Lo que los ojos no ven
La historia de uno de los edificios más prestigiosos de La Laguna: el Palacio de Nava, Bien de Interés Cultural
Es un BIC, con la categoría de Monumento, desde el 6 de septiembre de 2000

Fachada principal del Palacio de Nava, en el casco histórico de La Laguna. | | MARI CRUZ DEL CASTILLO REMIRO
Domingo Medina
El primero de los Grimón que llegó a Tenerife, junto a su familia, se llamó Jorge Grimón. Nació en 1455 en la ciudad de Namur (en Borgoña, hoy Bélgica) y falleció en La Laguna en 1545, en una de sus viviendas muy próxima al convento de San Agustín, donde su hijo Jorge Grimón era prior de dicho monasterio. El motivo de la llegada a nuestra Isla, como soldado profesional, fue el conocimiento que tenía Alonso Fernández de Lugo del oficio que desempeñaba Grimón como espingardero (soldado en posesión de un arma de fuego). Reclamado por el conquistador y dadas las dificultades que presentaba la batalla con los guanches en la zona de Abona y en los altos de Icode, su actuación fue decisiva, aportando a la Conquista, además, una nave, 50 hombres de armas, pólvora y mosquete.
El Adelantado dio en repartimiento a Jorge Grimón, entre otras tierras, un solar en la calle del Agua, muy próximo a su residencia. Según la tradición la primera vivienda que fabricó Jorge Grimón se hallaba en el mismo lugar donde hoy se encuentra el Palacio de Nava. La calle del Agua, una de las más antiguas de la Ciudad, empezaba en las dos viviendas de Alonso Fernández de Lugo (hoy convento de Santa Catalina) y terminaba en el monasterio de San Miguel de las Victorias. Por acuerdo del Cabildo, en un principio esta calle se llamó La Principal. Antes de denominarse con el nombre actual, Nava y Grimón, en referencia al VI marqués de Villanueva del Prado, don Alonso de Nava y Grimón, se le llamaba Calle Real y del Agua, «pues por la misma se trae el agua desde la Sierra del Obispo, hasta la pila de la Plaza de San Miguel de los Ángeles, para abastecer del preciado líquido a los vecinos de la Villa de Abajo», según la historiadora Manuela Marrero.
La nobleza de la época
Esta calle fue la preferida para construir sus viviendas la nobleza y comerciantes de la sociedad lagunera, dada la proximidad de la Plaza Mayor, de las casas del Adelantado y sede del Cabildo. Una vez delimitada la plaza, esta vía empieza en la esquina del antiguo Callejón de la Caza (hoy, Deán Palahí) y termina en la Plaza del Cristo. El primer edificio que nos encontramos es el Palacio de Nava, un ejemplo de la arquitectura canaria que conjuga estilos barrocos, neoclásicos y manieristas. Esta mezcla es fruto de los distintos momentos constructivos que experimentó durante dos siglos, entre reformas y ampliaciones.
Primera formación del apellido
Claudio Grimón fue una de las personas más opulentas de Tenerife de la época, según el profesor José Miguel Rodríguez Yanes, que pone como ejemplo de dote importante la de María de Vergara y Grimón al contraer matrimonio en 1630, con el gobernador Diego de Alvarado Bracamonte. Claudio Grimón aportó a la dote mil ducados, como tío de la contrayente. A la muerte de Claudio y a falta de otros herederos varones, su hermana Antonia Grimón, se casó en el año 1600 con Alonso Vázquez de Nava, formándose a partir de entonces el apellido Nava y Grimón.
La edificación más antigua del palacio es del siglo XVI. Fue mandada a construir por el regidor Tomás Grimón y Vergara. La actual fachada de piedra se debe a la reforma efectuada en 1776 por Tomás de Nava y Grimón y Porlier V marqués de Villanueva del Prado, recubriéndola totalmente de piedra tal como se puede ver hoy.
El edificio tiene dos frentes: uno, el principal, que da a la calle del Agua y el otro, a la calle Deán Palahí. Posee dos patios interiores y una huerta. El palacio es de dos plantas. En la baja se encuentra la puerta de entrada adintelada y con el escudo de los Grimón tallado en piedra sobre el friso, flanqueada por columnas pareadas. En la siguiente planta destacan los balcones de rejería, con la base de piedra. La parte alta de la fachada es enteramente de estilo barroco y recuerda a los áticos con que se remataban los retablos. En el centro figura el escudo de los marqueses de Villanueva del Prado.
Losa chasnera
En el interior del palacio destaca el patio principal, al que se accede a través de un zaguán y una verga de hierro. En el corredor de la parte baja abierto y con pavimento de losa chasnera, también destacan las columnas que soportan la galería. Tiene una hermosa escalera de mármol de Carrara abalaustrada, con tres tramos y dos descansillos, que conduce a la parte alta.
El Palacio de Nava es Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento, desde el 6 de septiembre de 2000. Propiedad del Gobierno de Canarias, lamentablemente se encuentra fuera de uso y su estructura y dependencias requieren una actuación integral para conservar uno de los edificios considerado más importantes de Canarias. Recientemente el Gobierno de Canarias adjudicó la restauración parcial de la primera y segunda crujía del Palacio con un presupuesto de 1.024.685 euros. Las obras deben finalizar en marzo del próximo año.
Tertulia de Nava
En este edificio, siendo su titular Tomás de Nava y Grimón y Porlier, se constituyó el círculo de intelectuales ilustrados más importantes de la época, conocido como la Tertulia de Nava, donde se reunían los principales escritores, poetas e historiadores de la época, como el sacerdote e historiador Viera y Clavijo, el ingeniero Agustín de Betancourt y Molina, Lope Antonio de la Guerra y Peña, y Fernando de Molina y Quesada, entre otros.
También se celebraban fiestas en determinados momentos del año, como los bailes de carnaval, representaciones de comedias, presentaciones de moda, principalmente procedente de París; en concreto en los salones del palacio se celebró el miércoles 23 del mes de marzo de 1803, un desfile tal y como lo cuenta Juan Primo de la Guerra en su Diario: «Son cuatro vestidos, algunos abanicos, guantes, plumas y adornos para la cabeza y porción de cintas de diversos anchos y colores. Los trajes han venido hechos, y en todo se advierte un exquisito gusto…».
La familia del marqués
En la festividad de Corpus, de 1783, fue nombrado responsable de las Andas Alonso de Nava y Grimón, celebrándose en el palacio una fiesta donde «subió desde Santa Cruz la familia del comandante general, marqués de Valhermoso, con muchos acompañados, se bailaron minuets, contra danzas… Hubo espléndido convite y cena y a las doce de la noche se volvieron a Santa Cruz…».
Desde 1999 la última familia propietaria del Palacio de Nava, Ascanio y Montemayor y Tabares de Nava, donó a la Comunidad Autónoma de Canarias los antiguos carruajes que se utilizaron a lo largo de los años por la familia Nava y Grimón. Se trata de una Berlina francesa tipo carroza del siglo XVIII y un Landau inglés del siglo XIX. Estos vehículos, después de una magnífica restauración conservando lo original, fueron cedidos y se encuentran desde el año 2009, en el Museo de Historia y Antropología de Tenerife, en el Palacio de Lercaro, en la calle de San Agustín de La Laguna.
- Muere un agente de la Guardia Civil de 63 años durante el operativo de evacuación del crucero con hantavirus en Tenerife
- Un ferry de Naviera Armas con destino Tenerife no llega a puerto debido a una avería y deja en tierra a los pasajeros dos horas y media
- La Aemet prevé lluvias débiles por la tarde, nubes y bajadas de temperaturas este miércoles en Tenerife
- Última hora del brote de Hantavirus en el crucero MV Hondius, en directo: cuándo llega a Tenerife y nuevos casos de contagio
- La fruta del dragón se expande en Tenerife: un superalimento que ahorra agua en la agricultura
- Así será la visita del papa León XIV a Tenerife: horarios, recorrido en papamóvil y misa en Santa Cruz de Tenerife
- El guachinche de este municipio de Tenerife rodeado de naturaleza que conquista por sus carnes a la brasa y especialidades de la casa: solo abres fines de semana
- El Ayuntamiento de Icod de los Vinos urbaniza una parcela de 1.800 metros cuadrados para destinarla a la construcción de 17 viviendas públicas