La calidad del agua de Playa Jardín sufre un «llamativo» deterioro desde 2016
Salud Pública avisó del aumento progresivo de vertidos fecales en un informe de febrero de 2022
Los picos desproporcionados de este verano forzaron su cierre hace 58 días

El Día

El cierre hace 58 días de la principal zona de baño de Puerto de la Cruz, Playa Jardín, se veía venir. El aumento desproporcionado de la presencia de bacterias que contienen las aguas fecales, alertado por el departamento de Salud Pública del Gobierno de Canarias en un informe fechado el pasado 26 de junio, que llevó 8 días después al Ayuntamiento de Puerto de la Cruz a decretar la prohibición de bañarse en Playa Jardín, no fue un episodio puntual y repentino. Un informe anterior de Salud Pública, fechado el 25 de febrero de 2022, ya alertaba de que la calidad de las aguas de las tres calas de arena negra que conforman el complejo de Playa Jardín sufrían un «llamativo» deterioro desde el año 2016, que se agravó de forma extraordinaria a partir de 2021.
Entre los años 2011 y 2015, explica el mencionado análisis de Salud Pública, las muestras recogidas en dos puntos, las calas del Charcón y Playa Grande en Playa Jardín, apenas contenían restos de aguas residuales salvo episodios esporádicos y sin importancia. Pero a partir de 2016 comienza un «progresivo» incremento de los niveles de escherichia coli y enterocos, las principales bacterias que se encuentran en los vertidos fecales y que producen enfermedades. De hecho, de las 449 muestras analizadas en esos dos puntos entre 2011 y 2021, 22 dan «valores compatibles con la contaminación de aguas negras». Todos los casos son posteriores a 2016, advierte el estudio.
La situación se vuelve preocupante en el año 2021, según el análisis de Salud Pública de febrero de 2022. En Playa Grande, los niveles de contaminación «se multiplicaron por hasta 13,6 veces en el caso de escherichia coli, con un incremento porcentual de más de un 1.000%», con valores que evidenciaban la degradación significativa de la calidad de las aguas en esa cala de Playa Jardín. En la otra cala, la situación era similar. De tal manera que aquel documento oficial, firmado por el director general de entonces de Salud Pública, José Juan Alemán, concluye que «el agua de baño de Playa Jardín ha sufrido un llamativo descenso de la calidad». Eso sí, los niveles no fueron suficientes para que el departamento del Gobierno de Canarias aconsejase el cierre al baño de esta parte de la costa portuense.
Grado de ocupación «alto»
El Complejo Playa Jardín, que cuenta con tres calas, está ubicado en un entorno urbanizado. Mide 750 metros y presenta «un grado de ocupación alto», tal y como describe la guía de playas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. No es la única zona de baño urbana de este municipio del norte de Tenerife que ha sufrido episodios de contaminación por aguas residuales. El informe de 2022 de Salud Pública también lanza una advertencia sobre San Telmo, una pequeña playa de unos 20 metros de longitud, también ubicada en zona urbana –más céntrica que Playa Jardín– y con un grado de ocupación «medio» según la comentada guía: «La calidad del agua de baño en Playa San Telmo y Playa Jardín ha empeorado paulatinamente desde 2016 hasta 2021, tal y como se refleja en la evolución ascendente de los indicadores de contaminación fecal». De las 217 muestras analizadas en San Telmo, «en 10 se detectaron valores de los parámetros analizados compatibles con una contaminación microbiológica».

Primera página del informe de Salud Pública del Gobierno de Canarias que alertó en febrero de 2022 de la pérdida progresiva de calidad de las aguas de Playa Jardín desde 2016. / E. D.
Todas estas muestras de San Telmo con niveles de aguas fecales fueron tomadas entre 2018 y 2021, «y 6 de ellas en el último año», revela Salud Pública. En informes posteriores, es decir, entre 2022 y 2024, estos valores no se han incrementado de forma significativa, a diferencia de lo que ha ocurrido en Playa Jardín, por lo que hasta ahora no ha sido necesario prohibir el baño en San Telmo, justo debajo del paseo del mismo nombre, la senda más transitada con diferencia de la ciudad turística. La única de las tres playas de Puerto de la Cruz a las que hace seguimiento Salud Pública que mantiene una calidad excelente de sus aguas es Martiánez. El problema es que en este punto pocos se atreven a lanzarse al mar por la fuerza del oleaje y las corrientes.
Los vertidos de aguas residuales empezaron a ser preocupantes desde el año 2021
Toda esta documentación está siendo analizada por la Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife. La unidad de Medio Ambiente y Urbanismo del ministerio público ha abierto una investigación, tal y como informó este periódico el pasado lunes, para determinar si hay delito en el origen, aún por determinar, de la concentración desproporcionada de microorganismos que se encuentran en las aguas negras y que provocan enfermedades en toda esta parte de la costa portuense, incluyendo además de Playa Jardín el barrio de Punta Brava. La fiscal de esta unidad Francisca Sánchez abrió las diligencias previas después de que el pasado 23 de julio recibiera una denuncia sobre los vertidos de la Asociación Empresarial Canaria de Consultores Medioambientales.

La primera página del informe del pasado 26 de junio que pidió el cierre de Playa Jardín, decretado 8 días después. / E. D.
El informe de Salud Pública que desata los acontecimientos llega el pasado 26 de junio. «El estudio de las series de 16 resultados en los que se incluyen las muestras tomadas a lo largo de 2024 detecta una calidad de agua de baño insuficiente ininterrumpidamente desde enero hasta la actualidad» en Playa Grande y el Charcón, las dos calas a las que se hace seguimiento de Playa Jardín. «La exposición de la población a altos niveles de contaminación fecal aumenta el riesgo de padecer enfermedades transmitidas por las aguas de baño», detalla el documento, para concluir: «A la vista de lo anterior, la Dirección General de Salud Pública recomienda abstenerse del baño en el complejo de Playa Jardín, en el municipio de Puerto de la Cruz, por razones de protección de los bañistas, al detectarse una calidad deficiente de las aguas de baño». El Ayuntamiento decreta el cierre el 3 de julio. Desde entonces, nadie se puede echar un chapuzón allí.
Sin esperanzas
No hay expectativas de una solución inminente. Al menos los vecinos de Punta Brava, el núcleo que se encuentra justo al lado de Playa Jardín, no tienen esperanzas de que sea pronto. Ya se han organizado en una asociación, que han denominado Punta Brava Stop Vertidos al Mar. Aclaran que no es solo un problema de seguridad sanitaria. El cierre de la zona de baño más visitada de Puerto de la Cruz está provocando graves consecuencias a los empresarios con negocios en la zona ante un hecho que se ha producido en pleno verano. Calculan que las pérdidas superan en algunos comercios y negocios de restauración el 60% de los ingresos mensuales.
También se han detectado aguas fecales en San Telmo pero en niveles más bajos que Playa Jardín
A la izquierda aparece la primera página del informe de Salud Pública del Gobierno de Canarias que alertó en febrero de 2022 de la pérdida progresiva de calidad de las aguas de Playa Jardín desde 2016. A la derecha, la primera página del informe del pasado 26 de junio que pidió el cierre de Playa Jardín, decretado 8 días después.
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