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Medio natural | Proyecto consolidado

Veinte años de custodia del territorio

La Oficina de Participación y Voluntariado Ambiental del Cabildo de Tenerife, única en Canarias, cumple dos décadas de concienciación en el cuidado y el respeto al entorno

Actuación, con el asesoramiento de la Oficina del Voluntariado, en un entorno semiurbano de la Isla.

Actuación, con el asesoramiento de la Oficina del Voluntariado, en un entorno semiurbano de la Isla. / El Día

Santa Cruz de Tenerife

La Oficina de Voluntariado Ambiental de Tenerife se crea en 2004 por el Cabildo con la gestión de la empresa dependiente Ideco. El objetivo del organismo, que se refuerza con más recursos humanos, se centra en orientar y estimular a entidades sin ánimo de lucro, organismos públicos y colectivos privados a organizar actividades de conservación, restauración y divulgación del patrimonio cultural y natural de la Isla

Veinte años no son nada, según la letra del tango, pero pueden dar para mucho. Este es el caso de la Oficina de la Participación y Voluntariado Ambiental del Cabildo de Tenerife, única en Canarias, que ha pasado en dos décadas de las acciones puntuales y aisladas del principio, en 2004, a las 400 planificadas para 2024 con el mismo objetivo: concienciar a la ciudadanía sobre el cuidado del territorio. En abril programa 41 actividades, más de los 30 días que tiene el mes que viene. La Corporación insular potencia la entidad, gestionada por la empresa pública Ideco, con más trabajadores que sumar a los tres técnicos actuales y la cesión de una furgoneta eléctrica. Con la coordinadora, Yayi Martín Díaz, que lleva 18 años en el organismo, y con el director insular de Medio Natural, Pedro Millán, que lo fundó, dialogó EL DÍA.

Participación y voluntariado. Son las dos premisas de las acciones en comunidad que la Oficina desarrolla. Entre otras, la limpieza de playas y fondos marinos, la erradicación de la flora exótica invasora, léase rabo de gato y otras; las charlas y talleres en centros educativos o la recogida de residuos. Millán recuerda sus orígenes como técnico en esta especie de cierre de círculo particular y al consejero que impulsó la iniciativa, Wladimiro Rodríguez Brito.

Yayi Martín explica: «Apoyamos y asesoramos a las asociaciones y colectivos o a personas con interés a título individual porque el protagonista es el voluntariado. Nos ocupamos de la logística y el trabajo burocrático». Por toda la Isla. En toda la charla subyace la filosofía de eludir cualquier protagonismo. La intención es canalizar propuestas y dotarlas de unos mínimos organizativos y de seguridad para intermediar, por ejemplo, con los gestores de los espacios naturales protegidos. La coordinación es la clave. También organizan sus propias actividades, pero son las menos.

De una iniciativa puntual a campañas, apadrinamientos y la continuidad de lo llevad a cabo en una zona concreta durante un dos años. Si quedarse en la mera limpieza de la playa o el sendero. Un trabajo desde distintas metodologías en la custodia del territorio público y también privado. No solo es una cuestión medioambiental, puede ser geográfica, geológica, cultural o etnográfica porque también se ocupan de la recuperación de saberes. Una puesta en valor del espacio custodiado y una puerta de entrada que la ciudadanía los conozca y se implique en su protección sin pensar que es labor de la administración cuando es un patrimonio suyo también.

Actividad desarrollada bajo el paraguas de la Oficina Insular del Voluntariado Ambiental en un malpaís del Sur de Tenerife . | | E.D.

Actividad desarrollada bajo el paraguas de la Oficina Insular del Voluntariado Ambiental en un malpaís del Sur de Tenerife . | | E.D. / José Domingo Méndez

Con el tiempo se crea una red, un tejido social vinculado al medio ambiente pero abierto a cualquier tipo de asociación como las vecinales; lo importante es la actividad que quieran protagonizar. Grupos organizados llevan tiempo en la acción directa, desde los montañeros a los scouts, pero «cabe todo el mundo, mayores jubilados o jóvenes». Yayi valora la palabra conectar. A las asociaciones, a la comunidad, al centro escolar, a los ayuntamientos... Eslabones de la misma cadena.

«Hacer algo»

La coordinadora de la Oficina tiene claro que «debemos hacer algo y no quedarnos en que nada va a cambiar; por lo menos estamos intentándolo». Reflexiona: «Es maravilloso cuando alguien colabora y todavía me sorprende la fuerza de los voluntarios, cómo se vinculan al espacio y lo quieren proteger». Millán señala que ahora es necesario crear un marco normativo que permita la acción voluntaria y dé seguridad jurídica a las entidades. Señala que el Gobierno de Canarias elabora en este momento el proyecto de la nueva Ley de Voluntariado

La consejera insular de Medio Natural, Blanca Pérez, valora: «Cada día es más importante implicar a la sociedad en el cuidado del territorio en el que vivimos y la Oficina juega un papel fundamental». Considera que «muchas personas quieren aportar su granito de arena en la conservación del medio natural y disponen de la herramienta adecuada para canalizarlo». Adelanta Pérez que «vamos a reforzar la línea de trabajo con las entidades del voluntariado ambiental en actividades de limpieza de espacios naturales, playas y fondos marinos dentro de las competencias que tenemos». Será, añade, «a través de un programa que implique a los colectivos de la Isla con dos hitos esenciales durante este año como son la celebración del vigésimo aniversario de la Oficina y el Día de los Océanos, que se conmemora el próximo 8 de junio».

Otra clave es concienciar a propios y extraños (residentes y foráneos) de cuidar los espacios naturales y pasar por ellos sin dejar huella, Martín y Millán entienden que «ha habido mejoría y lo demuestran las limpiezas de fondos marinos. Antes nos encontrábamos de todo y ahora están muy bien, en general». Una Oficina con el bagaje de veinte años de custodia del territorio (frágil) de la Isla.

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