El reciente acuerdo del pleno insular establece que el único resto del barco de guerra que llevó el nombre del Archipiélago, desguazado en 1975, es «un vestigio franquista ilegal» e insta al Gobierno de Canarias a incluirlo en el registro de objetos a retirar para cumplir la Ley de la Memoria Histórica para, a partir de ahí, exigir al Ayuntamiento de Santa Cruz y a la Autoridad Portuaria, su eliminación del espacio público. 

La hélice del crucero Canarias es el único vestigio del que fuera buque insignia de la Marina nacional durante la Guerra Civil. Ubicada a la entrada del Muelle Norte de la capital tinerfeña un reciente acuerdo plenario del Cabildo insta a su retirada como «vestigio franquista ilegal». La iniciativa de Sí Podemos Canarias en la sesión de debate sobre el estado de la Isla del 30 de abril fue aprobada por 18 votos a favor –once del Grupo Socialista, tres de Sí Podemos y cuatro del Grupo Popular–, dos en contra del Grupo Mixto (Cs) y once abstenciones de CC-PNC.

La propuesta se presenta para «lograr la retirada de la hélice del cañonero de la vía pública». En la argumentación se defiende que «conmemora la masacre cometida por un buque de guerra que bombardeó con su artillería a miles de civiles indefensos en su retirada por la carretera de Málaga a Almería, el 8 de febrero de 1937, conocida como La Desbandá». Este elemento, prosigue la moción, «debe ser retirado del espacio público a la mayor brevedad para cumplir con lo dictaminado por la Ley Canaria de Memoria Histórica»

El acuerdo final de tres puntos pasa por «instar a la Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias a inscribir, si no se halla ya inscrita, a la a hélice del cañonero Canarias en el registro de objetos a eliminar en base a la mencionada Ley». A partir de ahí «instar al Ayuntamiento de Santa Cruz y a la Autoridad Portuaria a que, una vez certificada su inscripción en el registro, proceda a la retirada de la hélice del espacio público».

Según el acuerdo a instancias de Sí Podemos Canarias «el hecho de que hasta la actualidad, más de cuarenta años después del fin del periodo dictatorial, se mantenga en el espacio público de Santa Cruz la conmemoración a este buque de guerra no es compatible con los principios y mandatos de las leyes estatal y autonómica que reconocen, amplían derechos y establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura».

Ley de Memoria Histórica

La Ley Canaria de Memoria Histórica encarga a las administraciones públicas canarias tomar las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas, nombres de calles, monumentos y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la rebelión militar, de la Guerra Civil y de la dictadura franquista; si bien no inmediatamente, sino una vez se certifique su incorporación al catálogo de símbolos franquistas,

Sí Podemos Canarias ha instado, a través de su consejero David Carballo, a «la retirada urgente de todos los símbolos de la dictadura franquista en la Isla». Carballo pide que las administraciones competentes dejen de «pasarse la pelota» y se retiren esos «símbolos ilegales», entre ellos el conocido como Monumento a Franco porque «ensucian nuestra imagen como Isla y faltan el respeto a la democracia».

El 16 de enero de 1980 era entregada a la ciudad de Santa Cruz de Tenerife la hélice del crucero Canarias, desguazado cinco años antes. Fue colocada a la entrada del Muelle Norte y algo más de cuarenta años después ha comenzado el camino para su retirada.