El concejal de Transición Ecológica y Gestión del Territorio de Adeje, Manuel Luis Méndez, ha replicado este lunes a su homólogo en el Gobierno de Canarias, José Antonio Valbuena, que es la administración autonómica, en todo caso, la que debería asumir eventuales indemnizaciones a la promotora de Cuna del Alma.

En declaraciones a Cope Canarias recogidas por Efe, Méndez ha defendido los actos administrativos emanados de la corporación local en cuanto a la tramitación de este proyecto en el Puertito de Adeje, que están "ajustados a derecho" y están "avalados por informes técnicos" de la casa y externos.

Y ha añadido que la administración que ha resuelto paralizar de forma cautelar el proyecto o la posible anulación de "trámites realizados", en alusión al Gobierno de Canarias, es la que tendría que "asumir la responsabilidad patrimonial. Ya hay varios precedentes en Canarias", ha rematado.

Manuel Luis Méndez ha considerado "totalmente desproporcionada" la paralización cautelar de las obras cuando la presencia de la viborina triste se limita a "un 2% o 3%" de la superficie, y ha opinado que el consejero Valbuena está actuando con un criterio técnico, pero también de oportunidad política ante el rechazo social suscitado por este proyecto.

El edil de Adeje ha indicado que entre ambas administraciones hay entablada "una discusión técnica", donde "la discrepancia" surge en torno a la obligatoriedad o no de un estudio de impacto ambiental estratégico en el proyecto de urbanización (la construcción de viales, que no de las villas y el hotel planteados), que es lo que está autorizado y se estaba ejecutando hasta la paralización cautelar de las obras.

En el Ayuntamiento consideran que no es necesario ese estudio de impacto toda vez que la modificación del planeamiento municipal que atañe al ámbito del Puertito de Adeje ya dispuso de esta herramienta, obligatoria en esa tramitación que avaló la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias (Cotmac) en 2018.

En aquel estudio de impacto, ha explicado el concejal, se recogen todas las especies protegidas y cómo actuar en el caso de que se produzca "alguna incidencia", como ha sucedido con la viborina triste.

Méndez ha discrepado de las afirmaciones del consejero de que esta especie no se puede trasplantar -"eso hay que analizarlo", ha dicho-, y, en todo caso, ha recalcado que la urbanización de Cuna del Alma incluye un tramo de una vía estructural, planeada desde 1980 en las normas subsidiarias de Adeje, y que la legislación abre la puerta a la "traslocación" de plantas en caso de actuaciones de interés público y prioritario.

También ha tildado de "un poco sorprendente" y ha expresado su "indignación" porque la promotora comunicara al Gobierno de Canarias la presencia de unos 50 ó 60 ejemplares de la viborina triste en los terrenos donde se está trabajando y pidiera aclaraciones sobre cómo proceder, pero pasaron dos meses sin respuesta.

Eso sí, ha continuado, cuando Salvar la Tejita denunció la presencia de esta especie protegida a los seis días se trasladaron biólogos del Gobierno para comprobar este extremo.

El concejal de Adeje también ha deslizado que los técnicos en los que se ha amparado el Gobierno de Canarias para paralizar de forma cautelar las obras son "los mismos", o por lo menos se mantienen "los fundamentales" que en 2018 avalaron en la Cotmac la modificación del planeamiento municipal.

Por último, ha anticipado que la licencia que en el futuro se le otorgará a la promotora para construir las villas y el hotel tampoco precisarían de estudio de impacto ambiental, ya que con la habilitación de viales el suelo pasa a tener categoría urbana.

Lo que habría que hacer, ha continuado, es un seguimiento, en base al estudio de impacto ya existente, por si se detectara alguna especie que no lo hubiera sido entonces.