Tenerife pierde a uno de los mejores arquitectos de su historia pero mantiene para siempre el sello inconfundible de Vicente Saavedra. En muchos rincones de la Isla queda la impronta de un chicharrero admirado por su entusiasmo, su brillante visión del urbanismo y su pasión por el arte. Y es que Vicente Saavedra estuvo detrás de obras tan significativas como el Observatorio Astrofísico de Izaña, la Casa de la Cultura de Santa Cruz, las edificaciones turísticas de Ten-Bel en Arona –donde tenía un apartamento, hoy tan deterioradas–, la sede del Colegio de Arquitectos de la capital tinerfeña, las sedes del periódico EL DÍA y Radio Televisión Española, el edifico Hamilton, las viviendas sociales de Añaza, La Hornera, Los Alisios y el Polígono de Ofra... Así hasta más de 40.

La Isla despide a Vicente Saavedra, uno de sus mejores arquitectos

Vicente Saavedra falleció el martes a los 84 años después de una larga enfermedad que le generó muchas complicaciones de . Su extensa trayectoria no solo está plagada de obras que llevan su firma, sino también de distinciones. Académico electo de la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel, logró en 1989 el Premio Manuel Oráa del Colegio de Arquitectos de Santa Cruz de Tenerife por la Estación de Paso de Línea de Alta Tensión de Unelco (Santa Cruz de Tenerife) y la Estación Marítima de San Sebastián de La Gomera. El mismo Colegio de Arquitectos provincial al que siempre estuvo tan ligado le otorgó en 2019 la Medalla de Oro de la Institución, el máximo reconocimiento de la profesión. Y en 2020, el Cabildo le entregó la Medalla de Oro de Tenerife con la unanimidad de todos los grupos políticos y en base a una trayectoria profesional desarrollada durante más de 70 años.

La Isla despide a Vicente Saavedra, uno de sus mejores arquitectos

Casado con la doctora Mercedes Rodríguez del Palacio –que ayer estuvo arropada en el velatorio por los compañeros arquitectos de Vicente– y padre de seis hijos, estudió en el colegio de Los Escolapios de la capital tinerfeña para luego trasladarse a Barcelona, donde ingresa en la Escuela Superior de Arquitectura. En la ciudad condal trabaja en el estudio de Javier Busquets, con quien obtiene dos años seguidos el premio al mejor stand de la Feria de Muestras de Barcelona.

En 1960 obtiene el título de arquitecto y realiza su viaje de fin de carrera por Europa. Para su financiación, Saavedra participa en la organización de una exposición-subasta con una colección de 130 dibujos de arquitectos y artistas internacionales que es adquirida por el Colegio de Arquitectos de Cataluña. Sorprendentemente, los alumnos logran dibujos de artistas de la talla de Joan Miró, Giuseppe Capogrossi, Antoni Tàpies, Max Bill o Modest Cuixart.

El arquitecto y fotógrafo tinerfeño Carlos A. Schwartz, amigo y compañero de Vicente Saavedra, destaca de él por encima de todo su decisivo papel en la organización de uno de los acontecimientos artísticos más importantes de la historia de Tenerife:  la Primera Exposición Internacional de Escultura en la Calle en Santa Cruz de Tenerife de 1973-1974, de la que han quedado en la ciudad más de 30 obras de artistas de renombre internacional como Henry Moore, Miró, Paolozzi, Serrano, Viseux, Assler, Sempere, Gabino o Sobrino. El mismo Schwartz también tuvo mucho con ver con la gestación del proyecto.

La Exposición de Escultura

“Recuerdo que me invitó a su apartamento de Ten-Bel, un conjunto residencial turístico que él mismo había diseñado y que ahora está tan deteriorado. Comentamos que sería buena idea organizar una exposición de obras en las calles de Santa Cruz. Él era en ese momento presidente de la Comisión de Cultura de la Delegación en Tenerife del Colegio de Arquitectos. Y no paraba de pensar en nuevos proyectos después de organizar la primera exposición en España de la obra del arquitecto José Luis Sert, junto a otra muestra de arte español contemporáneo en su homenaje. Asistieron Sert, Miró, Sartoris, Catalá Roca, Millares... Luego me llamó y me dijo que no se quitaba de la cabeza esa exposición en la calle. Así surgió y al final se hicieron dos exposiciones”, detalló Schwartz.

“Tuvo una trayectoria extraordinaria, con obras que marcan muchos espacios colectivos de la Isla”, asegura el fotógrafo y arquitecto. “Su entusiasmo estaba hecho a prueba de bomba y una de sus prioridades era enriquecer el espacio público, gracias en parte a su gran afición por el arte en todas sus expresiones”, rememora Carlos A. Schwartz. Otro compañero y amigo, Federico García Barba, arquitecto y académico de número de la Real Academia Canaria de Bellas Artes, subraya la gran colección privada que reunió Saavedra a lo largo de su vida. “Vicente consiguió una de las mayores colecciones de arte contemporáneo de Canarias. Son unos fondos impresionantes, con autores de gran relevancia internacional”, recuerda García Barba. Esa afición por el arte lo llevó a fundar con Eduardo y Maud Westerdahl, junto a varios arquitectos y otros profesionales, la Asociación Canaria de Amigos del Arte Contemporáneo (ACA), con cuyo fondo de arte se han organizado gran número de exposiciones por todo el Archipiélago.

Su inseparable amigo

Vicente Saavedra deja muchos amigos pero quien más lo echará de menos es su inseparable compañero, el también arquitecto de 86 años Javier Díaz-Llanos La Roche, que recibió junto a él, el año pasado, la Medalla de Oro de Tenerife, en un acto celebrado en la sede del Cabildo. Con él firmó algunas de sus obras más destacadas. La relevancia de Vicente Saavedra se demuestra en la gran cantidad de muestras de consternación que llenaron ayer las redes sociales por parte de personalidades de todos los ámbitos de la sociedad tinerfeña. “Gracias Vicente Saavedra por tu inefable labor y por tu servicio al oficio compartido, a la cultura y a ésta, tu casa. Tus compañeros no te olvidarán”, escribió ayer la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hierro.