El cambio climático obliga a plantear obras que protejan a Las Galletas
La avenida del Atlántico se sustituirá por una vía alejada de la costa, se harán obras para evitar inundaciones y se facilitará la creación de charcos

Avenida del Atlántico, tramo de la TF-66 que será reubicado. / E. D.

Las Galletas será objeto de las primeras actuaciones en la costa de Canarias para combatir el cambio climático. Las tres acciones proyectadas consisten en eliminar un tramo de carretera denominado avenida del Atlántico reconstruyéndolo como una vía alejada de la costa, crear espacios que faciliten la formación de charcos mareales y aplicar medidas de protección para el núcleo urbano litoral.
Estas obras tienen por objeto agilizar la adaptación del frente marítimo de Las Galletas al cambio climático «ante la preocupante subida del nivel del mar». Estos proyectos forman parte del convenio suscrito por la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de Arona en el marco del Proyecto de Acción Climática (PAC), que es posible por la modificación de la Ley que promovió el Ejecutivo regional el pasado año. Con ello, se produce una reducción de plazos y trámites administrativos para el desarrollo de las actuaciones que tengan que ver con la lucha contra el cambio climático.
Obras esenciales
La sustitución del tramo de la TF-66 como acceso a Las Galletas por la playa de la localidad por un trazado hacia el interior es una «intervención fundamental para liberar el espacio costero y permitir la implementación de soluciones basadas en la propia naturaleza». Lo que las administraciones denominan «renaturalización y adaptación al cambio climático del frente marítimo de la playa de Las Galletas» permitirá «mejorar la biodiversidad local y la resiliencia costera a los embates del clima».
Las autoridades destacan que el proyecto es fruto de la colaboración entre administraciones
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila destacó que este proyecto «pionero» es «un ejemplo de coordinación interinstitucional». Defendió que «no se trata solo de reubicar una avenida o proteger la costa» sino de «defender un modo de vida, de cuidar el territorio y de anticiparnos a los retos que ya están aquí».
Lope Afonso, vicepresidente y consejero insular de Turismo, explicó que «este protocolo tiene un marcado carácter estratégico» e «impulsa medidas dirigidas a aumentar la resiliencia de nuestro territorio y nuestra sociedad, con proyectos estratégicos en línea con nuestra política de sostenibilidad económica, social y ambiental».
Punto de partida
El consejero autonómico de Transición Ecológica y Energía, Mariano H. Zapata, mantuvo que «Las Galletas será el punto de partida de una serie de decisiones y acciones valientes» explicando que además que el objetivo «no es solo adaptar el área concreta, sino también mejorar la calidad ambiental y la experiencia de residentes y visitantes en el frente marítimo de la zona». Finalmente, el consejero subrayó la importancia de la colaboración institucional, resaltando que esta primera acción es un ejemplo de coordinación entre administraciones» y «el primer ejemplo visible de aplicación de esta nueva herramienta de ordenación prevista para facilitar la adaptación al cambio climático y mejorar así la calidad de vida de nuestros vecinos».
" Un proyecto que busca proteger lo que nos rodea, mejorar el bienestar de las personas y que protege nuestro futuro y de las próximas generaciones"
En el acto de presentación, Fátima Lemes, la alcaldesa aronera, se refirió a que la reubicación de la avenida del Atlántico, la renaturalización de la costa y las medidas de protección del núcleo urbano frente a inundaciones configuran «un proyecto que busca proteger lo que nos rodea, que busca mejorar el bienestar de las personas pero sobre todo que protege nuestro futuro y de las próximas generaciones».
El Puerto Deportivo y Pesquero de Las Galletas acogió la firma del primer acuerdo sobre Proyectos de Acción Climática, para combatir los efectos del cambio climático.

Autoridades y representantes, en el acto de presentación del proyecto. / E. D.
Una herramienta
El Gobierno de Canarias sostiene que se dota de una herramienta que responde a varios artículos de la Ley Canaria de Cambio Climático y Transición Energética (Ley 6/2022), que incide en el deber de las administraciones públicas de adoptar medidas para aumentar la resiliencia en las zonas costeras y, de forma particular, del Ejecutivo regional, que posee esas competencias para liderar actuaciones de adaptación climática en los sistemas naturales, económicos y sociales, apunta Transición Ecológica en un comunicado.
En línea con esta normativa, y como resultado del proyecto estatal PIMA Adapta Costas, también liderado por esta consejería –que identificó 47 zonas de alto riesgo acumulado en el litoral canario–, los Proyectos de Acción Climática (PAC) permitirán planificar e implantar actuaciones específicas en estos tramos de costa, priorizando soluciones basadas en criterios técnicos y ambientales. Todo ello para proteger el territorio, los ecosistemas y las comunidades costeras. Dicha actividad, además, se asume como una responsabilidad compartida entre administraciones bajo la cooperación, colaboración y coordinación en un marco de cogobernanza mediante políticas públicas en materia de cambio climático.
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