Superado el paréntesis de los dos años de pandemia, las calles Isaac de Vega, San Francisco y El Calvario –en el casco urbano del municipio sureño–, con el entorno de la iglesia como punto de partida y el Parque Los Hinojeros como destino y centro del encuentro entre vecinos y visitantes, Granadilla de Abona recupera para la comarca la tradición de las celebraciones romeras en todo su esplendor.


Hay muchas ganas de recuperar el tiempo, de disfrutar de las tradiciones y de poner en valor la normalidad. El casco urbano de Granadilla de Abona reflejó ayer ese escenario. Según la organización (Ayuntamiento granadillero), en torno a 10.000 personas se dieron cita en sus calles principales en una jornada soleada para disfrutar de uno de los encuentros más relevantes de la comarca y el más popular de las fiestas patronales. «La Villa Histórica de

volvió a latir y a vestirse de romería en honor a San Antonio de Padua y a acoger con gran alegría, después de dos años sin celebrarse por la pandemia, una de las citas romeras más importantes y antiguas de Canarias».

Una romería con 44 años

Así lo contó ayer el gobierno municipal, el día en el que los granadilleros disfrutaron de la 44 edición de la romería. Comenzó pasadas las 13:30 horas, una vez concluida la liturgia cantada por la Parranda Chasnera. Lo hizo al ritmo de los danzarines herreños. Empezó esta gran cita con las tradiciones en el exterior de la Iglesia de San Antonio de Padua, frente a la cual fueron discurriendo las agrupaciones folclóricas y carrozas participantes, que realizaron las correspondientes ofrendas ante el patrón. Cáritas parroquial distribuye esas aportaciones entre las familias que lo precisan.

Una romería con 44 años

San Antonio de Padua estuvo acompañado por numeroso público en el entorno del templo religioso, así como por el alcalde, José Domingo Regalado; el primer teniente alcalde, Marcos González; la concejal de Cultura y Fiestas, Eudita Mendoza, y miembros de la Corporación municipal. Las agrupaciones y carrozas participantes «llenaron de tipismo y folclore» las principales vías del casco histórico: Isaac de Vega, San Francisco y El Calvario. Un trazado que concluyó con una gran verbena celebrada durante toda la tarde en el Parque Los Hinojeros, con las orquestas Sensación Gomera, Wamampy y Tropin y el grupo Una hora menos.

La concejala de Cultura, Eudita Mendoza, agradece la implicación de los grupos y las carrozas participantes «y del público que se acercó a disfrutar de una de las romerías más importantes de la comarca». Agradecimiento que extiende por «la decoración de fachadas, balcones y comercios que vistieron de fiesta y tradición nuestro pueblo». Mendoza resalta el trabajo de su departamento para la organización de estos festejos y anima a la población «a seguir siendo parte activa en el resto de actos previstos hasta el día 13, día del patrón».

La Feria de Artesanía fue el preámbulo de esta romería. Su XXXII edición contó con una veintena de puestos en la plaza de San Antonio de Padua, espacio de exposición y venta de trabajos de ganchillo, marroquinería, joyería creativa, calado canario, rosetas de Vilaflor, herrería, productos de cosmética sólida, alfarería tradicional, reciclaje, joyería en cobre, juguetes de madera y otras producciones típicas artesanales canarias como dulcería, miel, licores caseros, mojos, pasteles, además de pan, quesos y almogrote, entre otras cosas.