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Tegueste

Un festival une a los diferentes caseríos de Anaga como Reserva de la Biosfera

Más de 30 actividades celebrarán hasta el martes el medio siglo del programa ‘Hombre y Biosfera’ de la Unesco | Formación, ocio y experiencias se unen en el espacio natural

Encuentro entre vecinos de los núcleos de Pedro Álvarez y El Batán con el monte como fondo. E. D.

Un festival nace en Tegueste para celebrar con más de treinta actividades la unidad de los pueblos de Anaga –distribuidos por tres municipios– bajo el concepto de Reserva de la Biosfera, categoría que este espacio natural único ostenta desde junio de 2015. Además, el evento coincide el 50 aniversario del programa Hombre y Biosfera de la Unesco. Aglutinará formación, ocio y experiencias en el marco de este entorno protegido de la Isla de Tenerife.

El Cabildo, a través de las áreas de Gestión del Medio Natural y Turismo, ha presentado la programación de Tegueste Biofest: naturaleza y ruralidad sin límites, este primer festival que gira en torno al valor cultural, natural y etnográfico de la Reserva de la Biosfera de Anaga. El programa se desarrollará entre mañana y el martes, 2 de noviembre. La sede y puerta de entrada al macizo será estos días la Villa de Tegueste.

La consejera de Gestión del Medio Natural, Isabel García, propone «avanzar hacia una visión cada vez más integradora de este gran espacio protegido para que sea más que la suma de las corporaciones locales que la integran (Santa Cruz. La Laguna y Tegueste)». Considera que se hace necesario «trascender este concepto localista y convertir Anaga en ese tesoro de todas las personas de esta Isla». El objetivo, concluye, es «que sea conocida, se pueda disfrutar con seguridad, y al mismo tiempo sea el hogar adecuado para sus habitantes, los humanos y los animales y vegetales».

La directora insular de Turismo, Laura Castro valora: «Tegueste Biofest va a permitir a Turismo de Tenerife mostrar una oferta multidisciplinar con senderismo, ecoturismo, agroturismo, turismo gastronómico o cultural a quienes eligen la Reserva de la Biosfera de Anaga, como destino”.

Por su parte, el concejal de Medio Ambiente de Tegueste, Manuel Martín subraya: «Este evento encaja con los objetivos marcados en política turística, que entendemos como un motor de desarrollo socioeconómico y que plantea posicionar Tegueste en un destino turístico sostenible».

Esta nueva propuesta, organizada por la empresa Ecotouristing, nace dentro de un marco de gobernanza público-privada, que se materializa con la implicación de diferentes instituciones.

El calendario establecido ya se puede consultar en la página www.biofest-anaga.com. Se caracteriza por combinar actividades al aire libre con otras paralelas ligadas a valores como la gastronomía, el sector primario, la historia aborigen, el avistamiento de aves locales o la posibilidad de disfrutar del espectáculo de las estrellas.

Cabe destacar la jornada Voluntariado Descomunal del sábado en cuya organización colaboran múltiples entidades públicas y privadas. Tomarán parte en ella, junto a los miembros de las ONGs, un colectivo de personas acogidas en el centro de menores de Las Canteras. Las acciones previstas son observación de aves y limpieza de sendero en Tejina y Bajamar; zafarrancho contra los residuos y educación ambiental en la zona de La Orilla y actuación contra la basuraleza en La Peñuelas, Mesa Mota y Fuente del Cuervo.

Prólogo entre Pedro Álvarez y El Batán

El festival vivió el pasado domingo su prólogo con el segundo encuentro vecinal entre los barrios de Pedro Álvarez (Tegueste) y El Batán (La Laguna), enclaves rurales integrados dentro de la Reserva de la Biosfera de Anaga. La organización ha recuperado este evento popular como pistoletazo de salida para la programación. La iniciativa, que tiene como nexo de unión al macizo de Anaga y sus recursos, ha servido para intercambiar experiencias entre los participantes. La cita dio comienzo bien temprano con el traslado de los vecinos de Pedro Álvarez hasta El Batán. Luego dio comienzo la ruta de hermanamiento que discurrió por los caseríos y núcleos de Bejía, Casa Fuset, El Juntadero, Pista Solís y Monte del Nieto para llegar nuevamente a la localidad teguestera. Las veredas y caminos elegidos para este tránsito forman parte del acervo popular, ya que han sido utilizadas por los vecinos y vecinas de la zona cuando no existían los accesos actuales. Como consecuencia de la crisis sanitaria, la participación quedó reducida a quince vecinos por barrio distribuidos en grupos de cinco a los cuales se les tomó la temperatura antes del inicio. Asimismo, era obligatorio el uso de la mascarilla.

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