El Departamento de Genómica, la joya de la corona en la investigación

El trabajo sobre la secuencia del ADN en relación con la covid-19 dio prestigio internacional al equipo que forman siete personas

El Departamento de Genómica, la joya de la corona en la investigación

El Departamento de Genómica, la joya de la corona en la investigación / Tony Cuadrado

El área de Genómica del ITER comenzó su andadura en septiembre de 2016 como una apuesta del Cabildo de Tenerife para la promoción y el desarrollo de proyectos de investigación relacionados con la Medicina Personalizada de Precisión en Canarias. Su labor, con gran repercusión internacional, sobre la secuencia del ADN individualizado durante la pandemia de la covid-19 consolidó la posición del departamento, en el que trabajan siete personas, como la joya de la corona de la investigación del Instituto.

La actividad del área permite desarrollar uno de los objetos sociales de ITER: la creación de infraestructuras, la formación y capacitación de personal científico y técnico y la explotación como actividad industrial y mercantil de los recursos de la empresa en el ámbito de la Biotecnología. Para ello, el área de Genómica cuenta con un laboratorio de Biología Molecular, equipado con secuenciadores de ADN de nueva generación y la instrumentación auxiliar necesaria para la preparación de librerías de ácidos nucleicos. Es posible la secuenciación masiva de ácidos nucleicos empleando diversas metodologías.

El equipo humano está formado por personal científico y técnico especialista en Ciencias de la Vida, Biomedicina, Ciencias de la Computación e Ingeniería Informática, entre otras. La red de colaboradores incluye instituciones académicas y hospitalarias, así como entidades científicas nacionales e internacionales.

Begoña Ortiz, consejera delegada del ITER, valora: «La genómica se basa en la secuenciación del ADN que nos identifica a cada persona de forma unívoca. Analizan al individuo pero también a otros y a sus antepasados». Añade que «eso nos permite definir características, incluso, sobre qué enfermedades pueden tener dentro de unos años»

El investigador José Lorenzo, coordinador del área, explica con un gran dominio de la didáctica que, además del personal habituales cada cierto tiempo «tenemos visitantes que pasan un periodo de inmersión con nosotros de distinto carácter porque demandan servicios de secuenciación y formación en ese tipo de tecnologías». Con becas o contratos doctorales. Lorenzo valora que «la ciencia sigue siendo precaria en este país». Sin embargo, estos jóvenes, característica que destaca, pueden considerarse privilegiados. Por el espacio, sin excesos, por el equipamiento y por las condiciones laborales.

Tienen mucha conexión con los centros sanitarios de la Isla sobre todo con el Hospital Nuestra Señora de Candelaria. Médicos o farmacéuticos se forman aquí. El área forma un grupo de I+D, Innovación y Desarrollo, que también se ocupa de la parte de difusión y divulgación de los resultados obtenidos. Una apuesta del Cabildo de Tenerife por trabajar en medicina de precisión, personalizada, desde Canarias y para Canaria. El trabajo del departamento está centrado en el estudio de la variación genética que es responsable o causante de la enfermedad, Y es que el 70% de las enfermedades que padecen los humanos tienen una causa genética.

Lorenzo explica que «las herramientas que utilizamos se llaman secuenciadores masivos que nos permiten comprobar en altísima resolución y con una gran robustez estadística todas las posiciones de tus genomas». Añade: «Podemos conocer las letras que conforman tus genomas. Son las instrucciones que sirven para construir nuevos seres. Toda esa información está codificada en el ADN». Resume: «Con los recursos que nos hemos dotado los últimos siete años somos capaces de obtener un mapa con una altísima resolución de las secuencias genéticas de cualquier especie, no solamente de humanos, aunque estamos enfocados en ellos». Ahonda en que «hemos estado secuenciando el famoso virus SARS-CoV-2 (el covid) con especial dedicación a las PCR. Sabemos que es SARS-CoV-2, pero luego están las variantes; alfa, beta, gamma...»,

José Lorenzo valora: «Hemos recibido siempre el respaldo de las tres corporaciones insulares que han pasado desde 2026. Bastaron diez minutos para que entendieran la necesidad de apostar por esta tecnología y por este grupo como demostró el apoyo unánime del pleno en junio del 2022».

Recuerda que «en el año 2020, cuando todo el mundo estaba abriendo los regalos de Reyes, conocimos la primera secuencia del virus y vimos que era de tipo SARS. Enseguida se pusieron las alertas en marcha y nuestro papel como decía fue bastante relevante aunque muy callado porque cuando se trabaja en salud humana hay que guardar todas las reservas».

Incluso, explica, «algunos de nosotros en vez de ser confinados en casa, trabajamos día y noche echando una mano a los compañeros en el hospital para hacer las PCR. Ayudamos a optimizar y dar rapidez a los métodos para obtenerlas y poder atender en el momento crítico de la pandemia. Estaban entrando miles de personas en las urgencias y era necesario acelerar el proceso diagnóstico».

Todavía hoy se mantiene la lucha contra la covid-19, aunque, subraya, «hemos pasado de atender a la emergencia y ayudar a la caracterización del virus para las vacunas a centrarnos más en los pacientes y en las secuelas tras la enfermedad. Intentamos dilucidar las causas por las que algunos pacientes padecen un covid más grave o que tengan patologías parecidas a las fibrosis pulmonares. En este ámbito somos un grupo potente y puntero. Colaboramos con otros americanos y británicos que tienen mucha experiencia en temas de fibrosis hormonal».