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El caos del tráfico en Tenerife solo se aliviará con las infraestructuras pendientes de acabar

Los expertos coinciden en que «dispersión y crecimiento poblacional, concentración de centros productivos y carencias en el transporte público» son las causas del colapso

Imagen de la Autopista del Norte, la TF-5, ala altura del Intercambiador de Transportes de La Laguna. Delia Padrón

Técnicos y responsables políticos coinciden en que «acabar las infraestructuras previstas es imprescindible para mejorar el caos del tráfico en Tenerife». Consideran los expertos que «la dispersión y el crecimiento poblacional, la concentración de los centros productivos y las carencias del transporte público» son las principales causas del colapso que cada día se produce en las carreteras de la Isla. Estas son las principales conclusiones de la segunda mesa redonda del Ciclo Movilidad, Transporte y Descarbonización, organizado por la Real Sociedad Económica de Amigos del País, en colaboración con la Fundación Cultural Canaria de Ingeniería y Arquitectura Betancourt y Molina.

Los expertos valoran que «esas infraestructuras viarias están previstas desde hace décadas en Tenerife para mejorar la movilidad y son imprescindibles» Pero también aclaran que «el problema no se soluciona solo con infraestructuras. Y ha ido creciendo por los factores ya mencionados, además de por «la falta de una de política de movilidad coordinada entre las administraciones públicas».

En la mesa redonda intervinieron José Luis Delgado, director general de Infraestructuras del Gobierno de Canarias; Raquel Guanche, vocal de Urbanismo del Colegio Oficial de Arquitectos; Luis Gutiérrez, vicedecano del Colegio de Caminos, Canales y Puertos, y José Alberto León, director insular de Movilidad del Cabildo. Este encuentro de ideas estuvo moderado por los coordinadores del Ciclo, Rufino García y Jorge Bonnet.

José Luis Delgado.

Afirma que la movilidad en Tenerife «está completamente colapsada por diferentes motivos». Uno de ellos es «la deslocalización de los puestos de trabajo con respecto al lugar habitual de residencia» y otro «la concentración excesiva de los centros de trabajo en el Área metropolitana y el Sur». Este modelo solo puede funcionar disponiendo de «vías de alta capacidad rápidas, que permitan acortar los tiempos de desplazamiento o si se dispone de transporte colectivo de alta capacidad para muy largas distancias». Valora: «Hemos cometido el error de utilizar las vías de alta capacidad prácticamente como vías colectoras». Además, señala que «no se ha respetado la planificación aprobada en 2005 en el Parlamento regional, la Red Transcanaria de Transporte. En Tenerife no se han sacado los proyectos adelante y esto nos ha conducido al colapso actual».

Raquel Guanche.

Apunta que el problema es que «en todas las familias hay varios coches y utilizamos el transporte privado». La arquitecta opina que «el modelo disperso del territorio está totalmente arraigado en nuestra cultura y se une a una cierta demonización de la vida en la ciudad». Además del «incremento de habitantes de las últimas décadas y el importante aumento de turistas, que representa duplicar nuestra población». Este incremento poblacional y la centralización de los lugares de trabajo y ocio «son los responsables de la saturación actual de la movilidad».

Luis Gutiérrez.

Afirma que el diagnóstico en la movilidad en la Isla está hecho: «Vivimos en un colapso total». El ingeniero indica que, seguramente, Tenerife esta «excesivamente poblada» y tiene un número de vehículos «sin parangón», cerca de 700.000 en una Isla de 2.000 kilómetros cuadrados. Sobre los errores cometidos, coincide en señalar «la dispersión poblacional y el modelo de urbanización, que ocupa prácticamente todo el territorio, y la concentración de los destinos». Pero, además, insiste en que «hay un déficit de infraestructuras y las que tenemos están diseñadas hace 30 años para tráficos de hace 50». También apunta las carencias en el transporte público, «sobre todo de gran capacidad». Para Gutiérrez, si se compara Tenerife con otras islas faltan «políticas que favorezcan la movilidad, que se arriesguen a restringir el tráfico privado y a beneficiar el transporte público». Además, «si este tarda lo mismo que el vehículo privado, nadie se va a subir, salvo los que no tienen coche». Resume: «No existe planificación entre el transporte y la ordenación del territorio”.

José Alberto Léon.

Está de acuerdo en que la Isla sufre un «colapso circulatorio» y apunta que parte del problema está en la ocupación del territorio, pues «Tenerife se ha convertido casi en una ciudad dispersa, donde hay que hacer desplazamientos muy largos desde el lugar de residencia hacia los de trabajo, estudio u ocio». Considera que esto «se ha hecho sin orden y con un modelo que hace muy complicada la gestión, sobre todo del público, que precisa densidades de población para ser eficiente». Comentó que, pese a que se ha hecho el planeamiento, el regional desde 2005 y el insular desde 2007, «prácticamente no se ha ejecutado casi nada durante 30 años».

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