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El coste energético pone en riesgo la extracción de agua de los pozos de Tenerife

Asaga Canarias alerta de que «el desmesurado aumento» de las tarifas «ha triplicado los costes»

Excavación de un pozo de captación de agua en La Laguna El Día

El aumento del coste de la energía eléctrica pone en riesgo la continuidad de la extracción de agua de los 150 pozos activos en Tenerife, una actividad clave para el abastecimiento de agua potable y de riego en la isla. Según alerta la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias (ASAGA Canarias ASAJA), las comunidades de pozos de Tenerife podrían «paralizar la extracción de agua de riego y abasto ante el desmesurado incremento que ha experimentado la tarifa de la electricidad en los últimos meses y la imposibilidad de sus propietarios de asumir esos elevados precios».

La presidenta de Asaga Canarias, Ángela Delgado, advierte de que «se trata de una situación de gran impacto no solo en la actividad agraria de la isla, sino en el propio suministro de la población, teniendo en cuenta que, según datos del Plan Hidrológico de Tenerife, los 150 hectómetros cúbicos que aportan las aguas subterráneas a la isla provienen de 90 galerías y 60 pozos».

En octubre de 2021, las compañías eléctricas que suministraban energía a los pozos de la isla dejaron de hacerlo, al no poder hacer frente a sus compromisos con sus clientes, por lo que los comuneros se vieron obligados a someterse a las condiciones del mercado eléctrico para poder seguir extrayendo agua. El cambio de modelo supuso tener que pagar un precio cinco veces superior, «ya que se pasó de una tarifa fija mensual de 46 euros el megavatio a 239 euros en diciembre».

150 pozos activos

En la isla de Tenerife hay actualmente 300 pozos, de los cuales 150 permanecen activos. Están situados entre la cota 200 y 400 sobre el nivel del mar, y suministran agua potable y de riego. La energía representa alrededor del 90% de los costes de operación de un pozo en las islas, por lo que la factura de la luz tiene un efecto inmediato en el precio del agua.

Asaga detalla que esta fuerte subida ha triplicado la factura de la luz que pagaban las comunidades de pozos: «Instalaciones que abonaban 27.000 euros de factura en el mes de octubre pagan ahora 82.000: 55.000 euros de diferencia en solo dos meses». La consecuencia más inmediata ha sido el aumento del coste de la pipa de agua, que ha pasado de 0,30 a 0,60 euros, en función de la cota de elevación. Un sobrecoste que ahora deben asumir los agricultores para poder mantener con vida sus explotaciones. Un incremento que, además, podría ir a peor.

Para poder paliar los efectos negativos de esta situación, Asaga Canarias pide al Cabildo de Tenerife, «que ya ha garantizado a los agricultores que no pagarán más por el agua de riego de Balten al asumir la corporación la subida de los costes eléctricos, la creación de una línea de ayudas específica, dentro del presupuesto destinado a Agricultura, para la extracción de agua de pozos». Canarias también cuenta con una compensación de ocho millones de euros que gestiona la Consejería regional de Agricultura, Ganadería y Pesca para abaratar a los agricultores el sobrecoste de la desalación y de la extracción de agua de pozos y de galerías para el riego agrícola, pero las comunidades de pozos manifiestan que esta cuantía «de la que se desconoce si tendrá continuidad este año, fue asignada en un contexto muy diferente al actual», advierte Delgado.

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