El Cabildo de Tenerife aprobó de manera definitiva sus presupuestos para 2023 con los 17 votos favorables del equipo de gobierno (PSOE-Ciudadanos) y del Partido Popular, que mantuvo el apoyo escenificado en la aprobación inicial del pasado 16 de diciembre. Votaron en contra los 11 consejeros de Coalición Canaria y se abstuvieron los tres de Sí Podemos Canarias. En paralelo fue rechazada la alegación presentada por Nueva Canarias (NC) por «desequilibrios en el reparto», sobre todo con Santa Cruz, la capital.

Carlos Alonso, portavoz nacionalista, expuso su rechazo a las cuentas insulares porque «incumplen las obligaciones con Santa Cruz». Señaló que «el informe de Deportes confirma el incumplimiento en la reforma del Centro Insular de Deportes Marinos (Cidemat), cerrado desde 2020».

Alonso detalló en su exposición ese hipotético incumplimiento en el Marco Estratégico de Desarrollo Insular (MEDI) con los ayuntamientos y en el convenio para la reforma del Centro de Deportes Marinos de Tenerife (Cidemat). En especial, de las derivadas de la adhesión del Ayuntamiento de Santa Cruz a los programas.

Estos fueron los dos argumentos de la reclamación presentada por Gregorio Negrín, número 2 en la lista de Nueva Canarias al Ayuntamiento de Santa Cruz para las elecciones del 28 de mayo.

Coalición Canaria votó en contra de rechazar la alegación. Alonso incidió en el acuerdo de Consejo de Gobierno de 4 de mayo de 2016 que ratificó posteriormente el pleno. Valoró el presupuesto del PSOE de 2023 como «sectario». Lo cuantificó: «A Santa Cruz, al que le dan cuatro veces menos que a La Laguna o lo mismo que a Fasnia (alrededor de cinco millones de euros) ,y en estas condiciones no podemos apoyarlo».

También el Cidemat

El portavoz de CC señaló que «el Cabildo también ha incumplido el convenio para la reforma del Cidemat». Aludió a un informe del área de Deportes. El documento ratifica que «las obras no comenzarán hasta 2024 cuando el acuerdo firmado en 2019 establece que deben simultanearse con las de la playa de Valleseco que se desarrollan en la actualidad». «El Cabildo –añadió– tiene que aportar 1,6 millones de euros para ejecutar el proyecto. La instalación debía estar puesta al uso público en paralelo a la finalización de las obras. Eso no se va a cumplir, un perjuicio para Santa Cruz». Alonso llevó el peso de la sesión extraordinaria, cuya urgencia fue refrendada previamente por unanimidad.

El portavoz socialista, Javier Rodríguez Medina, defendió la posición del equipo de gobierno. Centró su discurso en la idea de que «los municipios pequeños también necesitan servicios e infraestructuras». Se dirigió así a Alonso: «Aunque no me mire a la cara le digo que «no nos va a amedrentar con el recurso constante a la justicia. Lo hace desde la moción de censura. Ha olvidado el interés general para instalarse en el tacticismo político».

La popular Zaida González apeló a la posición del Partido Popular desde que decidió apoyar el presupuesto el pasado diciembre: «Somos un partido de responsabilidad y altura política. No podíamos permitir que infinidad de colectivos dejaran de recibir sus subvenciones nominales».

María José Belda, exportavoz de Sí Podemos Canarias, explicó su abstención: «Quiero mantener la misma posición que en diciembre. No puedo desestimar la reclamación porque votaría a favor de algo que rechacé entonces». David Carballo, nuevo portavoz, también aclaró la posición de Sí Podemos con un argumento que, respecto a Belda, pareció venir de dos grupos distintos: «Nos oponemos al proyecto, pero no nos parece bien no hacerle caso al informe de la casa que considera que esta alegación no tiene lugar. Ya votamos en contra en la comisión». Sin embargo, al final él y su compañera Cristo González se abstuvieron

Cerró la sesión el presidente del Cabildo, Pedro Martín: «El reparto de recursos es el adecuado. A la capital han ido numerosos programas que no ha sabido aprovechar e incluso han devuelto dinero. El debate está acabado». Y el presupuesto aprobado por fin.