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Lope Afonso Hernández: Coordinador insular del Partido Popular

«Vuelvo tras un tiempo en barbecho; hay que resolver el caos en la gestión pública»

«Defendemos infraestructuras claves como Fonsalía, los trenes o un plan de movilidad», indica el coordinador insular del Partido Popular

Lope Afonso, en la redacción de EL DÍA. María Pisaca

Lope Afonso (Puerto de la Cruz, 1979) acaba de cumplir dos meses como coordinador del PP de Tenerife. Ha vuelto a la política activa tras dos años alejado por una supuesta prevaricación cuando era alcalde de su ciudad natal (2015-2019) de la que fue absuelto en 2021. Hace balance en dos palabras: «estimulante», por el recibimiento, e «ilusión» ante las elecciones de 2023. Valora que «sería grato volver al Cabildo».  

¿Qué balance hace de estos dos meses –fue elegido el pasado 9 de marzo– como coordinador insular del Partido Popular?

Se resume en una palabra: estimulante. Recibí una muy buena acogida. Un motivo de satisfacción y de motivación extra. Después de un tiempo en barbecho que el partido me tendiera la mano para una responsabilidad como esta ya era motivador, pero lo es aún más comprobar ese afecto, la gasolina para afrontar los retos del cargo y más a un año de las elecciones, cuando toca trabajar duro y tomar decisiones.

¿Qué sensaciones tiene de lo que palpa en sus visitas?

Ilusión es la palabra acorde a lo que he percibido en la militancia. Tiene que ver con un proceso de renovación interna, complicado pero ambicioso. Alberto Núñez Feijoó ha sido un revulsivo para nuestras bases. En apenas un mes le ha dado la vuelta al ánimo y a la percepción del partido para la sociedad. Respecto al tejido social, profesionales y empresas, hay otro elemento común: la preocupación. La coyuntura lo ha complicado todo más, pero a eso se suma la sensación de falta de seguridad y criterio, así como de caos en la gestión pública. Lo captamos y queremos resolverlo o al menos contribuir a mitigarlo con una forma de hacer política diferente.

¿Será el candidato del PP al Cabildo 2023? ¿Quiere serlo?

(Ríe). Fui el último candidato al Cabildo en 2019. No pude tener continuidad y sería una responsabilidad muy grata volver a desempeñar funciones allí. Pero me debo a mi formación, que tiene sus procedimientos y tiempos a cumplir. Por respeto a eso y al gran número de compañeros que podrían hacer muy bien esa tarea, toca esperar a más adelante.

¿Abierto a la posibilidad de pactar con otras formaciones?

He gobernado con pactos y he llegado a acuerdos para ello. La vida política la concibo más como un escenario para proyectar el entendimiento que la discrepancia. Mi intención es que el PP gane en todas las plazas posibles y la ilusión es hacerlo también en el Cabildo. Si no fuera así, estamos abiertos a acuerdos con cualquier formación que tenga coincidencia programática en los sustancial.

¿Incluso con VOX?

El Partido Popular con VOX tiene en común que buena parte de sus votantes lo fueron del PP. Durante mucho tiempo estuvieron cómodos en las siglas, en el viaje al centro, con mayorías de gobierno holgadas y la perspectiva de llegar desde la derecha liberal al centro más moderado. Esa filosofía mejoró mucho la calidad de vida de los españoles a través de políticas reformistas y de espectro amplio. Me gustaría que parte de ese electorado recordara que durante mucho tiempo se hizo esa política alejada de los extremos y sin necesidad de crispar constantemente la vida pública. En ese ámbito nos podemos encontrar. No pondré líneas rojas ni me gustan los cordones sanitarios. Centralidad y responsabilidad.

¿Hay sinceridad en la mano tendida al PSOE para gobernar en el Cabildo lo que resta de mandato con los grandes proyectos para la Isla como base?

La sinceridad es plena. Se trata de una propuesta consecuente pero no nueva. La hemos reiterado en el Debate sobre el estado de la Isla, pero el presidente [Pedro Martín] puede recordar nuestro talante desde el primer momento del mandato. Nuestra posición era y es estar al lado de los tinerfeños y de las grandes decisiones de Tenerife. No se trata de un juego floral ni lo hemos sacado de la chistera para crear una corriente de opinión. Estamos convencidos de que hay que tener una política de altura, sensata y responsable, para sacar adelante los grandes retos. Pero nos asalta la duda de si va a ser asumida por el grupo de gobierno. Transcurridos los días sin tener respuesta, se confirma que el presidente del Cabildo sigue más cómodo con los apoyos de Podemos. Es su responsabilidad, pero en determinados temas clave para el futuro de la Isla su capacidad de convicción con uno de sus socios ha fracasado estrepitosamente.

¿Qué piensa del pacto que gobierna el Cabildo?

Era una mezcla heterogénea y parecía difícil que diera frutos positivos. La política de Cs y el apoyo externo de Podemos formaban un juego de equilibrio complicado y se ha confirmado. En temas claves como el Tren del Sur, el Puerto de Fonsalía o el Circuito del Motor el presidente no cuenta con su socio externo. O decaen o se renuncia a obtener financiación

¿Cómo valora la gestión durante este mandato?

El PSOE tenía dos grandes retos a superar: darle la vuelta a la política insular en el centro de su discurso electoral y enmendarse a sí mismo por su participación en esos fracasos que anunciaba como socio de gobierno de CC, algo que se soslaya. El balance es el fracaso en ese doble objetivo. Ante la falta de seguridad, firmeza y criterio ha optado por la política de tierra quemada y hacer rehenes a los tinerfeños de sus necesidades políticas. Una huida hacia el último día del mandato y no una carrera hacia los grandes retos.

¿Considera que hay que dar un vuelco a la institución?

Nos mueven la altura de miras y la política responsable. Ser útiles para superar las dificultades desde la oposición. No nos vamos a quedar cruzados de brazos viendo el desgaste del gobierno; vamos a aportar soluciones. Una Isla equilibrada y con infraestructuras pero compatible con el respeto al medioambiente. Reforzar la industria turística pero también resolver problemas históricos como el de los vertidos al mar o las aguas residuales. Pero es que el PSOE insular no se pone de acuerdo ni con su propio partido a nivel regional o estatal. Por eso es normal el desasosiego.

Transporte, movilidad, carreteras... Mucho por hacer.

Está ente los tres asuntos más importantes para la Isla. La movilidad no es fácil de resolver, pero los brindis al sol y los cantos de sirena molestan aún más a quienes sufren a diario las colas. Un plan de movilidad es clave para priorizar inversiones. Pero no basta solo con actuar sobre la oferta, sino también hay que ir ala demanda. Incrementar kilómetros de carreteras lleva años pero hacer gratuito el transporte colectivo para sectores de población como mayores, estudiantes universitarios o pacientes de los dos grandes hospitales es una medida inmediata para la que el Cabildo tiene capacidad. Se sacarían muchos coches de la carretera. Conlleva gastos pero solo con el presupuesto no ejecutado se puede afrontar esta medida combinada con otras, razonables, equilibradas y viables. No lo ha escuchado así el gobierno.

¿Cuál es su propuesta en las políticas sociales?

Somos partidarios de vertebrar la política social en torno al empleo. Es la herramienta para los proyectos de vida y permite tener más capacidad para generar economía. Es necesario ayudar a facilitarlo y el Cabildo tiene recursos. Hay que fomentar la industria porque ofrece trabajo de calidad. Tenemos un diferencial fiscal sin aprovechar que podría ayudar a crear nichos de empleo. Pero luego hay que modular las desigualdades. Hay muchos vecinos en dificultades y con problemas que les han llevado a situaciones límite. Debemos dar otra oportunidad a su integración y para eso son necesarios recursos propios del Cabildo en el Norte y el Sur. Asimismo, una mejor inserción de los jóvenes en el mercado laboral para acercar los currículos de FP con lo que nuestras empresas necesitan. Unir oferta y demanda.

Luego está la atención a los dependientes...

Nuestros mayores tampoco han sido bien tratados y se ha visto en la pandemia. La clave es recuperar parte del sentido común, olvidar la crispación y construir infraestructuras: plazas bien distribuidas y recursos de calidad para darla en la última etapa de la vida a los que se han dejado la piel. Muy relacionada está la dependencia con listas de personas sin atender. El Cabildo debe facilitar más oportunidades a los que necesitan esos cuidados y a quienes pueden darlos. Otro nicho de empleabilidad no aprovechado. Hace falta un criterio que garantice el servicio sin sobrecoste y baste con los impuestos del ciudadano.

Turismo. ¿Qué propone?

Un plan de apoyo inmediato y fuerte para mantener el liderazgo internacional. Presionar para tener un programa de inversiones con fondos de recuperación turística. La planta alojativa es muy buena, los servicios son competitivos, el espacio público es satisfactorio y el clima, inmejorable. Y luego está la seguridad. Son elementos para mantener un destino de referencia internacional. Pero falta apoyo de la administración. El Cabildo ha sido impulsor de la inversión turística y no puede renunciar a ese papel.

¿Y para el sector primario?

Las crisis energética e internacional le han afectado. Garantiza empleo, paisaje, economía y consumo del producto local. No lo podemos dejar de lado de ninguna manera.

Hospitales del Norte y del Sur. Lograron en el debate de la Isla un acuerdo para instar a la dotación completa.

Es una decepción de los tinerfeños cuando se nos prometieron para dar mejor servicio y descongestionar a los dos de referencia. Ha habido inauguraciones pomposas pero no se ha completado una mínima cartera para dar al menos una ligera apariencia de hospital. Le pedimos al presidente del Cabildo más acciones y menos anuncios.

¿Qué piensa del transporte guiado y del tren del sur?

Somos firmes defensores de las infraestructuras claves de la Isla: los trenes del Norte y el Sur, el Puerto de Fonsalía o un plan de movilidad. Jugarían un papel fundamental con los nodos que permitirán la generación de economía. El tren de sur, y el del norte cuando llegue, son irrenunciables. El gobierno titubea de nuevo ante la oposición de Podemos. Deja el proyecto sobre la mesa, pero suscribe un convenio para fondos estatales. Primero como convenio ferroviario y luego desaparece la palabra. Que digan de una vez si creen o no en la movilidad guiada.

¿Qué opina de la más de setenta empresas del Cabildo?

Nuestra posición es reducir progresivamente el sector publico y se ha dado algún paso en ese sentido, pero no es suficiente. No se trata solo de su extinguir, sino de absorber, reagrupar, fusionar... Racionalizar mejor esos recursos. Hemos visto algún caso de programas públicos como Ansina que se suprimió sin recambio. La política de tierra quemada propicia esos desajustes que pagan luego los ciudadanos.

¿Pensó volver a la política?

Durante estos casi dos años pensé que mi tiempo en la política había pasado. Me convencen dos factores: el apoyo de Manuel Domínguez y Emilio Navarro y la coyuntura surrealista de tener a la dirección nacional enfrentada con un activo, como la presidenta de la Comunidad de Madrid, a base de tácticas poco edificantes. Sentí que era el momento de ayudar.

Alberto Núñez Feijoó es el nuevo líder del PP. ¿Cómo lo ve?

Debió ser el líder ya en el Congreso Extraordinario tras la salida de Mariano Rajoy. Entonces decidió no presentarse. Pero ahora, en el momento tal vez más grave del PP, cobra más valor aún su figura. Por la solvencia de aglutinar el partido y en su dimensión como cargo público es el mejor antídoto frente a la polarización y la radicalidad que ha convertido la política española en un campo de batalla incapaz de dar soluciones a los problemas. Por experiencia, responsabilidad y talante se agiganta en estos momentos.

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