaleza y Arqueología de Santa Cruz de Tenerife (MUNA) y del Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria, que guardan una gran representación de los restos que han llegado hasta nuestros días de los guanches.

En paralelo, la Dirección General de Patrimonio Cultural ha iniciado ya el procedimiento para estudiar la forma en que pedirá el regreso de estos vestigios al Archipiélago. Clavijo adelanta que al ser el Weltmuseum un centro público, la solicitud la tendrá que cursar el Gobierno de España al de Austria. «Lo que estamos averiguando ahora, entre otras cosas, es a qué ministerio tenemos que pedir que curse la solicitud a Austria, si a Cultura o a Exteriores», admite Clavijo.

El reto es documentar y recuperar los vestigios de los primeros pobladores de las Islas regados por todo el mundo

La siguiente estación de este programa es la Universidad de Cambridge, en Reino Unido. Hacia allí viajará -en una fecha por concretar- Miguel Clavijo para ver el estado en el que se encuentra otra momia de un guanche, de las mejor conservadas junto con la que se encuentra en el Museo de Antropología de Madrid y que Canarias ya lleva años reclamando. Un capitán inglés, Goerge Young, se la llevó de Tenerife en el navío Weazle en el año 1773 y la entregó al Trinity College de Cambridge. El cuerpo desecado, que pertenece a un varón de no más de 45 años que debió morir por múltiples golpes en la cara -como se aprecia en la propia momia-, se encuentra en el Centro Leverhulme de Estudios Evolutivos de la Universidad de Cambridge.

La historia del caso de Viena es parecida a la de los cuerpos de otros guanches que acabaron fuera de las Islas en una época en la que la arqueología no se había desarrollado y estaba en manos de coleccionistas que mercadeaban con los restos. En este contexto, las momias canarias adquirieron un gran valor por su rareza. Estos cuerpos momificados de los aborígenes han sido un foco de atracción permanente tanto para los isleños y los visitantes como para científicos locales y foráneos.

Pasión por las momias

Desde el mismo momento en que concluyó la conquista de Canarias por parte de los castellanos (a finales del siglo XV), según escriben el director del Museo de la Naturaleza y el Hombre de Santa Cruz de Tenerife, Conrado Rodríguez-Maffiotte, y la bioantropóloga del Museo Arqueológico de Tenerife Mercedes Martín, «esa fascinación por las momias hizo que muchas acabaran en lugares a donde nunca debieron llegar, tanto dentro como fuera de Tenerife». «Es una larga historia de expolio y saqueo hasta que, ya bien entrados en el siglo XX, se puso remedio a través de leyes cuyo objetivo era la protección de ese invaluable patrimonio», precisan en un artículo titulado Momias guanches en el destierro.

Fue el profesor de matemáticas, física y mecánica de Viena, además de aventurero, Oscar Simony (1852-1915), el que se llevó esa momia de Tenerife en su segundo viaje a la Isla entre julio y octubre de 1889. Los detalles los revela El viaje de las momias canarias, un libro que acaba de publicar la editorial Herques bajo la coordinación del catedrático tinerfeño de Arqueología y Premio Canarias Antonio Tejera Gaspar. El apartado dedicado a esta momia lo firma uno de los colaboradores de la Dirección General de Patrimonio Cultural en el proyecto Legado Canario Disperso. El investigador de Museos de Tenerife Ángel Ignacio Eff-Darwich fue precisamente quien aconsejó a Miguel Ángel Clavijo empezar por este guanche de Viena.

En su primer viaje a Tenerife, entre julio y octubre de 1988, Oscar Simony permaneció buena parte del tiempo acampado en las Cañadas del Teide para hacer estudios sobre el sol. Fue en el segundo, un año después, cuando entre sus numerosas adquisiciones en la Isla él mismo menciona «una momia guanche casi completa». Simony depositó las colecciones obtenidas en Tenerife -no solo arqueológicas, sino también zoológicas, minerales, geológicas y paleontológicas- en el Museo de Historia Natural de Viena. Además de la momia, había un cráneo y otros fragmentos esqueléticos de La Palma y algunos objetos que pertenecieron a los guanches de Tenerife.

En 1925, destapa El viaje de las momias canarias, el Museo de Historia Natural de la capital austriaca publicitaba el cadáver desecado del indígena de Guía de Isora como uno de los grandes atractivos de su colección. Dos años después, el departamento de Etnografía que lo custodiaba se transforma en un museo y fija su sede en el Neue Burg, un ala del antiguo palacio imperial en el centro de Viena. Ahí sigue hoy en una instalación que en 2013 pasó a denominarse Museo de las Culturas del Mundo. «Afortunadamente, no tenemos que hablar de un ejemplar perdido, ya que en la actualidad se encuentra en excelentes condiciones en los almacenes del citado museo, donde aún conserva el número de inventario 32227», concluye Ángel Ignacio Eff-Darwich en el libro.

La colección Wölfel

Los objetos de los primeros pobladores de Gran Canaria que también se encuentran en el Weltmuseum y quiere recuperar el Gobierno de Canarias forman parte de la colección de Dominik Josef Wölfel (1888-1963), historiador austriaco al que se considera el gran impulsor de los estudios sobre la Canarias prehispánica y las lenguas de los indígenas bereberes. Ya en 2018, el Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria pasó a custodiar gran parte del material recopilado durante toda su vida por Wölfel, erudito que devolvió a las islas buena parte de su pasado prehispánico, obtenido a base de rastrear los grandes archivos de los siglos XV y XVI.

La propia web del Weltmuseum exhibe una parte de los objetos de la colección Wölfel procedente de Gran Canaria, sobre todo trozos de vasijas -algunas con incisiones a modo de adorno-, piezas completas y moldes de pintaderas. Según el director general de Patrimonio Cultural, el museo asegura que son 205 restos los que están en sus almacenes, también en perfectas condiciones. Ahora se abre un complejo camino para que la momia pase al MUNA y los objetos grancanarios, al Museo Canario. mu

Momias en la diáspora

Decenas de momias guanches acabaron regadas por el mundo, principalmente entre los siglos XIX y XX. A muchas de ellas se les ha perdido la pista.

Madrid. La momia guanche mejor conservada es la que está en el Museo de Arqueología de Madrid. También en Madrid, en el Museo de Antropología Médica de la Universidad Complutense, había otros tres xaxos que regresaron a la Isla en 2011.

Alemania. En Alemania hay al menos dos momias guanches, una en el Museo Anatómico de Berlín y otra en la Universidad de Götingen.

Francia. En el Museo del Hombre de París había seis momias guanches. Sin embargo, no se conoce ningún dato sobre su características ni su procedencia.

Reino Unido. Distintas instituciones de Reino Unido tienen en sus colecciones momias. La más conocida es la que se encuentra en la Universidad de Cambridge.

Rusia. En San Petersburgo, concretamente en el Museo de Antropología Pedro el Grande, hay una momia y las dos piernas de otra.

Austria. El Museo de las Culturas del Mundo de Viena conserva en sus fondos el cuerpo momificado de un guanche.

Dinamarca. el Museo de Zoología de la Universidad de Copenhague conserva restos de unos 14 guanches, algunos de ellos con vestigios de momificación.

Canadá. La Universidad de McGill (Montreal) tiene otra momia procedente del barranco de Santos (Santa Cruz).

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents