A 22.911.000 euros asciende el gasto que el Ayuntamiento de San Miguel de Abona compromete para este año de los 27.136.000 euros que figuran como Remanente de Tesorería. Así lo expone el concejal de Hacienda, Antonio Manuel Rodríguez, quien establece que el Consistorio asume este compromiso una vez que el Gobierno central autorizó a los ayuntamientos, desde octubre de 2020, el uso de ese dinero. Los más de 27,1 millones se corresponden con la liquidación del ejercicio anterior, de los que 21.100.000 euros se destinan a la realización de obras y a otras inversiones, cuantía a la que se añade 1.275.000 euros para atender el gasto corriente, así como otros 500.000 euros a los proyectos de empleo.

Entre las propuestas aprobadas por el Pleno en el marco de la modificación presupuestaria, el concejal destaca una consignación de 6.000.000 euros para elaborar el proyecto y ejecutar el complejo deportivo Llano del Camello, instalación que albergará la futura piscina municipal. El edil de Hacienda también resalta el medio millón de euros que el Ayuntamiento destina a proyectos de empleo, «como aportación municipal a los programas que ofrece el Servicio Canario de Empleo».

El gobierno municipal ya tiene activados los procedimientos para la redacción de proyectos y la confección de pliegos técnicos y administrativos. En algunos casos está avanzada su licitación.

La inversión en obras se distribuye en nueve actuaciones que contempla el Consistorio sanmiguelero en actuaciones a desarrollar en el litoral de Costa San Miguel (4.160.000 euros), en instalaciones deportivas (8.600.000), en trabajos de urbanización, repavimentado y acerado (1.662.000), en obras de abastecimiento y saneamiento (2.500.000), en actuaciones para el ahorro y la eficiencia energética (1.650.000), en obras y actuaciones referidas en el área social (1.350.000), parques y jardines (250.000), en señaléticas y mobiliario urbano (600.000) y en la adquisición de suelo patrimonial (300.000 euros).

Para Antonio Manuel Rodríguez, cabe destacar que el uso del Remanente de Tesorería, unido a la suspensión de las reglas fiscales –la regla de gasto y la estabilidad presupuestaria– para el presente año, permitirá que la Administración local pueda gastar los ahorros obtenidos en los últimos ejercicios, algo que era imposible con anterioridad porque no lo permitía el Gobierno central. «Entendemos que con un ayuntamiento totalmente saneado es el momento ideal y preciso para relanzar la economía local y, en cierto modo, mitigar la situación de desempleo en el municipio, que tanto se ha visto afectado por la situación de pandemia, además de las consecuencias que aún estamos padeciendo», reflexiona el concejal.