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Condena unánime del Parlamento a las palabras homófobas del obispo tinerfeño

Todos los partidos de la cámara canaria tachan de «desafortunadas» las declaraciones de Álvarez

El obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez. Delia Padrón

Todos los grupos políticos del Parlamento de Canarias, la primera institución del Archipiélago, condenaron ayer de forma unánime las declaraciones del obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, a la Televisión Canaria en las que aseguró que la homosexualidad es pecado mortal y la comparó con el alcoholismo. El reproche de los partidos con representación en la cámara canaria a estas palabras «desafortunadas» llega en plena sucesión de mociones unánimes de condena contra Bernardo Álvarez de las administraciones locales. Primero fue el pleno del Cabildo de Tenerife, luego se sumó el del Ayuntamiento de El Rosario, ayer lo hizo el Parlamento de Canarias y hoy se sumará el pleno del Ayuntamiento de La Laguna.

No se aprobó, sin embargo, la Proposición No de Ley (PNL) presentada por Sí Podemos en la Cámara canaria que pedía que el máximo responsable de la jerarquía eclesiástica de la provincia tinerfeña no sea invitado a los actos públicos organizados por instituciones de las Islas. Los morados se quedaron solos en el apoyo a esta propuesta. María del Río, de Sí Podemos, partido que forma parte del pacto del Gobierno de Canarias, aclaró que su formación no quiere practicar «ningún encarnizamiento» contra el obispo, pero entiende que «no se puede ir hacia atrás en el respeto y la dignidad de las personas LGTBI», en declaraciones recogidas por Europa Press.

Del Río señaló que «llueve sobre mojado» con el obispo de Tenerife porque en el pasado llegó a culpar a los menores de los casos de pederastia –en una entrevista en 2007 a La Opinión de Tenerife– y subrayó que sus últimas críticas en una entrevista en Televisión Canaria «implican desprecio y humillación». El 18 de enero, Bernardo Álvarez criticó la homosexualidad en el programa Buenas Tardes Canarias, de la televisión pública. A la pregunta del periodista sobre si la homosexualidad es pecado mortal, Álvarez respondió: «Depende de la persona y las circunstancias». «Para que una cosa sea pecado mortal, hace falta que la persona sea consciente de que lo que hace está mal, si lo hace libremente y no está condicionada por nada». Acto seguido, añadió: «Eso es como la persona que bebe, y cuando bebe hace cualquier disparate, y luego dice que es que estaba bebido».

Las disculpas del obispo transmitidas el 21 de enero a través de un comunicado –«pido perdón a cuantos haya podido ofender, de manera especial a las personas LGTBI, a quienes expreso mi respeto y consideración»– no han frenado el aluvión de reprobaciones. Incluso, la Fiscalía Superior de Canarias ha llamado a declarar a Álvarez el próximo día 16 en una investigación que trata de determinar si cometió un delito de odio.

Durante el pleno del Parlamento de Canarias de ayer en el que se aprobó la reprobación al prelado palmero, Ricardo Fernández (Ciudadanos) apuntó que las declaraciones del obispo fueron «poco afortunadas» porque generan «sentimientos negativos y baja autoestima» en las personas LGTBI, si bien valoró que haya pedido disculpas. No está a favor sin embargo de que no se le invite a los actos públicos a la espera de si la investigación abierta por la Fiscalía acaba en una querella por un delito de odio, informó Europa Press.

Jesús Ramos (Agrupación Socialista Gomera) afirmó por su parte que su grupo rechaza las manifestaciones del obispo, lamentó que no se aprobara una declaración institucional «con el sentir de la Cámara» y agradeció que Bernardo Álvarez pidiera disculpas. Carmen Hernández (Nueva Canarias) respaldó la «reprobación contundente» a las palabras de Álvarez porque «ni siquiera corresponden a la posición de la Iglesia esgrimida a través del papa Francisco», si bien no apoya la negativa que sea invitado a actos públicos porque significaría «excluir» a una parte de la sociedad que profesa la fe católica.

Luz Reverón (PP) puntualizó que su grupo condena las declaraciones homófobas del obispo pues son «desafortunadas» y «merman los derechos de las personas», si bien se disculpó y, por ello, no se va a sumar a «ningún escarnio» público ni a discursos «contra el cristianismo». Jesús Machín (Grupo Nacionalista) aplaudió que los grupos se pusieran de acuerdo en la defensa del colectivo LGTBI y en la aprobación de leyes «sin ningún voto en contra», lo que demuestra que la Cámara «es un muro de contención» contra quienes atentan contra los derechos de estas personas.

Omar López (PSOE) comentó que Álvarez juega una «competición interna» para ser el «mayor generador» de odio de la Iglesia y aunque pidió disculpas, matizó que no se las cree porque la orientación sexual «no necesita más debate».

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