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Arona

Nuevo desastre en Ten-Bel: más de 1.500familias se quedan sin luz por los impagos

Los complejos residenciales empiezan a instalar grupos electrógenos después de que la sociedad que gestiona la instalación eléctrica en la urbanización acumule meses sin pagar

Imagen de archivo del aspecto de algunos jardines en las zonas comunes de Ten-Bel. Delia Padrón

Más de 1.500 familias se quedaron ayer sin luz en Ten-Bel, en el municipio de Arona, el enésimo contratiempo en una urbanización que fue la joya del turismo de España y Canarias en los años 60 y se ha terminado convirtiendo en un desastre, con muchas zonas comunes en ruinas. De ahí que lo denominen el Chernobil de Tenerife. Endesa asegura que «se ha visto obligada a cortar el suministro» por los continuos impagos y la falta de respuesta de los responsables de las instalaciones eléctricas que dan servicio a esta zona privada del sur de la Isla.

El Ayuntamiento de Arona tuvo que intervenir, a pesar de no tener competencias, para garantizar la seguridad en Ten-Bel, regular el tráfico y colaborar en la búsqueda de una solución urgente. Anoche comenzaron a llegar los primeros grupos electrógenos adquiridos por los diferentes complejos que conforman esta urbanización. Se espera que a lo largo del día de hoy comience a restablecerse el servicio, ante la indignación generalizada de los afectados, cansados de tantos problemas. «Esto es insostenible. No podemos seguir así», aseguró Roberto González, uno de los damnificados.

La causa del apagón, que mantenía anoche a oscuras a gran parte de Ten-Bel, radica en que la sociedad que gestiona la instalación que da luz a todos los complejos acumula meses de impagos. Y eso a pesar de que vecinos de las otras sociedades han pagado su parte de las cuotas. Los responsables de esta sociedad alegan que los incumplimientos de un número importante de residentes les han impedido abonar las facturas. Endesa aclara que el problema no solo parte de «la importante deuda acumulada», sino también de la falta de respuesta por parte del complejo que se ocupa de acoger la instalación eléctrica y gestionar el servicio.

El problema, sin embargo, es mucho más profundo y viene de muy atrás. Ten-Bel, estrenado en 1963 como un gran complejo de apartamentos turísticos, se ha quedado en una zona de nadie, lo que explica su aspecto fantasmal. 58 años después de la inauguración de los primeros conjuntos de bungalós, gran parte de estos complejos no han sido recepcionados por el Ayuntamiento de Arona, hecho que debía haber ocurrido desde que se terminaron las obras. Es decir, las calles y las zonas comunes no han pasado a la gestión municipal, sino que permanecen en un limbo administrativo, bajo tutela privada. El Consistorio no tiene pues ninguna competencia para mantener y mejorar las zonas comunes. Al mismo tiempo, Ten-Bel ha dejado de ser una zona puramente turística. Muchos pisos fueron vendidos y revendidos de tal manera que han dejado de ser hoteles o complejos de apartamentos para convertirse en zonas residenciales, donde además prolifera la ocupación ilegal. Este efecto ha descabezado la gestión de toda la urbanización, que se ha convertido en un caos. De ahí apagones como el de ayer o los cortes de agua. Y de ahí que muchas zonas de Ten-Bel parezcan el escenario de la serie The Walking Dead.

Algunos afectados, como el propio Roberto González, que se encuentra en un apartamento del complejo El Drago, se preguntan «qué ha hecho la sociedad que lleva la instalación eléctrica con el dinero que hemos pagado los que sí cumplimos con nuestras obligaciones». «Ni nos informaron de las amenazas de corte de suministro, ni de las deudas acumuladas, ni de nada. Resultado: nos hemos quedado sin luz en plena Navidad y sin saber qué ha pasado con el dinero que hemos puesto para pagar las facturas».

En medio de esta situación caótica, González asegura que cada complejo «ha tenido que resolver el problema por su cuenta y conseguir un grupo electrógeno». Los primeros grupos comenzaron a llegar anoche, aunque no habían podido entrar en funcionamiento al cierre de esta edición. Agentes de la Policía Local ayudaron a las grúas a colocarlos ante la falta de iluminación en toda la zona. El alcalde aronero, José Julián Mena, y algunos de sus concejales tuvieron que intervenir para colaborar con los afectados pese a que el Ayuntamiento no tiene ninguna competencia para actuar en una urbanización completamente privada. Incluso, los servicios sociales municipales han ofrecido su ayuda en el caso de las personas vulnerables que se ajusten a las condiciones de los protolocos de actuación.

Mientras tanto, muchas zonas comunes siguen ofreciendo una imagen deplorable. El tiempo parece detenido, como si se hubiese producido una hecatombe y no quedara nadie: árboles derribados o calcinados, columpios destrozados, calles con las aceras levantadas, basura por todos lados, escaleras que muestran su esqueleto de metal, pintadas vandálicas... Hasta las tuneras están muertas. Ahora se suma un apagón por los impagos de las facturas y después de repetidos avisos de la empresa Endesa.

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