Las siete familias de Las Bajas a las que el Ayuntamiento de Güímar prometió una vivienda alternativa mientras dure el desalojo del poblado permanecen en el mismo, a pesar de que el 10 de marzo se procedió al cierre parcial de los accesos a este punto del litoral güimarero. A última hora de ayer se completó el proceso de las firmas de los contratos de alquiler de los inmuebles en los que serán realojados, emplazados tanto en el casco urbano como en la localidad colindante de El Puertito.

El alcalde, Airam Puerta, espera que hoy o mañana quede despejado el lugar teniendo en cuenta que las obras van a comenzar con prontitud. Para ello, ya se procedió a la firma del acta de replanteo y el Pleno dio el visto bueno a la inversión de los 345.000 euros de fondos municipales necesarios para realizar los trabajos.

Las Bajas es un lugar formado por una veintena de casas, casas-cueva y cuevas situadas junto a los túneles de la autopista del Sur (TF-1), en el margen más próximo al mar. El desalojo tendrá una duración inicial cercana a los cuatro meses, según las estimaciones y sin contemplar imprevistos durante el desarrollo de la obra. Durante ese periodo, el Consistorio asume el gasto del realojo de siete de las ocho familias que residen allí de forma permanente, que suman en torno a una veintena de personas. El resto son casas, cuevas o casas-cueva que sirven a sus propietarios como segunda residencia.

Este desalojo está motivado por la existencia de riesgo inminente de alta peligrosidad ante los fenómenos atmosféricos así como de riesgo elevado de desprendimiento desde el talud del túnel. Ambas circunstancias suponen una amenaza para la integridad de las viviendas y de las personas de Las Bajas. Esto es lo que refleja el informe técnico encargado por el gobierno municipal y recibido el 15 de febrero pasado.

A 345.722 euros asciende la inversión en los trabajos que consistirán en colocar barreras dinámicas, mallas de triple torsión y gunitado o hormigón proyectado para reforzar el talud. “La actuación será completa y se garantiza no la seguridad de las viviendas, sino de las personas que viven aquí y de todos los caminantes que pasan por este camino, tanto habitantes de El Puertito de Güímar que cruzan Las Bajas mientras hacen ejercicios como los peregrinos que utilizan este paso en su ruta hacia la Basílica”, dijo el alcalde.