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El Teide estrena el primer teleférico 100% renovable del mundo

La instalación fotovoltaica evitará la producción de 618 toneladas de dióxido de carbono al año

Funciona gracias a las 560 placas solares y las 77 baterías que se instalaron en el Parque Nacional

Una jornada distinta en el Teleférico del Teide

Irene Mederos

La Orotava

El punto más alto de España, el tercer volcán más grande de la Tierra y el más alto de Europa bate otro récord con el primer teleférico del mundo en funcionar al 100% con energía solar. El Parque Nacional del Teide dio un «paso de gigante» en materia de sostenibilidad y ya transporta a sus visitantes impulsado con la energía que obtiene de sus 560 placas fotovoltaicas ubicadas en el techo de las instalaciones del teleférico. Así, sin interrupción en la actividad de la maquinaria, en un girar y apretar un botón rojo, la presidenta del Cabildo de Tenerife y de la empresa Teleférico del Teide, Rosa Dávila, inauguró la instalación bajo el lema Zero CO2.

618 toneladas métricas menos de dióxido de carbono en la atmósfera. Así se traducen las 0 emisiones de gases de efecto invernadero que genera, a partir de hoy, uno de los puntos turísticos clave en la Isla. Unas cuatro millones de personas al año deciden adentrarse en el mundo marciano del Teide y muchos recorren los 2.483 metros en las cabinas con capacidad para 44 personas. Con un público amplio, el director general de Teleférico del Teide, Ignacio Sabaté, destacó el consiguiente «acercamiento respetuoso e informado de los visitantes a nuestro patrimonio natural», y añadió, «queremos sembrar en ellos la semilla del compromiso ambiental». 

Instalación a 3.000 metros de altura

La instalación no fue fácil. Luis Pintor, director técnico de la empresa de Teleférico del Teide explicó la compleja obra que estuvo influenciada por las condiciones climáticas extremas del Parque Nacional del Teide. La temperatura, con gran contraste entre frío y calor, la presión atmosférica a la que están sometidos los materiales y equipos utilizados, a 2.356 metros de altitud, son algunos de los factores a los que tuvieron que hacer frente los ingenieros que trabajaron en la obra. 

«No hubo ningún accidente, de hecho, ni una sola herida», comentó orgulloso Pintor sobre el trabajo que se desarrolló a 3.000 metros de altura con «mucho esfuerzo invertido» en seguridad. La instalación se implantó en las cubiertas de los edificios del teleférico donde se encuentra además la cafetería y la tienda a una altura de hasta 15 metros. 

La estética del Parque también fue un tema central. Las placas solares que se suelen colocar en la ciudad siguen una orientación determinada. Buscan la localización más óptima con el objetivo de aumentar su productividad. En el Teleférico del Teide no ocurre lo mismo. Los paneles fotovoltaicos están colocados a ambos lados de los techos de dos aguas. El caso es que al situarse en un Parque Natural los propios directores del proyecto consideraron «esencial» la integración de la instalación con el entorno. De esta manera el espacio lució su estampa habitual salvo por unos techos cubiertos de ese azul marino que caracteriza las placas solares. 

De hecho, el Teleférico amaneció sin novedad en su primer día renovable. Los turistas que habían reservado su plaza para ascender el emblemático volcán esperaban en fila mientras algunos aprovechaban para tomar algún tentempié en la cafetería – que ofrece productos locales y de kilómetro 0– o a sacarse una foto con un fondo casi marciano de roca volcánica. Lo único que rompió un poco lo cotidiano fue una mujer extranjera que preguntó con un inglés británico –al ver tanto micrófono y tanta cámara– que qué ocurría o si se trataba de la visita de algún famoso.

Viaje a la Luna desde el Teide

Sabaté aprovechó la primera mañana de estreno de la maquinaria para usar la obra de Francis Godwin, El hombre en la Luna, como una metáfora del hito histórico que ha logrado la isla de Tenerife. El novelista redactó una historia en la que, en síntesis, su protagonista llega a la Luna desde el Teide. En cierto modo, la jornada de inauguración del sistema 100% renovable fue una mímica de los sentimientos del protagonista de la historia de Godwin porque «supo soñar y logró que las cosas más increíbles sucedieran», subrayó el director general. 

Bajo la premisa de que el «cambio climático es inaplazable», Ignacio Sabaté explicó el trabajo de promoción de un modelo más sostenible que lleva a cabo el Teleférico. «Hablamos de controlar la capacidad de carga, como llevamos haciendo muchos años, con el sistema de cupos; monitorizar el estado ambiental; promover el transporte sostenible con los vehículos de la empresa eléctricos o impulsar el acceso al parque con transporte colectivo». El directivo también destacó el aporte a la cultura de Canarias puesto que el Teleférico del Teide «aumenta la promoción de productos locales y kilómetro cero en nuestra cafetería y da a conocer nuestra identidad y nuestro patrimonio cultural y ambiental». 

La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, presionando el botón de inicio de la red renovable.

La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, presionando el botón de inicio de la red renovable. / Arturo Jiménez

En materia de economía, Sabaté puso en valor la creación de empleo con «100 puestos de trabajo de calidad» e hizo énfasis en que el 92% de los ingresos – o lo que es lo mismo, 9 de cada 10 euros– de la empresa turística permanecen en Canarias. A este respecto el director general de Transición Ecológica y Lucha Contra el Cambio Climático, Ángel Montañés, destacó el hito que supone que el motor económico de la Isla –que es el turismo– se mueva cada vez más con energía renovable. 

100% canario

Para Montañés, que uno de los principales reclamos de la Isla, como es ascender a su pico más alto se practique de manera 100% renovable es «todo un avance» para un futuro que trata de «descarbonizar la economía». La medida se suma a una actividad que el cargo del Gobierno tilda de «esencial» y que se debe hacer desde un punto de vista «lógico» y sin perder la competitividad. Por ello, Ángel Montañés detalló con orgullo que pese a contar con apoyo externo «hemos visto que la ingeniería, las obras y todo lo que tiene que ver con la logística ha sido 100% canario».  

La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, no perdió detalle de la primera visita a las instalaciones. «Hoy es un día muy importante», comenzó la alto cargo en su intervención en la que describió como «pasos de gigantes» los avances que se han logrado en el Parque. Sus palabras fueron de agradecimiento «tanto al director del Teleférico, Ignacio Sabaté, como al consorcio, formado por personal canario e internacional, que hizo posible el funcionamiento del primer sistema autónomo que emplea energía solar. El sistema es «único en el mundo» y se presenta como un servicio para la ciudadanía y para un espacio protegido. En definitiva Dávila apuntó esta fecha como un día «importantísimo para el Teide, para Tenerife y para Canarias».

La presidenta del Cabildo en la central de gestión de energía renovable.

La presidenta del Cabildo en la central de gestión de energía renovable. / Arturo Jiménez

La visita a las instalaciones comenzó por la central de gestión de energía renovable. Ahí el director técnico, Luis Pintor, señaló un armario negro como una de las piezas fundamentales. Tras unas puertas metálicas se encuentra el gestor energético, que tomando todas las decisiones de carga y descarga de las baterías. En otras palabras, se encarga de monitorizar toda la red.

En ese espacio se conservan también las 77 baterías que aportan un total de 1.036 kWh. «El material del que están hechas recibe el nombre de titanato de litio», explicó el técnico. El caso es que son baterías que permiten cargas y descargas rápidas, pero que acumulan la energía como las baterías convencionales. De este modo se adaptan a la demanda irregular que se produce en cada viaje.

Casi 100 años de historia

El proyecto de construcción inicial de Teleférico fue redactado por el Ingeniero de Caminos Canales y Puertos Don José Ochoa Benjumea en 1930. Aunque estuvo mucho antes en la mente de Francis Godwin, cuando imaginó en su obra literaria El hombre en la Luna de 1638 a un personaje ascendiendo por el imponente volcán del Teide. Sin embargo lo haría desde la imaginación y montado sobre un ganso. En aquel momento era solo un relato que en 1960 tomaría forma cuando se redactó la memoria y proyecto definitivo para su construcción. 

El proyecto definitivo fue redactado por el Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos don Miguel Pintor Domingo y el Ingeniero Industrial Don Francisco Trujillo Armas. Su inauguración se realizó el 18 de julio de 1971 y sufrió renovaciones en 1999 y 2007: se sustituyeron las cabinas existentes por unas nuevas de diseño más aerodinámico y moderno. También se renovó toda la maquinaria y la central eléctrica. Precisamente esta última es una pieza clave del Teleférico que este martes se vio alterado por completo para revolucionar el mundo de la tecnología. El Teide viste, por primera vez en el mundo, un sistema 100% renovable.

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