Aparece la gata que se perdió hace dos meses en el aeropuerto Tenerife Norte

Ahora sus propietarios necesitan que el animal viaje a Madrid en dos semanas

Aparece la gata que se perdió hace dos meses en el aeropuerto Tenerife Norte

Aparece la gata que se perdió hace dos meses en el aeropuerto Tenerife Norte / @Rrbienert

A. R.

Naia, la gata que había desaparecido hace dos meses en el aeropuerto Tenerife Norte - Ciudad de La Laguna ha aparecido al fin. Se la vio por última vez cuando se encontraba bajo la custodia de trabajadores de Iberia Express y que debían subirla a un avión con destino a Madrid, aeronave en la que se encontraban sus dueños, Rocío y Álvaro Bienert. Los hermanos habían entregado a la gata junto a otro gatito, Gofio, cada uno en su propio transportín, sin embargo Naia desapareció cuando los hermanos ya se encontraban en el interior del avión.

Dos meses después, les han comunicado que la gata ha sido encontrada y ahora los hermanos Bienert quieren que viaje a Madrid dentro de dos semanas, pero la compañía Iberia no se ha puesto en contacto con ellos todavía. Y es que la historia de cómo se perdió Naia es un poco extraña, tal y como contaron Rocío y Álvaro en su momento al periódico El Día.

El día en el que Naia desapareció era Domingo de Resurrección. El aeropuerto estaba a rebozar de viajeros que regresaban después de las vacaciones de Semana Santa. Sin embargo, en el caso de Álvaro Bienert se trataba de una mudanza en toda regla, pues regresaba a Madrid después de haber trabajado como médico durante una temporada en la ista de Tenerife.

En este viaje, Álvaro iba junto a su hermana Rocío y sus dos gatos, Naia y Gofio (adoptado en Canarias), cada uno de ellos con su propio transportín. Había pagado 145 euros por el billete de cada una de sus mascotas, según el protocolo para viajar con animales en bodega.

Tras realizar todo el papeleo, se acude, siempre acompañado por un empleado de la aerolínea, a pasar el control de seguridad. En el aeropuerto Tenerife Norte, este punto de control está en la zona de entrada de los empleados de las instalaciones, cerca del aparcamiento. Allí se realizaron los chequeos de seguridad con el animal. Una vez completado este proceso, ambos animales quedaron bajo custodia de la aerolínea para ser transportados a la bodega del avión, donde deberán permanecer hasta la llegada al aeropuerto de destino. Sin embargo, esto no se cumplió en el vuelo IB3759 del pasado domingo, según relataron los hermanos.

Cuando Rocío y Álvaro ya estaban dentro del avión y listos para despegar, un auxiliar de vuelo les dio una noticia inesperada: "El transportín de la gata no está homologado y por tanto no puede viajar". Los hermanos se quedaron sorprendidos, ya que horas antes, al presentar la documentación de los animales en los puestos de facturación, etiquetar el transportín y pasar el control de seguridad, nadie les mencionó este inconveniente. No obstante, ante esta situación, Rocío y Álvaro propusieron llevar a la gata en la cabina con ellos o que compartiese transportín con Gofio.

"La gata se ha escapado"

Sin embargo, ambas propuestas fueron rechazadas por el personal del avión. El capitán del vuelo se acercó a la zona donde estaban Rocío y Álvaro para informarles que no podían compartir el transportín porque el vuelo "duraba más de dos horas" y esto, según el protocolo, está prohibido. Pero aquí no acababan las malas noticias, poco después les comunicaron que "la gata ha abierto el transportín y se ha escapado al patio".

El patio es el área donde se almacenan las maletas en tránsito después de pasar la zona de facturación. El problema es que esta zona tiene acceso a la pista de despegue y aterrizaje, lo que significa que la gata pudo haber salido a esa área. "Nos dijeron que la habían visto cerca de la torre de control", contó en su día Rocío Bienert este periódico.

Con casco y chaleco, Rocío recorrió varias zonas del aeropuerto llamando a la gata, "que maúlla cuando nos escucha a mi hermano o a mí", pero no tuvo éxito. Finalmente, ambos hermanos viajaron a Madrid con solo uno de los gatos.

Por su parte, la aerolínea aseguró que "están haciendo todo lo posible por recuperar" a la gata. Según portavoces de Iberia Express, "la desaparición de Naia se detectó cuando iba a ser trasladada al avión, por lo que antes de despegar se pidió a uno de los clientes que permaneciera en Tenerife para colaborar en las tareas de búsqueda".

Para la búsqueda, se solicitó también la colaboración de la protectora SOS FELINA, especializada en gatos, y se avisó a todos los trabajadores del aeropuerto para que estuvieran atentos por si aparecía. De hecho, pocos días después de su desaparición se encontró otra gata, pero no era Naia.

En Iberia Express aseguraron que buscarían a la gata "el tiempo que sea necesario" y finalmente Naia ha aparecido.