Metrotenerife es la primera empresa de Canarias en emitir bonos verdes como forma de refinanciación de su deuda. Serán 130 millones de euros en 15 años para ampliar el capital. Irán destinados a impulsar nuevas rutas o mejorar las infraestructuras. El consejero de Movilidad y presidente de Metrotenerife, Enrique Arriaga, explica que la empresa ha conseguido refinanciar «a un tipo de interés más ventajoso».

La deuda fue contraída desde el inicio de la actividad en 2003 para la construcción y funcionamiento de las actuales Líneas 1 (2007) y 2 (2009) del Tranvía. Arriaga indica: «Se trata de la primera emisión de bonos verdes que se lanza en Canarias, acorde a los ODS de las Naciones Unidas al dedicarse Metrotenerife al transporte limpio y no contaminante de pasajeros».

La emisión, realizada con fecha 20 de julio de 2021, supone el estreno de Metrotenerife en los mercados de capitales, se abandona la modalidad de Project finance y se sustituye por la emisión de renta fija dirigida a inversores profesionales, domésticos e internacionales. Los bonos han sido suscritos en formato de colocación privada por una veintena de inversores institucionales, principalmente por bancos, y también por gestoras de fondos de inversión y de pensiones, y aseguradoras. El 60% del importe ha sido colocado internacionalmente y el resto, un 40%, en el mercado español.

El trabajo, la modalidad verde de la emisión, el atractivo nivel de rentabilidad ofrecido de tipos cero y la elevada solvencia de Metrotenerife –con el ratin A de Standard & Poors– han sido claves en el éxito de esta operación.

La emisión también tendrá ratin A y cotizará en los mercados financieros a partir de hoy (30 de julio) fecha de su desembolso. Será negociable en múltiplos de 100.000 euros nominales. El director insular de Movilidad, José Alberto León, valora: «Esta transacción supondrá un ahorro anual de costes financieros a la compañía frente a la anterior estructura de deuda bancaria».

Esta estructura financiera era muy compleja, con varios préstamos sindicados (de distintos bancos). Proviene de 2007, antes de la crisis anterior, con unas condiciones que obligaban a mantener bloqueadas cantidades para el pago de intereses que crecían cada año. De siete millones del ejercicio anterior hasta la previsión para 2033, de doce millones. Tensiones de tesorería que complicaban la disposición de liquidez y obligaban a endeudarse pese a tener dinero.

La emisión se ha llevado a cabo con el banco de inversión colocador Crédit Agricole y la empresa de servicios de inversión canaria Cross Capital. También se ha contado con la colaboración de AFI (Analistas Financieros Internacionales), el despacho Clifford Chance, Bankinter y Bondholders.