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Se buscan cazadores para controlar los conejos en el Parque Nacional del Teide

La empresa Tragsa ofrece tres puestos de trabajo con la categoría de ‘peones’ para realizar la tarea en zonas de acceso complicado como La Rambleta, Pico Viejo o Guajara

Un cazador con sus perros en una jornada de caza en la Isla de Tenerife. E. D.

Oferta de Empleo vigente a día de hoy para todos los interesados: «Se buscan tres peones para cazar conejos a jornada completa en el Parque Nacional del Teide». Así se publicita el anuncio de la empresa de servicios Tragsa, con encomienda del Cabildo en el espacio natural protegido para contratar a tres cazadores –algo que queda especificado entre paréntesis– con el objetivo de controlar la población de estos herbívoros en el emblemático entorno de la montaña más alta de estado. Desde la Oficina de Gestión del Parque aseguran que «se trata de un procedimiento habitual en los procesos de control cinegético».

Los tres cazadores que se hagan con la plaza, según apunta el anuncio, que está en vigor, cobrarán su sueldo en una jornada a tiempo completo, en horario de lunes a domingo, y en turnos de ocho horas. Así lo especifica el portal especializado Club de Caza que reproduce el anuncio de licitación de la empresa Tragsa.

Funciones.

Las funciones profesionales designadas para el puesto de trabajo son varias. En primer lugar, se trata de la eliminación del conejo en algunos lugares del Parque Nacional del Teide que por su complicado acceso y lejanía para llegar hasta ellos no se encuentran dentro del ámbito de actuación de las campañas de control. Son zonas como la pared Oriental de Las Cañadas, el entorno de La Rambleta, Pico Viejo, Guajara y, en general, todos aquellos puntos altos o donde resulta difícil llegar. «Si la cosa se complica, es evidente que es el cazador quien sabrá desenvolverse y así lo sobreentienden la empresa y el gobierno insular», valora la revista especializada. Para poder acceder al puesto han sido catalogados como imprescindibles ciertos requisitos. Será necesario contar con los permisos de conducción B y de armas tipo E, estar en posesión de una escopeta, así como de al menos un perro y dos hurones. Se valorará también la experiencia en este tipo de actividades, además de la que se pueda tener previamente en actuaciones medioambientales en el Parque Nacional del Teide. Por otro lado, hay que tener 18 años y no estar inhabilitado para desempeñar funciones públicas ni separado por expediente disciplinario de cualquiera de las administraciones públicas en los últimos seis años.

Procedimiento habitual.

Fuentes de la oficina de gestión del Parque Nacional del Teide han indicado que «este procedimiento es habitual en los procesos de control cinegético que se aplican en el parque». Añaden que, en este caso concreto, «obedecen a un encargo plurianual con la empresa pública Tragsa». Aclaran, además, que «se trata de una gestión que se realiza como complemento a los días habilitados para el control cinegético actual, los jueves y los domingo». Asimismo, «la labor atiende a unas condiciones específicas de tránsito localizadas en determinados espacios de protección como son los cercados de salvaguarda de la flora autóctona, o las zonas de difícil acceso».

La visión científica.

La Universidad de La Laguna ha celebrado recientemente el curso Nuevas perspectivas para la gestión de especies de flora y hábitats en las Islas Canarias. Entre las conclusiones más relevantes se ha puesto en evidencia que los hábitats en las islas, incluso en los espacios naturales protegidos, se encuentran en un estado desfavorable para afrontar la actual situación de cambio climático. La presencia de herbívoros introducidos invasores como el conejo, las cabras y ovejas que campan sin control en estos espacios, ratas, muflones y arruís, representan en el momento actual la mayor amenaza para la conservación de la flora endémica y los hábitats en el Archipiélago. Valora el informe de los expertos que «este problema, mantenido desde que se introdujeron estas especies invasoras, lejos de resolverse se ha ido agudizando con los años, incrementándose a medida que las especies vegetales endémicas han ido desapareciendo o han quedado refugiadas en los escarpes más inaccesibles».

Erradicar.

Los herbívoros invasores en Canarias, señala el estudio, «deben ser erradicados o controlados, si lo primero no fuera posible». Es una de las conclusiones del curso celebrado en la ULL. «Resulta técnicamente viable y urgente erradicar el muflón y el arruí» señala. En cuanto al ganado asilvestrado «tiene que ser eliminado y debe haber un estricto control de la actividad ganadera ilegal por parte de las administraciones competentes» porque, además, «puede suponer un problema de seguridad y salud pública». Por último, «se debe promover la redacción de la normativa necesaria para el control del conejo europeo, con el fin de minimizar su efecto en la flora canaria y en el conjunto de los ecosistemas».

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