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El Cabildo condena «de forma rotunda» la declaración del obispo

Los grupos políticos aprueban de forma unánime una moción que tilda de «denigrantes» las palabras de Bernardo Álvarez

Pleno del Cabildo de Tenerife celebrado ayer. | | CARSTEN W. LAURITSEN

El Cabildo de Tenerife es la primera administración pública en condenar «de forma rotunda» las declaraciones del obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez Afonso, el pasado 19 de enero, en las que se refería a la homosexualidad «de manera peyorativa y denigrante». La moción, presentada por el PSOE, adquirió un carácter institucional. A la condena específica se une la global sobre «cualquier forma de LGBTIfobia y los discursos de odio que promueven, directa e indirectamente, la violencia y la discriminación contra las personas LGBTI+». El tercer punto del acuerdo plantea dar traslado de este «al Obispado de Tenerife, a la Conferencia Episcopal Española y a los 31 Ayuntamientos de la Isla».

Recuerda el texto que el pasado 19 de enero diversos medios de comunicación se hacían eco de las «deleznables» declaraciones sobre la homosexualidad de Álvarez. Valora que «se ha convertido en uno de los principales generadores de odio en Canarias contra el colectivo LGTBI+».

Las primeras declaraciones incendiarias del obispo fueron en 2007 cuando afirmó que «la homosexualidad perjudica a las personas y a la sociedad», además de «vincular la orientación sexual con el abuso de menores».

Las últimas afirmaciones, además, argumenta el texto final, están hechas en un momento en el que «la aparición de la extrema derecha ha ocasionado un crecimiento de los discursos de odio». Estas declaraciones «en nada ayudan a combatirlos y que no sigan calando en la sociedad».

Álvarez manifestaba ese día 19 en una entrevista que «a pesar de que saben que está mal, lo hacen, sin ser condicionados por nada. Es como la persona que bebe y cuando bebe, hace cualquier disparate. Claro, lo que tiene que hacer es no beber». De esta manera vinculaba «vivir con libertad la orientación sexual con padecer una enfermedad como el alcoholismo». Afirmaba que «la homosexualidad es un pecado mortal».

La moción considera «obsesión» del obispo tinerfeño contra el colectivo LGTBI+ que origina en muchas personas «sentimientos negativos y baja autoestima debido a la culpa que pueden llegar a asumir» solo por vivir libremente su orientación sexual o identidad de género.

El Cabildo considera que «estas declaraciones de odio no pueden tener cabida en una sociedad que ha sido modelo en la lucha por la ampliación de los derechos de las personas LGTBI+ con grandes referentes». Las fuerzas políticas del Cabildo entienden que «la Conferencia Episcopal debe posicionarse y condenar las palabras de Bernardo Álvarez».

La moción resume que «el pronunciamiento del día 21 para pedir disculpas, sin que se haya retractado del contenido de sus declaraciones, «no ha satisfecho a nadie». Para concluir recuerdan que en julio de 2021 el Cabildo aprobó por unanimidad una moción que «condenaba la violencia LGBTIfóbica física, verbal o simbólica» y declaraba Tenerife «territorio libre de LGBTIfobia».

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